miércoles, mayo 09, 2007

EL RETORNO DE LENI RIEFENSTAHL: 300

Los nazis tuvieron “El triunfo de la voluntad”.

Los norteamericanos tienen ahora “300”.

Acabo de regresar de ver la película titulada “300” del director Zack Snyder, inspirada en una novela gráfica de Frank Miller y producida por los estudios Warner y hasta este momento aún me encuentro sorprendido…

No me malentiendan. No estoy sorprendido por la belleza fotográfica de la película, por sus extraordinarias corografías de batalla o por el desplante de CGI en el estilo del filme. Nada de eso.

Estoy sorprendido porque en pleno siglo XXI y en una industria que se queja de estar plagada de judíos (discúlpenme si soné despectivo, pero después entenderán la ironía) surge una película que resulta un exultante apología a la ideología nazi, incluyendo a la retrograda pseudo-teoría del superhombre y que – no contentos con esto- es además de todo un descarado panfleto propagandístico a favor de la guerra contra medio oriente.

Sin embargo, y más que esto, me sorprende que la gente no lo pueda ver. Digo, en México se gastaron miles de hojas para quejarnos por como Mel Gibson trató la cultura maya, y una película que resulta tan obviamente enferma no merece el reproche de nadie. Los chavos no parecen tener la capacidad de discernir ya, ni de reflexionar sobre lo que están viendo, y en las calificaciones de un foro, la película merece la calificación de “Es Dios”.

300 narra en enfrentamiento de 300 bellos, fuertes, honorables, valerosos y patrióticos (¿?) espartanos contra los malvados, deformes, terribles, sanguinarios y crueles persas, creadores de un imperio del mal que poco a poco sojuzga al mundo. Los espartanos, desde chicos han sido entrenados para la guerra, en especial el rey Leónidas, un rey justo y firme, autosuficiente, sabio y un guerrero imbatible que es la figura mesiánica y redentora que esta dispuesta a sacrificarse con tal de que los espartanos continúen siendo una “nación libre”. No hay duda, los espartanos son una nación orgullosa. Sus mujeres, son también fieras cuando se les azuza y además, en palabras de la reina, “ellas si engendran hombres”.

El Rey, como un Bush cualquiera, pierde un poco los estribos y manda a volar a un pozo sin fondo a un emisario de los iraki… perdón, de los persas. Eso no es bueno para el negocio y con esa acción de poco seso Leonidas pone en el ojo de la diana a su reino. Nomás que realmente no es tan “su reino” porque un grupo de concejales, liderados por un joven y ambicioso senador se niegan a enviar soldados al matadero para defender “la democracia y la libertad”.

Pero eso sí. Leonidas no se anda por las ramas y consigue del reino a los mejores 300 superhombres (american self-made, of course) para irse a enfrentar a la amenaza oculta del eje del mal.

Y el eje del mal no es cualquier cosa. Guiados por el Dios – Emperador Jerjes, una especie de gigante brutal, pero con rasgos afeminados, el ejercito invasor, formado más por orcos deformes y malignos que por hombres se prepara a pasar por el enclave de Termópilas, para llevar su herética simiente a Esparta, reino bello, blanco y limpio, donde las mujeres parecen arrancadas de anuncios de fashion francés.

Solo que los malvados no cuentan con algo. Leonidas y sus 299 Kriptonianos estan a las puertas del estrecho de Termópilas para, con su sangre y su vida, ¡impedir la invasión!.

De ahí en adelante la película se transforma precisamente en lo que fue inspirada: en un comic. Cada espartano parece capaz de arrasar con 1,345 persas el solo, incluyan un terminator para cada grupo y al rato cuentan con una verdadera montaña de cadáveres que les servirán de barrera protectora.

Mientras va desarrollándose la película todos aquellos valores y habilidades que el Tercer Reich tanto apreciaba, son exaltados a niveles estratosféricos: la perfección del hombre, la sobrévivencia del más fuerte, el honor que confiere la guerra y la autoconfianza de quien se sabe superior son solamente algunos.

Nietzche hubiera gritado de placer.

Por si no nos queda claro de quienes son moral y físicamente superiores, la película nos lo recuerda con una comparación: los espartanos se encuentran con unos civiles griegos cerca de la batalla. Ellos también van preparados para pelear por su libertad, salvo que no cuentan con el elemento principal para enfrentarse a Jerjes: No son espartanos. Así es, los dioses les han negado la ventaja de nacer “bellos y arios” en una nación que entrena a sus hijos para la guerra. Los espartanos saben que ellos, frente a los monstruosos persas venidos del infierno, no tienen oportunidad.

No me voy a extender más en seguir describiendo este apoteósico espectáculo wagneriano. El que tenga ojos para ver, que vea, como decía alguien (que por cierto, seria alegremente despreciado por los perfectos espartanos), pero el mensaje que viene después es obvio. Los concejales se han dado cuenta que el senador (o lo que sea) es un vendido a Jerjes (extrañamente, el personaje para ser espartano es muy tonto, porque cargaba con él y para todos lados, las monedas con que el Dios- Emperador había comprado su lealtad. A lo mejor su papá si era espartano, pero su madre debió haber sido alguna tonta latina-americana, apta solo para ser sirvienta en aquel paraíso de perfección) y ha impedido que el pueblo envíe a su ejercito a pelear de una vez por todas por la libertad; que han traicionado a sus propios muchachos en el campo de batalla cuyo solo objetivo es defender la democracia y que seria buena idea invertir dinero ahora para conseguir más armamento y no sacar a sus chicos de Irak.

Pero es tarde. Leonidas, aquel rey justo e incomprendido que al principio fue tachado de loco porque había, por un pequeño errorcillo, despachado al otro mundo a los mensajeros de Jerjes y que no había encontrado en aquel ejercito las armas de destrucción masiva que tanto proclamaba, resulta que tiene razón: El eje del mal es una verdadera amenaza. Ahora, su cadáver frío pero orgulloso se encuentra tendido en el campo de batalla y solo un mensaje trasciende de su espíritu al pueblo que lo vio nacer: “Recuerden por que luchamos”.

Así es, (y siento que voy a llorar) lucharon no por el petróleo, no por reactivar una economía basada en la producción de armas, tampoco pelearon por abrir nuevos mercados para sus intereses en medio oriente, ni para controlar esa franja tan importante. No. Ellos pelearon por la libertad. ¿Captan?

Y ahora si. En un crecendo poderoso, vemos que Jerjes acaba de firmar su sentencia de muerte, porque en el lugar donde antes había solo 300 limpios, bellos, güeritos y valerosos americanos, ahora hay un ejercito de miles…¡que digo miles: MILLONES! de superhombres formados en una ola de perfección guerrera: ¡Hail, Leonidas!

Y después de ver esto me pregunto: ¿Qué no hemos aprendido nada? ¿Qué el holocausto nazi en Europa no les dejo a los productores de hollywood una enseñanza? ¿Para que sirve que año tras año nos bombardeen con películas sobre lo horrible e injusto que la pasaron los judíos en la Alemania nazi para que ahora incluso varios de ellos produzcan una película que ensalce la ideología que decidió marcarlos como seres inferiores? No importa si los espartanos eran así e intentaron ser reflejados lo más fielmente posible. Solo si se es ciego o tonto no se comprenderá lo que quiere dar a entender esta película que para miles de muchachitos en el mundo se transformará en una frase: ¡Uta, que chingón!... ¡300 es Dios!

13 comentarios:

Ximet de la Canya dijo...

Lloro tambien por estos 300 y por toda la muerte que el fanatismo nos ha traido. Verdugos y víctimas son vidas, ojos, luces, hijos, risas, cantos y bromas que se perderán para siempre.
Recibí la misma impresión al verla y me alegro de ver que a ti te pasó lo mismo. Los atenienses son tratados como inútiles, el pobre y deforme espartano que se ofrece a luchar es rechazado y se convierte en la puntilla que termina por enviarlos a todos al olimpo fascistoide. En mi experiencia aquí en Alicante, País Valencià, España, también me sorprende que no se mencionen estos paralelismos con las guerras de la era Bush, esa ausencia de crítica y esa incomprensión al formularla, incluso entre gente que ideológicamente deberían despreciar este espectáculo de prepotencia militar y de falta de respeto con tu propio pueblo. No se como nos comen el coco de modo tal que nos parece emocionante un suicidio colectivo sectario y enfermizo. Así nunca acabaremos con las guerras entre los seres humanos. Gracias.
Únicamente discrepar de tus referencias hacia Wagner o Nietszche, que creo que deberían ser vistos sin esa primera lectura deformada e instrumentalizada por la ideología nazi, creo que merecen una lectura y una audición más cercana al amor a la vida.
300 besos y 300 abrazos para todos.

El Supervillano dijo...

Pues la cosa es que en realidad... Los protagonistas de esta película son los que resisten a un imperio... y hoy en día sólo hay un Imperio. Así que en teoría podría entenderse también al revés la cosa. De todas formas creo que está claro que no hay crítica ni dobles sentidos en el mensaje de esta película, ya que es muy evidente -fantástico lo de los "299 Kriptonianos"-.

El cómic en el que está basado es más bien una serie de láminas que un relato y desde luego no enfrenta a los espartanos a unos "orcos" deformes, si bien tampoco narra la historia de las termópilas con realismo. Es más bien una exaltación del valor y la determinación personales... Saquen ustedes sus conclusiones, la cosa es que podría considerarse que es verdaderamente "espartano".

Otra cosa. Lo del superhombre no es una "retrograda pseudo-teoría", aunque lo pueda llegar a parecer dada la interpretación de estos, y dudo que Nietzsche, uno de los autores más ácratas de la historia de la filosofía, hubiera gritado de placer en un espectáculo de exaltación patriótica -Mucho menos en los que, en su día, se supone que estaban inspirados por su obra-.

Fernando dijo...

Gabriel:
Estoy de acuerdo en tus comentarios.
Lee lo que dice wikipedia sobre todo en la sección de Controversy:

http://en.wikipedia.org/wiki/300_%
28film%29

Anónimo dijo...

Gabriel:

Después de leer tus "acertados" e "incisivos" comentarios acerca del largometraje que has analizado de manera exquisita, haciendo alarde de una capacidad de crítica digna sólo de mentes preclaras como la tuya, me queda comentarte que lo único que denotas es una ignorancia comparable únicamente a la de las personas subnormales.

Te recuerdo que, en primer lugar, el término "raza aria", que utilizas a manera de inteligentísimo sarcasmo para referirte a los espartanos, es imposible de aplicar aún de forma mordaz e irónica, pues la raza aria, a la que se refería Hitler, se distingue por rasgos físicos totalmente diferentes a las características morfológicas que la generalidad de los griegos poseen, por ser éstos, precisamente, de RAZA MEDITERRÁNEA.

Por otro lado, y como el objetivo de mi mensaje no es instruirte en aspectos de cultura elemental, te aconsejo, como si fuese yo un amigo que se preocupa por tu superación, que leas un poco acerca del suceso HISTÓRICO en que se basa el filme, pues el "cómic" -novela gráfica-que en excelso castellano mencionas, está inspirado, al igual que el largometraje del mismo nombre, en un acontecimiento histórico que se relata en ambos medios de comunicación entremezclando magistralmente circunstancias y hechos reales -lo de Leónidas y los mensajeros persas, o el criterio de selección de los guerreros espartanos, por ejemplo- con elementos fantásticos, confiriendo al producto final un atractivo que constituye un verdadero goce a los sentidos, y cuyo único objetivo es el de proporcionar entretenimiento al público.

No obstante, te reitero mi invitación a que siembres la semilla del conocimiento en tu febril e impulsiva mente, pues hablar por hablar -o escribir por escribir- es peligroso cuando no se tienen argumentos sólidos para respaldar posturas.

Y sí, mi querido sabio -antes de que lo digas-; sé, por ejemplo, que los guerreros espartanos no combatían con el torso desnudo. Sé también que aquellos elefantes de tamaño colosal que se aprecian en el largometraje no existían ni existirán nunca. Lo primero se debe a que el cinematógrafo y las historietas son medios para proporcionar al público ESPECTÁCULOS, y lo segundo es una metáfora para recordarnos que los persas introdujeron a occidente especies animales desconocidas por los europeos hasta aquella época.

Amigo Gabriel: te exhorto a que no actúes como la mayoria de los pseudo-intelectuales que quieren deducir argumentos políticos donde no hay tierra para sembrarlos, o inventar fantasmas para captar la atención de gente que, cuando hace caso a estupideces como la tuya, siente que ha dado un paso intelectualmente enorme en su vida, para marearse luego con el vértigo que les causa subir un escalón de dos centímetros -de inteligencia-.

EL ATAQUE A LAS TERMÓPILAS Y LA CIRCUNSTANCIA QUE LO DESENCADENÓ, ES UN HECHO REAL, NO UNA FANTASÍA CREADA PARA JUSTIFICAR EL EMBATE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA EN CONTRA DE LOS IRAQUÍES.

Lo demás, fantasía o no, se disfruta infinitamente en el cinematógrafo.

Por cierto: Persia se encontraba donde actualmente se ubica Irán, y no donde está Irak

Gracias.

Gabriel dijo...

Estimado Anonymus:
Antes que nada, siento terriblemente que mi infundado comentario haya herido de forma tan terrible tu sentido de lo exquisito. Siento también no cumplir con tu alto rango de expectativas de lo perfecto. Veo que, efectivamente, está película esta hecha a tu medida. Pero incluso así, intentaré medir mi pobre intelecto con la pleyade neuronal del tuyo para aclararte algunos puntos: Por ejemplo, tomando en cuenta tu bagaje cultural veo inútil replantearte lo que es un sarcasmo. Por supuesto que la raza aria (que por cierto, y para tu información, no existe)no tiene las mismas características de la raza Mediterránea que tu señalas. Mi analogía sarcástica, sin embargo, no solo es racial sino que se circunscribe en el campo de los conceptos políticos y esta dirigida a mostrar como ambos conceptos de raza manejados en la película y con los nazis es prácticamente lo mismo. A lo mejor te es muy difícil ver eso pero si agitas un poco tu cerebro notaras como las cosas se clarifican. O eso espero... más adelante hago otros sarcasmos con "nación libre" etc. etc.
Bien, aclarado este punto, vamos por lo siguiente: Veo que naturalmente preocupado por mi acervo cultural, me has pedido que lea algo de la batalla de las Termópilas. Ya lo había hecho desde mucho antes de ver la película y por ahí señalas como no es equiparable esta obra de arte cinematográfico supremo con la visión histórica. Y haces bien. Mi critica no es contra el hecho histórico, ese ocurrió y ni que se pueda hacer, sino contra la visión maniquea de este mismo disfrazada de inocente cinta de acción.
Ante esto no puedo evitar aconsejarte, como si fuese yo un hermano que se preocupa del suyo al verlo consumir productos McDonalds, que éstos no son precisamente los de mejor calidad y mayor nivel nutricional (espero entiendas el sarcasmo) y que Hollywood hace años dejo de ser solo la meca de los sueños para transformarse en una fabrica de ideologías. Yo también te reitero mi invitación a que intentes despejar un poco tu cándida inocencia, y hagas como hacia la Espada del Augurio (aquí si me aviento un volado, porque ignoro si tu fino paladar intelectual te permita ver populares caricaturas de la TV)e intentes ver un poco "más allá de lo evidente" cosa que supongo puedes hacer aplicando un pequeño esfuerzo que, te lo garantizo, no sobrecalentara tus ya revolucionadas neuronas.
Finalmente, agradezco tu titanico esfuerzo por arrancar mi existencia de las filas falaces del seudo intelectualismo, que de seguro te odia por tus elevadas dotes literarias y tu preciosismo poético tan bien reflejado en tu comentario , y que te muestra como candidato idóneo para publicar en "Luvina" o de ser posible, en algún lugar peor.
No creas que no valoro en su justa medida toda tu diatriba. Todo este rollo que te costó horas de sudor intelectual de verdad ha hecho mella en mi y en mi forma de ver la vida y de seguro de ahora en adelante decodificaré "Pearl Harbor, The movie" como lo que realmente es...un inocente divertimento que no busca nada más allá de hacer volar mi imaginación los domingos de descanso. Ah. Gracias también por tu comentario sobre los persas a la "National Geographic" es innegable que ahí cometí un trágico error al localizarlos tan geográficamente mal. Pero bueno, ¿que puedes esperar de un subhumano como yo que jamás ha ganado el premio Edmundo Valadéz?
Y ya para despedir este fraternal encuentro, te subrayo que no es necesario preocuparte por tu seguridad al escribir un nota de este tipo. Puedes dejar tu verdadero nombre ahí, escrito, sin miedo al escarnio. De cualquier manera, en este blog a veces valoramos más dos centímetros de pantalones a dos centímetros de inteligencia...
Recibe de mi un tierno pero sustancial saludito de duende ;)

Anónimo dijo...

Joven Gabriel:

Nunca había experimentado, como ahora, de manera tan fatigante, la infinita pereza de dialogar con alguien como tú, pues pensé que replicarías a mis comentarios con argumentos substanciales y no ensalzándote en haber ganado -o tal vez comprado- un premio de literatura, que seguramente no refleja tu nula capacidad para expresarte utilizando términos castizos y no anglicismos, cosa que, desafortunadamente, le resta valor a tu "espléndida" forma de redactar.

Obviamente, amigo Gabriel -el de la divina poesía, como podrían decir los griegos-, el que no entiende lo que es un sarcasmo eres tú, y esto lo afirmo por razones evidentes, que espero que comprendas, pues un campeón de maratón cultural, que se precia de entender de toda materia, no puede darse el lujo de desconocer estos términos básicos.

Amigo mío, me gusta comer en "McDonalds", pero no considero que lo que consumo en ese lugar sea un manjar. Me gusta ver películas de tinte absolutamente hollywoodense y también aquellas que cultivan mis sentidos, pero no necesito para, de manera tan burda, simular que tengo un bagaje cultural extraordinario, escupir estupideces y pestes en contra de todos los productos de un país que, es cierto, ha regalado al mundo más desgracias que beneficios.

Deberías de preocuparte por desacreditar, con tus eximia agudeza, otro tipo de publicaciones con un fondo realmente nefasto, como los "cuadernos históricos" de Dan Brown.

Y, mi querido sabio, que te precias de conocer de manera tan profunda la mentalidad judía: los judíos son demasiado inteligentes como para lanzar al mercado un producto que enaltezca valores que tanto desprecian en perjuicio de la imagen de ángeles que con tanto esfuerzo le han vendido al mundo. Parece que el que peca de una ingenuidad comparable sólamente a la de la tierna inocencia de un niño, eres tú.

Te exhorto, duende de la omnisapiencia, a que no reafirmes tu pseudo-intelectualismo, utilizando, como la mayoría de la gente cuyo conocimiento del significado de las palabras se limita únicamente a lo que pueden percibir hasta la medida de sus narices, para después perderse en un fango de aterrorizante confusión, términos como "holocausto", para referirte a la "barbarie nazi", pues éste ya está bastante trillado. Holocausto, amigo, es el aborto. Holocausto es el abuso sexual infantil...

Y no, la raza aria no existe, nunca lo afirmé -te recuerdo que has ganado un premio de literatura, lo que indica que, por lo menos, sabes leer ¿o no?-. Te ilustraba acerca del concepto que Hitler tenía respecto de dicha "raza". ¿Eres subnormal, o qué sucede con tu revuelto laberinto neuronal?

Amigo, lo de la ubicación geográfica de la antigua Persia es también, SÍ, TAMBIÉN, un sarcasmo -veo que no comprendes nada-.

Por otro lado, DEBO aceptar que tienes cierta gracia al vertir tus atinados comentarios -la gracia que podría desprenderse de un niño tratando de comentar asuntos interesantes mientras imita a un adulto medianamente preparado-.

Además, duende, de tamaño tan pequeño como tu cerebro, es obvio que entendí que tratas de hacer un esfuerzo monumental al afirmar que
tu "analogía sarcástica, sin embargo, no solo es racial sino que se circunscribe en el campo de los conceptos políticos y esta dirigida a mostrar como ambos conceptos de raza manejados en la película y con los nazis es prácticamente lo mismo..." -Nota tus deficiencias en redacción y ortografía, mi cuasi- Premio Novel de literatura-.

Lo anterior -respecto a la política-, te lo había planteado antes, pero -ahora estoy absolutamente convencido-, no sabes leer, o no codificas en tu frágil mente el significado de las palabras. Transcribo parte de mi texto: "Amigo Gabriel: te exhorto a que no actúes como la mayoría de los pseudo-intelectuales que quieren deducir argumentos POLÍTICOS donde no hay tierra para sembrarlos, o inventar fantasmas para captar la atención de gente que, cuando hace caso a estupideces como la tuya, siente que ha dado un paso intelectualmente enorme en su vida..."

Para terminar, y considerando que mi tiempo es más valioso que el de un asno paupérrimamente ilustrado como tú, concluyo expresándote que, lo afirmo, para mí son más valiosos dos centímetros de inteligencia, que dos de "pantalones" que sólo muestran la valentía temeraria de un deficiente mental que no puede temer al escarnio porque no es consciente de las barbaridades que dice. Además, ¿no diste a entender, en tu crítica al largometraje, que la estupidez de un rey -por un acto de valentía- había arriesgado a todo un pueblo? -No transcribo porque quiero que despiertes un poco y leas otra vez tu escrito. Debes agilizar tu memoria-

No vuelvas a contradecirte. Se coherente antes de rebuznar cual asno que de repente toca la flauta y cree que hizo música.

Yo también te amo, "valiente bragao". Besos.

-No te molestes en contestar, que ya no voy a herirte con mi réplica-

Anónimo dijo...

Por cierto, duende, me quedé pensando, sobrecalentando mis neuronas: ¿Lo del premio Edmundo Valadéz es uno más de tus magistrales sarcasmos? Porque éstos son tantos y de tanta calidad, que mezclados en el lodo de tu magistral retórica, confunden mi cerebro de manera que no puedo distinguir entre tus dichos jocosos y tu discurso "formal".

Anónimo dijo...

Perdón por repetir palabrillas, no alcancé a corregir mi texto.

Te amo con toda la fuerza de mi alma y mi corazón, que es sincero.

Gabriel dijo...

No se por qué, pero algo me decía que volverías ;)Debo tener alguna especie de sexto sentido o algo así para detectar de antemano que tu retórica no podría mantenerse en silencio después de una buena barrida y creo que no me equivoque. Ahora, que si tus kilométricos mensajes son la forma de expresar la pereza de dialogar con este pobre seudo-intelectual de cafecito, no me imagino de qué tamaño serán los mensajes de cuando te encuentras divertido. Gracias a Dios no me tocó uno así.
Sobre lo que debo y no agregar en mi blog, no esta demás aceptar consejos, pero la verdad no iba a gastar mi tiempo en criticar una novela que por lo mala, se critica sola. Critico lo que me parece deplorable y 300 me lo parece...a mi y a muchos.
A lo mejor los judíos son el cerebro numero uno del planeta, pero en lo que respecta a los productores de esta película, indudablemente son la excepción que confirma la regla, si tu quieres y gustas.
Lo que si me sorprendió, fue constatar con mi pequeño y frágil cerebro, como tu inteligencia de millones de gigabytes estaba tan capacitada para entender sarcasmos e ironías, que por lo que vi, necesitaron de un segundo post para indicarme que habían sido comprendidas por tus procesos mentales. Ah, aprovecho para indicarte que lo McDonalds es lo que tu debes conocer como "sentido figurado", así que no te sientas en la obligación de defender tus derechos de alimentación, que no iba por ahí la cosa.
Por otro lado yo también debo aceptar que tengo mucha gracia para verter mis atinados y siempre tan festivos comentarios, pero como tu debes de saber, por mi natural modestia, nunca lo hago. Delante de ti debe ser incluso mucho más difícil presumir de este don que Dios me ha dado, porque haciendo referencia al post que enviaste, debo suponer que tu eres el "adulto-medianamente-enterado", cosa de la que me es difícil dudar después de todo lo que he leído, y yo el pequeño (aprovecho aquí la oportunidad de resumir todas las virtudes con las que he sido calificado), "niño-asno-iletrado y subnormal". Habrá que avisarle a Tom Hanks. El ganó el oscar interpretando a alguien así y a mi no me caerían mal algunos dolaritos por derechos de copyright.
Volviendo a nuestra amena charla, he de indicarte que los argumentos políticos que esgrimo en mi comentario, no solo tienen tierra donde sembrarse, sino además, montón de abono con el cual nutrirse. Cualquiera que viera las noticias o estuviera medianamente enterado de la situación internacional podría verlo. Como amigos del alma que ahora somos, te recomiendo veas 300 Espartanos, la película original, donde también siguen la formula de ofrecer al espectador una inocente película basada en un hecho histórico, y donde los trajes de los persas parecen haber sido robados a los rusos del siglo XVI. Sepa por que será.
Bueno, me resisto a arrebatar más tu valioso tiempo (porque, vaya, extrañamente estoy seguro de que regresaras) pero no quiero irme sin antes tranquilizar tu ego clarificandote aquello que tanta confusión ha sembrado en tu mente. No, no gané el premio Edmundo Valadéz , uno, porque nunca he concursado en él y dos, porque, efectivamente, era otro de mis enlodados sarcasmos que tu cerebro tan bien capta y razona.
Recibe un paternal saludito de duende de mi parte, y unos pantalones “shorts” para eso del no identificarte…
P.D.
Vaya. Leíste hasta aquí. Eso hay que valorarlo ;)

Anónimo dijo...

Pues sí; te molestaste en contestar. Y no, no voy a herirte con mi réplica.

Gabriel dijo...

Sabia que no faltarías a la cita ;) y que extraño, se que tampoco faltarás a esta ;)
Ah y gracias por no herirme, precisamente se me acaban de terminar mis "curitas"
Saludito de duende ;)

Gabriel dijo...

... Aunque siéndote realmente sincero, hacia mucho que no me entretenía tanto en una buena replica de post, aunque fueran de esta clase. Así que no te alejes mucho del rancho ¿ok?
Otro saludín de duende

Joruji dijo...

Hola muy buenas. Descubrí por casualidad esta insensata crítica a uno de los mejores espectáculos visuales de los últimos años y no puedo más que exponer mi opinión si al anfitrión le parece correcto.

¿Una apología al nacionalsocialismo? Está usted comparando una inocente película con una ideología que supuso una de las peores masacres de la historia, Usted dice esto y se queda tan pancho, solo es una película de ficción basada un comic que a la vez se basa en un hecho histórico real. Sin más. No es una película que se pregunte acerca del sentido de la vida ni mucho menos, simplemente es una película ficticia con tintes históricos diseñada esencialmente para entretener. No es una película muy realista, por ello la inusual fortaleza espartana está justificada, todo esta pensado para dar mas espectacularidad y entretenimiento al film.

No se que concepto tiene de Nietzsche pero me parece que es erróneo. Nietzsche no tuvo nada que ver con el nazismo, Hitler lo usó únicamente para fortalecer su ideología. Y lo del superhombre nietzscheano… en la película únicamente se exaltan los valores de coraje y fortaleza del pueblo espartano en base a la realidad histórica de la época y para que tengan más tirón el film. Lo del hombre ario son bacanales mentales suyas al igual que el resto de pararelismos. Yo creo que usted es de los que ve intenciones ocultas y malignas hasta en una lata de sardinas.

PD: Por cierto que Nietzche uno de los más interesantes pensadores de todos los tiempos, estúdielo con detenimiento antes de escribir.
PD2: Interesante blog (sobretodo lo de Kurosawa), lo seguiré de cerca.