sábado, octubre 24, 2009
martes, octubre 13, 2009
PESADILLA EN EL PAIS DE LAS MUJERES: EL CUENTO DE LA CRIADA de Margaret Atwood
Me encuentro leyendo en este momento EL CUENTO DE LA CRIADA (The Handmaid´s Tale) de la escritora canadiense Margeret Atwood. Aunque ya había visto la película ahora me encontré con la oportunidad de leerlo en una edición de Brugera publicada, sin duda alguna, gracias a que en el 2008 la obra ganó el premio Príncipe de Asturas.La trama retrata un estado fascista del futuro cercano donde gracias a las guerras las mujeres han perdido su capacidad de reproducción. Solamente unas cuantas son capaces de dar a luz, por lo que el estado las ha reclutado para labores de reproducción. Oído así suena sencillo, pero el mundo retratado por Atwood es una verdadera pesadilla, en especial para las mujeres.
El país que nos presenta Atwood, la nación de Gilead, es a todas luces un Estados Unidos donde el fanatismo religioso ha sido convertido en ley y controla desde los medios hasta la escasa producción alimentaria de la que depende el país. Realmente, o al menos en la parte donde yo voy, todavía no conocemos más allá de los territorios donde se refugian las mentes que ostentan el poder. Y es posible que siga así porque la novela habla precisamente de eso, de cómo el poder es perpetuado por un sistema infame que todo acabamos aceptando y además, participando.
Las mujeres que pueden dar a luz son aleccionadas casi de forma militar para aceptar un papel de salvadoras de la patria al poder engendrar hijos, niños que crecerán y poblaran el país que ahora se encuentra asolado por la infertilidad y que tal vez también irán a la guerra y extenderán la palabra de Dios por todo el orbe. El hombre ha convertido a la religión en un monstruo y aunque la novela es una obra de ciencia ficción en toda la tradición de 1984 de Orwell, está mucho más cerca a la realidad de lo que pensamos.
Mientras se le la obra, uno va armando un mundo extraño que realmente se antoja casi fantástico en sus matices de horror. En una parte del libro, incluso, uno se cuestiona si un estado así puede hacerse de un país en pocos años. Suena increíble. Pero si tomamos en cuenta lo que pasó con la Alemania nazi, nos enteramos que es totalmente verosímil. Por supuesto, el mismo relato nos lleva a reflexionar sobre lo que pasó en Irán. De un día para el otro, el islamismo fanático (que no es lo mismo que el islamismo aunque ahora se tienda a pensar que si) se hace de toda una nación y la convierte en otro Gilead. No es ciencia ficción. No es algo creado por Atwood. Existe y se encuentra ahí, en el mapa, frente a nuestros ojos.
En una escena de la novela, un grupo de turistas japoneses (¡oh, gran ironía!) piden a la protagonista y a una acompañante les permitan tomarles una fotografía. Las jóvenes japonesas, vestidas como cualquier occidental de hoy, miran sorprendidas a esas mujeres en hábitos rojos y cubiertas por un velo semitransparente que se niegan a ser fotografiadas porque en los campos de adoctrinamiento se les ha dicho que aquello equivale a una violación. Supongo que algo así debe ocurrir en Irán.
Pero no nos alegremos. Un país como el nuestro no está exento de una posibilidad así. Ahí tenemos Venezuela. Hubiera podido creerlo de Nicaragua ¿Pero de Venezuela? Una multitud de camisas rojas se aprieta en una plaza pública apoyando una ley que le permitirá al gobierno saber quiénes son los traidores antirevolucionarios. En Estados Unidos tenemos una ley patriota que es lo mismo que Chávez propondría, bajo el pretexto de que son amenazados por el terrorismo.
EL CUENTO DE LA CRIADA al igual que la novela de Orwell (1984) o la de Zamiatin (Nosotros), no descubre el hilo negro pero nos lo muestra con toda su crudeza y nos obliga a reflexionar.
Realmente no es una novela feminista como muchos han dado en calificar. Su idea no es que las mujeres son el centro de todas las injusticias humanas sino de cómo el poder se vale del miedo y las situaciones críticas para imponer sistemas totalitarios y fosilizantes que la masa acepta de inmediato como la resolución a sus males, y que acaban convirtiéndose en formas de vida bestiales y degradantes. Hay una parte del libro que en especial me pareció verdaderamente horrible. Dice sencillamente así:
- Si las ven – si las ven – es como si las penetran, añadía con voz temblorosa (Tia Lydia). Y vosotras, niñas, deben ser impenetrables. Nos llamaban niñas.
Niñas como una palabra que refuerza el poder. Para el estado, ellas serán eso, criaturas a las que se les ha de educar, a las cuales se les dirá como pensar, lo que deben hacer y decir. No estarán maduras para el estado hasta que asimilen la ideología, hasta que piensen y actúen como este… hasta que sean “el sistema”. Niñas es la palabra de la despersonalización, y se toma de su concepto solo las partes que le dan al estado el pretexto para perpetuar su poder totalitario. Ya no son mujeres. Son niñas. Y deben ser educadas o castigadas dependiendo de esta categorización. Es verdaderamente espeluznante. Y lo peor es que ese horror está aquí, a la vuelta de la esquina. En el país de al lado. En la comunidad más cercana.
Existe una versión para cine, THE HANDMAID´S TALE (Volker Schlöndorff, 1990) con Faye Dunawey, Natasha Richardson y Robert Duvall de esta obra y también una ópera que tuve la oportunidad de conseguir hace ya bastante tiempo. Vale la pena conseguirlas.
EL CUENTO DE LA CRIADA (Película completa)
sábado, octubre 03, 2009
LA ORILLA DEL FIN DEL MUNDO: The Forbidden Quest de Peter Delpeut
22 de Marzo. – La oscuridad era todavía más densa y sólo la aliviaba el resplandor del agua que nacía de aquella blanca cortina (de algo parecido al vapor) alzada sobre nosotros. Muchas aves gigantescas, de una blancura fantasmal, venían continuamente del otro lado del velo blanco, y su grito, mientras se perdían de vista, era el eterno ¡Takeli –li! Vimos que Un-un se estremecía en el fondo de la canoa, pero al tocarlo descubrimos que su alma lo había abandonado. Y de pronto nos vimos precipitados en las entrañas de la catarata, y una sima se abrió en ella para recibirnos. Pero a nuestro paso surgió una figura humana, velada, con unas dimensiones mucho más grandes que las de cualquier habitante de la tierra, y con una piel tan blanca como la nieve…Este es prácticamente el silencioso y terrorífico fin de la novela de Edgar Allan Poe, LA NARRACIÓN DE ARTHUR GORDON PYM DE NANTUCKET, un clásico inolvidable y verdaderamente espeluznante del cual ya hemos tenido oportunidad de platicar. La historia es tan poderosa y sorprendente que ha inspirado una serie de obras más a partir de su enigmático final. Prácticamente dos maestros de la literatura fantástica no pudieron evitar el escribir sendas continuaciones a este relato: Julio Verne con LA ESFINGE DE LOS HIELOS y Howard Philips Lovecraft con EN LAS MONTAÑAS DE LA LOCURA.
Ahora, me ha tocado ver una continuación más pero en formato de cine. Me refiero a LA ORILLA DEL FIN DEL MUNDO (The Forbidden Quest 1993) del director Holandés Peter Delpeut, un filme narrado en clave de documental, donde el último sobreviviente de una expedición al antártico (o sea, el Polo Sur) relata las vicisitudes y horrores a las que se tienen que enfrentar los marineros de una nave cuya misión parece arrancada de la locura.
El director relata esta historia usando el metraje real de diferentes expediciones al helado continente realizadas a principios del siglo XX, muchas entintadas, otras en blanco y negro, que le otorgan a la trama una interesante sensación de verosimilitud. El actor Joseph O'Conor interpreta al sobreviviente de la expedición de 1914, un ahora avejentado carpintero llamado J. C. Sullivan quien sentado frente a una cámara de un realizador documental, va platicando su terrible y pesadillesca odisea. Enrolado en el Hollandia, el carpintero se ve enfilado junto con toda la tripulación al polo sur. Tomados por sorpresa e ignorantes de la verdadera misión de la nave, los marineros aceptan dirigirse hacia allá mientras el camarógrafo de la expedición va tomando registro de todo el viaje: Un pueblo ballenero, las hermosas tomas de los mares helados, la embarcación de docenas de perros de trineo, los icebergs flotantes que parecen islas y las diversiones de la gente de la tripulación.
El barco, comandado por el capitán Van Dyck, lleva además de toda esta carga humana y perruna a un extraño personaje, un oscuro y misterioso italiano que ha pagado el costo de esta expedición y cuyo objetivo es un misterio. Y entonces, cuando el Hollandia entra de lleno a los mares de hielo del polo, se encuentran con la primera sorpresa: un gigantesco oso polar, habitante solo de las llanuras heladas del norte, nada majestuoso en las frías aguas del océano. ¿Qué hace un oso polar ahí? El italiano ordena su caza y los marineros se enfrascan en una cacería salvaje y desalmada que deja aterrados a muchos de los hombres de la tripulación.
La muerte del oso es el principio de una serie de oscuros presagios, cada vez más extraños y aterradores que llevaran a la muerte a la expedición entera, a los marineros y a la filmación de un lugar de pesadilla, oculto en el centro mismo del polo.
Una mezcla de historia de tierras perdidas, la leyenda de la tierra hueca, criaturas misteriosas, fantasmas y el ojo documental de la cámara de cine se conjugan en un film que es de esas extrañas joyas perdidas del fantástico que no han logrado volverse de culto, precisamente por su dificultad para encontrarlas. No es una película perfecta y la mirada atenta podrá darse cuenta sin dificultad que mucho del material corresponde a diferentes filmes, que se han agregado algunos detalles de animación y que muchas veces la historia tiene que adaptarse al material utilizado más que al revés, pero lo verdaderamente interesante es que todo ello ha quedado muy bien armado con la lógica de la historia.
En lo personal, esta clase de relatos me fascinan. Películas como LA ISLA EN LA CIMA DEL MUNDO (The island in the top of the world, Robert Stevenson, 1974), la fabulosa producción de Walt Disney donde un millonario se interna en el polo norte en un dirigible para buscar a su hijo perdido, encontrándose poco después por una isla donde aún viven vikingos, marcaron prácticamente mi gusto por este tipo de cuentos, muy frecuentes en la mítica revista Weird Tales.
Finalmente y aunque la película no lo tome en cuenta (en los créditos menciona que su inspiración directa han sido la novela de Poe y de Verne y el poema LAS TIERRAS BALDÍAS de Elliot) hay una gran similitud con otra obra maestra del fantástico: LA BALADA DEL VIEJO MARINERO, la poesía de Samuel Taylor Coleridge que narra una odisea al helado polo sur tan terrorífica como la ya comentada. Ahí también, un anciano marinero cuenta su terrible historia a un joven de un pueblo pesquero quien sorprendido – al igual que los documentalistas de este film – escucha la trágica y sobrenatural trama de la aventura. El libro de Coleridge cuenta con las hermosas y oscuras ilustraciones de Gustave Doré que logran complementar de forma sublime esta gran obra de la literatura universal… y extrañamente, en una de sus viñetas vemos al barco condenado pasar al lado de un grupo de oso polares en los hielos del sur.
LA ORILLA DEL FIN DEL MUNDO aparece ahora en México en DVD bajo el de Arhouse Movies y es de esas pocas oportunidades que tenemos de acceder a obras realmente hermosas y originales. Si tienen la ocasión de adquirir esta versión, háganlo, porque puedo garantizar que es una obra imprescindible para todo amante del buen cine fantástico.
LA ORILLA DEL FIN DEL MUNDO
- The Forbidden Quest
- Peter Delpeut 1993
- Arthouse Movies, DVD
martes, septiembre 29, 2009
CLICHÉS DE LAS TINIEBLAS: NOCTURNA de Hogan y Del Toro
En un mercado literario actualmente infestado por vampiritos románticos y adolecentes, Guillermo del Toro y su co-autor, Chuck Hogan prometían en NOCTURNA su novela de terror, un regreso a los vampiros de en serio: muertos vivientes que no tienen nada de tiernos y si de bestiales. Y siendo sinceros, la novela lo cumple pero…Primero. Dejemos bien asentado que la novela es entretenida. No se sí Guillermo del Toro escribió parte del libro o el encargado de eso fue Hogan, pero lo cierto es que como blockbuster literario es efectivo. Sin embargo puede notarse a miles de kilómetros que lo que estamos leyendo es una trasposición a texto novelado de una película para televisión que aún no se ha realizado. Su esquema es totalmente ese y casi podemos ver los lugares donde se insertarán los anuncios comerciales. Casi podemos sentir que NOCTURNA es el primer DVD que viene en forma de libro.
Segundo. Si quisiéramos resumir esta novela – la primera parte de una trilogía – la realidad es que sería sumamente fácil. No es otra cosa que un CSI vs. Drácula.
La cosa va así: Un avión de pasajeros que desciende en el aeropuerto de Nueva York se vuelve un foco rojo al descubrirse que todos – o casi todos – sus pasajeros están muertos. Se presume que una especie de mortal virus contagió a la tripulación y a los viajeros matándolos en sus asientos. Ephraim Goodweather, encargado del equipo de crisis para situaciones biológicas es llamado para investigar el caso y se encuentra con una gran morgue improvisada en uno de los hangares del aeropuerto. Sin embargo hay una noticia: tres personas entre las que se cuenta un famoso cantante de rock, una abogada y un piloto aviador han sobrevivido y se convierten en uno de los puntos clave de la investigación.
La situación real es un enigma para Ephraim, pero no para un anciano, Abraham Setrakian quien reconoce en los síntomas de los cadáveres presentados por televisión la nefasta influencia de un monstruoso ser que ha perseguido por años. Setrakian lo enfrentó un campo de concentración nazi y conoce de lo que es capaz. Sabe a lo que ha venido.
Esa noche, Nueva York comenzará su descenso a los infiernos cuando un grupo de hambrientos vampiros comience a alimentarse en la ciudad y convertir a sus víctimas en nuevos soldados de un ejército de muertos vivientes imparables.
Como podemos ver la trama no es cosa del otro mundo y eso se va dejando sentir cada vez más profundamente mientras la historia avanza. Realmente poco o nada de lo que vamos a leer en esta historia es original y su desarrollo está infestado tanto de vampiros como de clichés televisivos.
El principio del libro no es otra cosa que la llegada de Drácula a Londres, solo que esta vez, se convierte en Nueva York. Hay hasta una escena donde vemos al vampiro cargar su ataúd. Los demás personajes es lo que nos esperábamos de la más clásica película de chupadores de sangre, con guiños y homenajes a otros personajes del fantástico.
Abraham Setrakian, el cazavampiros no es otro que Abraham Van Helsing, el némesis de Drácula. De hecho, la descripción de este calza totalmente con la del actor que lo encarnaba en las películas de la Hammer, Peter Cushing. El Reinfield de Drácula – su sirviente – es ahora un millonario norteamericano llamado Eldritch Palmer, en una clara alusión al personaje de Palmer Eldritch de la novela de Phil Dick, una especie de vampiro psíquico que se adueña de las realidades de sus víctimas a través de una droga. Los vampiros de la novela parecen ser primos de los vampiros presentados por Brian Lumley en su novela NECROSCOPIO y sus subsecuentes secuelas, parásitos que invaden el cuerpo humano y se desarrollan en el interior para acabar controlando los cuerpos muertos muy al estilo de LOS AMOS DE TITERES de Robert Heinlein. Hay momentos incluso en que su desarrollo nos recuerda tremendamente a los “cruciformes” de la novela HYPERION de Dan Simmons. El vampiro jefe no es otro que el NOSFERATU. Si pensábamos que la idea de un vampiro en un campo de concentración era al menos, algo original, pues bien, tampoco es así. No recuerdo ahora el titulo del cuento o la novela, pero ya se había manejado antes esto mismo. Finalmente el resultado final es algo que se puede comparar fácilmente con cualquiera de las miles de películas de muertos vivientes al estilo de George Romero y donde se puede notar un olor, por supuesto, a esa obra maestra de la literatura fantástica llamada SOY LEYENDA de Richard Mathson.
Por su parte, los personajes del lado del “bien” resultan totalmente planos, carentes de personalidad, unidimensionales y fabricados para el papel que deben desarrollar en la película: el científico-investigador, la compañera el científico-investigador, su amigo que morirá, su pequeño hijo y un divorcio que lo mantiene bajo presión la manera más Hollywoodesca posible.
La historia carga también con una falta de originalidad que solo se puede esperar de las producciones del Sci Fi Channel (que por cierto, las veo todas) y están presentes las situaciones más prefabricadas posibles. Tenemos montón de ejemplos: el anciano que sabe lo que está pasando logra llegar con Eprhaim y en lugar de comentarle de manera tranquila y sosegada lo que sabe, llega hablando de pactos sagrados antiguos y de hombres que no son humanos, sino abominaciones. ¡Deben detenerlo! grita mientras los policías se lo llevan por loco.
Hogan o del Toro deben odiar a los niños, porque si hay alguien con los que se ensañan en esta novela es con ellos y otro ejemplo de la “lógica increíble del cine” se da aquí: Un hombre que perdió a su hija en la masacre del avión y que vio su cuerpo en la morgue la encuentra pálida y de pie al poco tiempo y en la misma puerta de su casa. La niña respira con dificultad y parece estar en estado catatónico, pero el hombre decide no llevarla al hospital porque decide que “ya jamás podrán arrebatársela de su lado”. El pequeño detalle de haberla visto muerta no lo afecta en absoluto y ahora su adolorida mente de padre amoroso no le permite ver que, hay algo raro en una niña muerta que llega a pie desde quien sabe donde hasta su domicilio.
Con dos de los sobrevivientes del avión pasa algo similar. Son metidos en el hospital pero deciden que se encuentran bien y que no quieren permanecer más tiempo en el hospital, por lo que gracias a acciones legales, son regresados rápidamente a sus casas. Sonaría lógico que nadie que haya viajado en un avión infestado de muertos donde se presume hay un virus de alta peligrosidad puede salir de ningún hospital bajo ninguna influencia legal de nada, pero perece que en el fabuloso mundo de Hollywood si es posible. Además, dudo que gente que haya pasado por esta experiencia quiera regresar a su casa con sus familiares y gente querida cuando sabe que puede portar un virus mortal que arrasó con todo el aeroplano donde viajaba.
En fin, NOCTURNA está plagada de lugares comunes por este estilo, clichés básicos de las series televisivas y una historia que realmente no ofrece nada nuevo ni original. Tal vez sea el soporte de esta novela lo que es verdaderamente interesante. En internet podemos encontrar su sitio oficial que promociona el libro como si de una película se tratara, cosa que siento muy atractiva. Incluso hay cortos de algunas escenas que van a ser del gusto del público lector, porque se nos muestra a los vampiros y a los personajes de la historia.
Casi me arriesgaría a decir que la trama fue preparada para cine o televisión y que Del Toro decidió acabar convirtiéndola en un libro por alguna oscura razón que puede ir desde su trivialidad como película de horror hasta la idea de un experimento multimedia que a mi punto de vista ofrece nuevas posibilidades al mercado editorial.
No creo que se convierta en un hito para los verdaderos fans del horror, pero como ya dije, si son capaces– como yo – de aguantar una película de bajo presupuesto del Sci Fi Channel, pues este es su libro…
NOCTURNA EN LA RED: http://www.thestraintrilogy.com/
NOCTURNA
Guillermo Del Toro y Chuck Hogan
Ed. Suma de Letras, México, 2009
sábado, agosto 15, 2009
LOS NIÑOS DE PAJA de Bernardo Esquinca
Dicen sobre la crítica de libros: Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada.Ya he aplicado la máxima con algunos libros que quería comentar y LOS NIÑOS DE PAJA de Bernardo Esquinca hubiera caído en esa categoría de no ser porque tiene un elemento que me pareció muy original e interesante.
Pero vamos por el principio:
El libro es una recopilación de relatos de horror cuya particularidad es que casi parecen gritar el nombre del autor en que están inspirados. Cuando vemos la portada y observamos la figura de un maíz junto al título de LOS NIÑOS DE PAJA inmediatamente nos remontamos al famoso cuento de Stephen King, LOS NIÑOS DEL MAIZ (que por cierto, tampoco es muy original en su planteamiento que digamos). Esto llevó a una de mis referencias a catalogar sus relatos como “cuentos sthepenkignianos”, pero realmente no es así. Por supuesto, es el tema y no el estilo el que configura esta visión. Sin embargo cuando leemos todo el libro nos damos cuenta de que la mayor parte de sus relatos cargan más con una marcada influencia de Jimmy Ballard que de Stephen King. De hecho hay un cuento que hacer referencia directa al apellido de este autor.
En LA VIDA SECRETA DE LOS INSECTOS, un forense debe indagar por si mismo las causas de la muerte de su esposa. Los insectos que se han desarrollado en su cuerpo dan pistas de un secreto más profundo que no será revelado.
En LA SEÑORA BALLARD ES LA SEÑORA BALLARD visitamos junto con un detective duro - muy a lo cine negro, - un elegante hotel, tras la pista de lo que se supone es una infidelidad. Sin embargo un secreto de extrañas perversiones parece esconderse tras las puertas.
En MIENTRAS SIGAN VOLANDO LOS AVIONES, la industria aeronáutica le debe mucho a un anónimo tipo que sueña con accidentes fatales.
En EL CORAZON MARINO, un psicólogo es perseguido por intrusiones cada vez menos sutiles de un extraño poder en su vida y de su relación con un centro psiquiátrico.
PABELLON 27 es el cuento bastante predecible sobre una chica obsesionada por el fuego e y con un padecimiento que no le permite sentir.
ESPANTAPAJAROS, este también muy en deuda con King y Lovecraft, visitamos el rancho de unos primos donde el espantapájaros es la figura que recibe las dadivas de un grupo de niños.
En EL DIOS DE LA PICINA (el único cuento del libro que realmente me gustó) un grupo de parejas yuppies se aleja a la tranquilidad de unos bongalows frente a la playa. La fraternal reunión comienza a volverse poco a poco en una bomba de tiempo que acabará manifestándose en un sacrificio brutal. Es fácil adivinar en este relato la influencia de Ballard, en especial de su novela RASCACIELOS, incluido un bouquet muy sutil a los mitos lovecrafianos a los que ha referencia el magnífico titulo de El Dios de la Piscina
En EL AMOR NO TIENE CURA, un hombre intenta por medio de la superchería recuperar a su esposa, mientras extraños signos ocultos se manifiestan en el edificio de departamentos donde vive.
Finalmente LOS NIÑOS DE PAJA, una novela corta donde una guerra entre dos pueblos en las montañas, uno de gringos viejos y el otro de niños terminará en una masacre digna de película del SCI FI Channel (que por cierto, las veo todas)
Esquinca puede dejar extrañados a muchos con sus finales anti climáticos y fuera de lugar. Parecen no tener nada que ver con el desarrollo del cuento o finalmente no terminan explicando nada. En sí, los relatos no están bien escritos, les falla el ritmo y en el caso de Los Niños de Paja los tiempos son muy forzados. Sin embargo, lo verdaderamente genial de estos relatos es que el terror jamás es mostrado. El miedo no está en lo que Esquinca describe en el relato, sino en todo aquello que jamás menciona. Son precisamente en las preguntas y las especulaciones que el lector se hace después de leer el relato donde se encuentra ese elemento que invita a temblar: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Quién?
En la mayor parte de los relatos de Esquinca parece haber un poder o una fuerza sobrenatural que sutilmente va invadiendo algo más profundo que la vida de sus víctimas. Nunca lo describe, nunca lo menciona pero hace una referencia directa a él en el titulo de EL DIOS DE LA PISCINA (y que parece ser primo de EL-QUE-MARCHA-DETRÁS-DE-LAS-HILERAS). Un poder igual o tal vez el mismo parece manifestarse en EL CORAZON MARINO y EL ESPANTAPAJAROS. Tal vez por eso, la novela corta de Los Niños de Paja no es efectiva, porque es un referencial directo al cuento de King y eso demerita tremendamente la de por si poca fuerza que tiene el relato (la cosa que controla a los niños se hace llamar EL-QUE-NO-NOS-DESAMPARA-NI-DE-NOCHE-NI-DE-DIA). Vamos, es una novela corta sumamente amateur.
Me gustó la formula que desarrolla Esquinca en sus cuentos, pero a los lectores menos avezados, los relatos les parecerán faltos de lógica, absurdos o con finales inentendibles. Y, bueno, siendo sincero, es que no son muy buenos. Su idea potencial es más fuerte que el relato mismo.
Pero no importa. Los autores van aprendiendo y se van superando. Seguro llegará en el futuro material mucho mejor. Si hay algo que tiene este libro es que bajo cierta óptica, promete.
LOS NIÑOS DE PAJA
por Bernardo Esquinca
Ed. Almadía, México 2008
jueves, agosto 06, 2009
UN MUNDO NOS VACILA: OVNIS de Laura Castellanos
El tema de los OVNIS siempre ha sido controversial y me sorprende en mi propia experiencia como ha ido ganando adeptos y creyentes con el transcurso del tiempo. Digo en mi propia experiencia porque en mi etapa de adolecente (incluso de niño) leí mucho sobre el tema. Durante mucho tiempo, los lectores de este tipo de información fuimos tachados de loquitos o sobre-imaginativos, y ahora, que mi visión sobre el caso está muchísimo más depurado y bastante más escéptica, los que se reían de ello han hecho suyo el lema de que “es arrogante pensar que en este universo solo existamos nosotros”.Conozco casos de gente no dada a bromear que ha tenido encuentros que a cualquier investigador le parecerían sorprendentes, pero precisamente para no pasar por locos, los callan. Incluso a mi familia y a mí nos ocurrió un sobrecogedor caso en la carretera Parral – Durango, cuando una gran esfera de luz anaranjada con el centro amarillo nos siguió de lado a nuestra misma velocidad y a cercana distancia. Lástima, mi papá no quiso detenerse a tomarle una foto. Ahora, después de tener acceso a más información y otras lecturas me doy cuenta que lo más probable es que hayamos sido testigos de un hecho físico igual de raro que ver un “objeto extraterrestre”: vimos un plasma electromagnético, una especie de burbuja eléctrica de los cuales hay incluso registros medievales.
Por ahora, he visto un descenso notorio en los contactos y las observaciones ovni. No ocurren las oleadas de antes y no hay un testigo cada quince minutos, pero igual, así aparece en el mercado el nuevo libro de la periodista Laura Castellanos: OVNIS: Historia y pasiones de los avistamientos en México (Grijalbo, 2009).
Laura Castellanos no es una periodista ligada al fenómeno ovni. Su interés surgió de un perfil que la revista Gatopardo le encargó sobre el “investigador ovni” Jaime Maussan. Después de ello y de darse cuenta como el fenómeno permeaba en la sociedad provocando idea y pasiones, decidió hacer este librito que retrata el panorama mexicano del fenómeno, sus protagonistas y la influencia social de estos mitos.
De esta manera damos un rápido tour por la historia de la ovnilogia en México pero sin caer en el aburrido “cronolinealismo” descriptivo. Cada capítulo nos cuenta un aspecto del fenómeno en nuestro país.
En Un mundo nos vigila, tenemos el resumen de la historia ovni en México, las ideas y teorías de las visitas extraterrestres a nuestro país que van desde el pasado más remoto hasta el presente actual y la entrevista a quien es tal vez el personaje más importante del fenómeno en el territorio nacional: Pedro Ferriz, el famoso periodista y conductor del programa Un mundo nos vigila.
En Entre ovnipensadores y E.T.latras, recorremos el espectro de creyentes y escépticos del fenómeno, conocemos sus posturas (muchas veces rabiosas) y nos enteramos de sus enemistades. Aquí entrevista al famoso escéptico (al que Gilberto Quintero y yo tuvimos el agrado de conocer en un Samborns de la ciudad de México donde permanecimos platicando toda la madrugada) Héctor Chavarría, quien fue uno de los conductores de la revista Contactos Extraterrestres, aquí en México y si no me equivoco, también fue editor de Editorial Posada. Aparte es escritor de ciencia ficción.
En Es un complot, una entrevista a Rubén Uriarte, escritor e investigador del fenómeno, nos enteramos de los Roswells mexicanos y la historia de dos naves que supuestamente cayeron en nuestro territorio y se toca el tema de las posibles causas de la presencia extraterrestre en el planeta.
En Ovnis y aviación expone experiencias de los encuentros de aviones mexicanos con objetos misteriosos y habla al respecto con el experimentado controlador de tráfico aéreo, Enrique Kolbeck, quien tiene interesantes datos que aportar.
En Casos Sonados, el protagonista es Jaime Maussan donde conoceremos su negocio mediático desde adentro, sus ideas y (a mi punto de ver) sus gastados pretextos para no declararse ante todo mundo como el farsante que es (al igual que otros tipos como el supuesto “investigador” Daniel Muñoz quien sostiene que ha realizado todas sus “investigaciones” y que para probarlo tiene los boletos de avión).
En Los marcianos llegaron ya, entrevista a Ana Luisa Cid, ufóloga mexicana y se desprende un poco de nuestro país para hablar de las repercusiones del fenómeno ovni en la ONU y el Vaticano.
OVNIS: Historia y pasiones de los avistamientos en México, es un libro corto pero bien fundamentado, muy interesante, entretenido e informativo para todos aquellos que querían conocer el desarrollo de lo que fue, es y representa la ovnilogia en territorio nacional.
Una entrevista a la autora en La Jornada:
http://www.jornada.unam.mx/2009/08/05/index.php?section=cultura&article=a04n1cul
lunes, julio 13, 2009
LOS ESCRITORES INVISIBLES de Bernardo Esquinca
Acabo de leerme LOS ESCRITORES INVISIBLES de Bernardo Esquinca y la verdad es que lo disfruté bastante.Que está lleno de clichés: Si. Que refuerza la mitología del escritor romántico que vive al día: También. Que el tema es un pretexto para unir dos relatos que nada tienen que ver y que el final es una vacilada para salir del paso: exacto. Pero… ¿Y qué? Si el libro te mantiene interesado, si lo puedes leer con fluidez sin tener que andarte atragantando frasecitas que buscan regodearse en el impacto poético de una metáfora (bueno, que también tiene la novela, eso sí), y si acabaste con un buen sabor de boca, entonces la novela cumplió su cometido.
Pero no nos adelantemos.
La trama va de un joven escritor entrando a la treintena (Javier Puente) que jamás ha logrado publicar nada. La buena suerte le viene al paso cuando un misterioso editor que viaja en limusina y su sexy-correctora de compañía le prometen publicarlo siempre y cuando encuentre a Roberto Rojas, un escritor que él conocía y que ha desaparecido. No hay información de su paradero ni pista alguna sobre él o su trabajo, un misterioso libro que buscan desesperadamente dos editoriales muy poderosas. En una segunda parte del libro, el escritor se encuentra en medio de un grupo literario de mujeres, amas de casa, cuyo hobbie es escribir literatura erótica morbosamente extraña.
Esos son los planteamientos, pero si ustedes son de aquellos lectores que buscan un desarrollo estricto de novela policial pues… este no es su libro. Me siento tentado a confesar que al principio catalogue está novela con la lapidaria frase: “En la línea de EL MIEDO A LOS ANIMALES” la novela estilo policial escrita por Enrique Cerna que dé policial solo tiene el estilo porque el final es ramplón y cutre, pero la verdad es que la historia de Esquinca tampoco va por los derroteros de la crítica mordaz hacia el mundo de las editoriales literarias.
Su objetivo no es señalar a nadie, ni quejarse de la hipocresía del mundo literario y sus capillas. Simplemente es el ambiente en se desarrolla la historia, un ambiente de libros, como a él le gustan. Tal vez, su crítica vaya más hacia la figura romántica del escritor “looser” que vive en una pocilga y cuya genialidad ha sido injustamente ahogada por el comercialismo detractor de las editoriales. O no sé – no lo conozco – también tenga un poco de auto-critica.
Al parecer, tal vez mi reseña casi les grita que la obra de Esquinca tiene más carencias que virtudes: No es esto, ni lo otro, ni es mordaz, ni le interesa la ruptura de bla-bla-bla. Y la verdad es algo que le agradezco al autor. Es una historia que escribió, que si te gusta: bien y si no: también. No busca sorprender a nadie con su sabiduría sobre el mundo de las editoriales, y aunque en la segunda parte intente – tal vez – impresionarnos un poco con sus extrañas tramas eróticas para libros que no existirán afuera de este, la verdad es que más que impresionarme, me picó más a su lectura.
Por ahí leí que Rodrigo Fresán había dicho del autor que poseía una imaginación sin duda mucho más ardiente que la de Ballard. Ojala y Esquinca no se lo crea, porque los escritores que se creen estas lisonjeras críticas (aunque vengan del corazón) después comienza a salir con montón de estupideces, cada vez superiores, en espera de cumplir con la profecía.
A final de cuentas hay cosas que no me agradaron en la novela y realmente no sé si deba señalar a Esquinca o a su personaje por ello. Por lo general, los lectores pensamos que los personajes principales de la novela son una especie de alter ego de sus autores y que lo que ellos opinan, no es más que un reflejo de lo que el autor piensa. A lo mejor, en la mayoría de los casos es así. A lo mejor en esta novela no, pero mientras son peras o son manzanas encuentro por ahí el típico bluf de los escritorzuelos que sienten que solo sus gustos merecen ser parte del paraíso.
Bukowski, Ballard, Palahniuk, y otros apellidos raros son mencionados como los poseedores de la verdad exquisita de las letras, y eso es algo que no soporto. Tampoco me gusta que evite al máximo decir que Ballard escribía ciencia-ficción, como si eso fuera un pecado. Además la declaración final de que “la conspiración del mundo editorial es contra todos los libros buenos, porque los libros buenos de verdad no venden” es contradictoria. Ballard vende mucho y Bukowski no se diga. Palahniuk se convirtió en Best Seller y Bret Easton Ellis también. Así que si tomáramos en serio está iluminada conclusión nos daríamos cuenta de que estos escritores tan celebrados por nuestros literatos son realmente una basura.
Finalmente me gustaría terminar señalando algo que tal vez no le gustaría mucho al autor pero que por dentro acabaría causándole la más grata de las sensaciones. Yo pienso que su novela es bastante comercial. Creo que no se detendrá en los 2000 ejemplares que marca su tiraje sino que se venderá más. Y sé que muchos de sus lectores serán escritores porque como ocurre con Harry Potter y los preadolescentes, muchos escritores no podrán evitar el atractivo de verse reflejados en la situación del personaje principal. A esos escritores yo les digo: no entren buscando un estudio a conciencia sobre el infierno interior de “aquellos que escriben”. Es un cuento grato y desinhibido, no un tratado psicológico sobre el escritor y el mundo de las editoriales… es una novelita para lo que deben ser escritas todas las novelas: para ser leída y disfrutada.
Párale de contar.
LOS ESCRITORES INVISIBLES
de Bernardo Esquinca
Col. Letras Mexicanas, Fondo de Cultura Económica, México, 2009













