lunes, marzo 03, 2008

LA CRONICA DEL PAJARO QUE DA CUERDA AL MUNDO

La verdad es que aún no leo este libro, pero desde hace mucho tiempo le traía ganas. No lo había comprado porque el precio no era precisamente accesible, pero hoy encontré una edición "de bolsillo" por un precio mucho, pero mucho menor. Así que, vénganos tu reino...
A la mejor, como yo, hay gente que ha querido adquirirlo pero no ha podido. Bueno pues ahora es cuando. Lo conseguí en la librería Gandhi (en Guadalajara, Jal. Mex.) a $161 pesos. Ed. Tusquets, colección MAXI Tusquets
A continuación, directamente de la página de la editorial

La sinopsis

Haruki Murakami es uno de los novelistas japoneses contemporáneos con mayor prestigio en su país. Pero hablar aquí de literatura japonesa sugiere siempre un mundo exótico, ajeno por completo al nuestro. Sin embargo, Murakami no sólo está considerado ya en Occidente un autor de culto, sino que su extensa obra narrativa ha roto fronteras y la crítica mundial lo sitúa entre Mishima y Pynchon. Era, pues, imprescindible darle a conocer definitivamente también en nuestra lengua.

Tooru Okada, un joven japonés que acaba de dejar voluntariamente su trabajo en un bufete de abogados, recibe un buen día la llamada anónima de una mujer. A partir de ese momento la vida de Tooru, que había transcurrido por los cauces de la más absoluta normalidad, empieza a sufrir una extraña transformación. A su alrededor van apareciendo personajes cada vez más extraños, y la realidad, o lo real, va degradándose hasta convertirse en algo fantasmagórico. La percepción del mundo se vuelve mágica, los sueños son realidad y, poco a poco, Tooru Okada deberá resolver los conflictos que, sin sospecharlo siquiera, ha arrastrado a lo largo de toda su vida. Crónica del pájaro que da cuerda al mundo pinta una galería de personajes tan sorprendentes como profundamente reales. El mundo cotidiano del Japón moderno se nos aparece de pronto como algo extrañamente familiar.

El Primer Capítulo

1

El martes del pájaro-que-da cuerda,

sobre los cuatro dedos y los seis pechos

Cuando sonó el teléfono, estaba en la cocina con una olla de espaguetis al fuego. Iba silbando la obertura de La gazza ladra, de Rossini, al compás de la radio, una emisión en FM. Una música idónea para cocer la pasta.

Al oír el teléfono, tuve la tentación de ignorarlo. Los espaguetis ya estaban casi listos y, además, en aquel preciso instante, Claudio Abbado conducía la orquesta filarmónica de Londres hacia el clímax musical. Sin embargo, qué remedio, bajé el gas, fui a la sala de estar y descolgué el auricular. Pensé que podía tratarse de algún conocido que me llamaba para hablarme de algún trabajo.

–Diez minutos, dame diez minutos –dijo sin preámbulos una mujer.

Soy bastante bueno reconociendo las voces, y aquélla no la había oído nunca.

–Perdone, ¿por quién pregunta? –dije educadamente.

–Pues por ti. Con diez minutos tengo bastante, dame diez minutos. Y así podremos entendernos bien —contestó la mujer. Su voz era suave y profunda, indefinible.

–¿Entendernos?

–Sí, entendernos el uno al otro.

Alargué el cuello a través de la puerta y atisbé dentro de la cocina. Un vapor blanco se alzaba de la olla de espaguetis y Abbado seguía dirigiendo la Gazza ladra.

–Lo siento, pero tengo una olla de espaguetis al fuego. ¿Puedes llamar más tarde?

–¿Espaguetis? –Dijo la mujer con perplejidad–. ¿Espaguetis a las diez y media de la mañana?

–Eso no es de tu incumbencia. Como lo que quiero y a la hora que quiero –contesté un poco enojado.

–Sí, claro. Tienes razón –dijo la mujer con voz seca, inexpresiva. Un pequeño cambio de humor le había hecho variar completamente el tono de la voz–: Muy bien, de acuerdo. Te llamaré más tarde.

–Espera, un momento –dije de manera precipitada–. Si se trata de vender algo, por más que llames, será inútil. Estoy sin trabajo y no me sobra el dinero.

–Ya lo sé. No te preocupes.

–¿Que ya lo sabes? ¿Qué es lo que sabes?

–Que estás sin trabajo. Eso ya lo sé. Y ahora vete con tus preciosos espaguetis.

«Pero, ¿tú de qué vas?», iba a decirle cuando colgó. Fue una manera de cortar muy brusca.

Permanecí unos instantes con el auricular en la mano, completamente desconcertado, mirándolo, pero me acordé de los espaguetis y volví a la cocina. Apagué el fuego y vacié la olla en el colador. Por culpa de la llamada ya no estaban al dente, pero no era tan grave.

¿Entendernos? Mientras me comía los espaguetis, reflexioné. ¿Entendernos el uno al otro en diez minutos? No comprendía qué había querido decir la mujer. Quizá se tratara de alguna broma. O quizá fuera una nueva técnica de ventas. En cualquier caso, no era algo que me importara.

Pese a todo, tras volver al sofá de la sala de estar, mientras leía un libro prestado de la biblioteca lanzando miradas furtivas al teléfono, empezó a darme vueltas por la cabeza la frase que había dicho la mujer: «Podremos entendernos el uno al otro en diez minutos». En diez minutos, ¿cómo diablos se supone que podemos entendernos? Pensándolo bien, desde el principio la mujer había fijado claramente el tiempo en diez minutos. Y la mujer parecía convencida al limitar así el tiempo. Como si nueve minutos fueran demasiado cortos y once demasiado largos. Justo como los espaguetis al dente.

Reflexionando sobre esto, se me quitaron las ganas de leer. Decidí que lo mejor sería planchar camisas. Siempre lo hago cuando me siento confuso. Es una vieja costumbre. Mi método se descompone en un total de doce pasos. Primero el cuello (anverso) –primer paso–, y termino por el puño de la manga izquierda –el duodécimo–. Plancho siguiendo estrictamente el orden establecido mientras cuento los pasos uno a uno. Si no lo hago así, no me sale bien.

Planché tres camisas y, tras comprobar que no había arrugas, las colgué en una percha. Desenchufé la plancha y la guardé con la tabla en un armario empotrado. Tenía la cabeza bastante más despejada.

Decidí beber un vaso de agua y, cuando me disponía a ir a la cocina, volvió a sonar el teléfono. Dudé unos instantes, pero acabé descolgando el auricular. Si era aquella mujer la que llamaba, con decirle que ahora estaba planchando y cortar era suficiente.

Pero era Kumiko. El reloj marcaba las once y media.

–¿Estás bien? –dijo ella.

–Sí, muy bien –contesté yo.

–¿Qué estabas haciendo?

–Planchaba.

–¿Te ha pasado algo? –En su voz había una ligera nota de tensión. Ella sabe muy bien que, cuando me siento confuso, plancho.

–Nada. Simplemente he planchado unas camisas. No me pasa nada especial. –Me senté en la silla y me pasé a la mano izquierda el auricular que sostenía con la derecha.

–¿Qué pasa, quieres algo?

–¿Sabes escribir poesía?

–¿Poesía? –repetí asombrado ¿Poesía? ¿Qué querría decir con poesía?

–En la editorial de un conocido publican una revista literaria para chicas y están buscando a alguien que seleccione y corrija las poesías que envían las lectoras. Además, quieren que escriba cada mes una poesía corta para la portada. No pagan mal, tratándose de algo tan sencillo. Es un trabajillo de pocas horas, claro, pero si te fuera bien, quizá te podrían pasar otros trabajos de redacción…

–¿Algo sencillo? –dije–. ¡Espera un momento! Lo que yo estoy buscando es un trabajo que tenga que ver con las leyes. ¿De dónde diablos has sacado la idea esa de hacerme corregir poesías?

–Pero, ¿no decías que escribías cuando ibas al instituto?

–Sí, ¡pero en un periódico! ¡En el periódico del instituto! Que tal clase había ganado el campeonato de fútbol, que el profesor de física se había caído por las escaleras y que lo habían ingresado…, chorradas por el estilo. Artículos de este tipo. No poesía. Poesía no sé escribir.

–Bueno, poesía, lo que es decir poesía… Las poesías que leen las niñas que van al instituto. No te digo que escribas poesías magníficas, de las que queda para la historia de la literatura. Conque lo hagas a tu manera es suficiente. ¿Me entiendes, verdad?

–Ni a mi manera ni nada. No tengo ni idea de escribir poesía. Ni he escrito nunca, ni pienso empezar a hacerlo ahora –rehusé categóricamente. Es que no tengo ni la más remota idea de cómo se escribe una poesía.

–Vaya… –dijo mi esposa con pesar–. Pero ese trabajo que dices relacionado con las leyes es difícil de encontrar, ¿no?

–Hago correr la voz. Seguro que me dicen algo en cualquier momento. Y, si no funciona, ya pensaré en otra cosa.

–¿Ah, sí? Bueno, está bien. Como te parezca. Por cierto, ¿qué día es hoy?

–Martes –dije tras pensármelo unos instantes.

–Entonces, ¿irás al banco a pagar los recibos del teléfono y del gas?

–Dentro de poco saldré a comprar la cena y, entonces, me pasaré por el banco.

–¿Qué harás para cenar?

–Aún no lo he decidido. Ya lo pensaré cuando haga la compra.

–Por cierto –dijo en tono serio mi mujer–. He estado pensando sobre ello y quizá no sea necesario que te apresures en buscar trabajo.

–¿Por qué? –pregunté asombrado de nuevo. Parecía que todas las mujeres del mundo habían decidido sorprenderme por teléfono aquel día–. El subsidio de desempleo se acabará un día de estos y yo no puedo estarme indefinidamente de brazos cruzados.

–Pero a mí me han subido el sueldo, y mi otro trabajo marcha bien, tenemos algunos ahorros y, si no derrochamos, podemos ir tirando. ¿No te gustaría seguir así, en casa, haciendo las tareas domésticas? ¿No te va este tipo de vida?

–Pues no lo sé –respondí con honestidad–. No lo sé.

–Bueno, tómate tiempo para pensarlo –dijo mi mujer–. Oye, ¿ya ha vuelto el gato?

El gato. Al oírlo me di cuenta de que no me había acordado de él en toda la mañana.

–No, todavía no ha vuelto.

–¿Te importaría mirar un poco por el barrio? Ya hace más de una semana que ha desaparecido.

Solté un gruñido como toda respuesta y volví a pasarme el auricular a la mano izquierda.

–Quizás esté en el jardín de la casa abandonada que hay al fondo del callejón. El jardín donde hay aquel pájaro de piedra. Lo he visto por allí algunas veces.

–¿En el callejón? –dije–. ¿Cuándo has ido tú al callejón? Nunca me habías dicho nada…

–Oye, lo siento, tengo que colgar. Tengo que volver al trabajo. Acuérdate del gato, ¿eh?

Y colgó. De nuevo me quedé unos instantes mirando el auricular.

«¿El callejón? ¿Por qué razón habría tenido que ir Kumiko al callejón?», pensé. Para entrar hay que saltar un muro de bloques de cemento. Hacer todo eso para entrar en aquel sitio no tiene ningún sentido.

Fui a la cocina, bebí agua, y luego salí al cobertizo y miré el plato del gato: las sardinas secas estaban tal como yo las había dejado la noche antes y no faltaba ni una. Era evidente que el gato no había vuelto. De pie bajo el cobertizo, miré hacia nuestro pequeño jardín bañado por los rayos de un sol de principios de verano. No era un jardín cuya contemplación sosegara el espíritu. La tierra donde sólo tocaba el sol una pequeña parte del día se veía siempre húmeda y oscura y, aunque había plantas, sólo teníamos en un rincón dos o tres hortensias de aspecto poco imponente. Además, la hortensia es una flor que no me gusta demasiado. Desde una arboleda cercana llegaba el chirrido regular de un pájaro, un ric-ric, como si estuviera dándole cuerda a algún mecanismo. Nosotros hablábamos de él como del pájaro-que-da-cuerda. Fue Kumiko quien lo llamó así. No sé cuál es su auténtico nombre. Tampoco sé cómo es. Pero, se llame como se llame, sea como sea, el pájaro-que-da-cuerda viene cada día a la arboleda que hay cerca de casa y le da cuerda a nuestro apacible y pequeño mundo.

«¡Uff! ¡Andando! ¡A por el gato!», pensé. Siempre me han gustado los gatos. Y éste me gusta en particular. Pero los gatos tienen su propio estilo de vida. No son estúpidos. Cuando uno desaparece, significa que le ha apetecido ir a cualquier parte. Y que ya volverá cuando tenga hambre y esté exhausto. En fin, tendré que ir a buscarlo para contentar a Kumiko. De todas formas, no tengo nada mejor que hacer.

A principios de abril dejé el trabajo en el bufete de abogados donde había estado empleado desde que empecé a trabajar. No es que no me gustara el trabajo. No había ninguna razón especial para dejarlo. No es que fuera precisamente un trabajo emocionante, pero el sueldo no era malo y, además, el ambiente de la oficina era amigable.

Mi función en el bufete era, para decirlo en dos palabras, la de recadero especializado. Y trabajaba mucho. Quizá no esté bien que hable así de mí mismo, pero, en lo que se refería a la ejecución de trabajos prácticos, yo era muy bueno. Era de comprensión rápida, expeditivo, no me quejaba, mi forma de pensar era realista. Cuando anuncié que dejaba el trabajo, el anciano doctor –el padre de «Padre e Hijo, Abogados», propietarios del bufete– llegó a decirme que podrían intentar subirme un poco el sueldo.

De todos modos, me fui. No es que tuviera algún deseo especial o la perspectiva de hacer algo concreto tras dejar el trabajo. No me apetecía lo más mínimo volver a encerrarme en casa para preparar las oposiciones al cuerpo de justicia y, además, lo principal: en aquellos momentos ya no quería ser abogado. Sólo que no tenía ninguna intención de seguir indefinidamente en aquella oficina haciendo indefinidamente el mismo trabajo, y sabía que si no lo dejaba entonces, ya no lo dejaría jamás. Si permanecía allí mucho tiempo, acabaría mis días, sucediéndose monótonos, uno tras otro, en aquel lugar. Y es que, ante todo, yo ya había cumplido los treinta.

Durante la cena abordé el tema:

–Tengo ganas de dejar el trabajo.

–¡Ah! –dijo Kumiko.

No entendí muy bien qué significaba aquel «¡Ah!», pero ella no añadió nada más y enmudeció durante unos instantes.

Al ver que también yo permanecía en silencio, dijo:

–Si quieres dejarlo, déjalo –y añadió–: Se trata de tu vida y debes hacer lo que tú quieras. –Y una vez dicho esto, se enfrascó en la tarea de ir quitándole las espinas al pescado con los palillos y dejándolas en el borde del plato.

El sueldo que cobraba mi mujer por su trabajo en la redacción de una revista especializada en dietética y alimentación natural no estaba nada mal. Se encargaba, además, de las ilustraciones de la revista de un amigo, redactor de la publicación; un trabajo sencillo que éste le ofrecía a menudo. (Ella había estudiado diseño en la escuela y su sueño era ser ilustradora free-lance.) Esos otros ingresos tampoco eran despreciables. Yo, por mi parte, al dejar el trabajo recibiría durante un tiempo el subsidio de desempleo. Y si me quedaba en casa y hacía las tareas domésticas, podríamos ahorrarnos gastos superfluos como comer fuera o la lavandería, con lo que nuestra situación económica no tenía por qué cambiar con respecto a la época en que yo aportaba mi sueldo.

Y, así, dejé el trabajo.

Sonó el teléfono cuando, ya de vuelta de la compra, estaba metiendo la comida en el frigorífico. El timbre del teléfono me pareció inusitadamente impaciente. Dejé el paquete de toofu[1] medio abierto sobre mesa de la cocina, fui a la sala de estar y cogí el auricular.

–Ya debes de haber terminado tus espaguetis, supongo –dijo la mujer.

–Pues, sí. Ya los he terminado. Pero ahora tengo que ir a buscar el gato.

–Diez minutos, podrás esperarte, ¿no? Para ir a buscar el gato. El caso de los espaguetis era totalmente distinto.

No sé por qué motivo, pero no pude colgarle el teléfono. En la voz de aquella mujer había algo que me llamaba la atención:

–Muy bien, pero sólo diez minutos.

–Así podremos entendernos el uno al otro –dijo la mujer en voz baja. Y creí percibir cómo, al otro lado del hilo, la mujer se arrellanaba cómodamente en su asiento y cruzaba las piernas.

–Ya veremos –dije–. ¿Qué es lo que podremos entender en diez minutos?

–Diez minutos pueden ser más largos de lo que crees.

–¿Es verdad que me conoces? –le pregunté.

–Nos hemos visto cientos de veces.

–¿Cuándo? ¿Dónde?

–En algún momento, en algún lugar –contestó la mujer–. Pero si tengo que explicarte, una a una, todas esas cosas, los diez minutos no bastarán. Lo único que importa es este momento, ¿no te parece?

–Por lo menos dame alguna prueba. Dame una prueba de que me conoces.

–¿Cómo qué?

–Como mi edad, por ejemplo.

–Treinta años –respondió ella al instante–. Treinta años y dos meses. ¿Te basta con esto?

Enmudecí. Era evidente que me conocía. Pero por mucho que rebuscara en mi memoria, no lograba recordar su voz.

–Ahora te toca a ti adivinar cosas sobre mí –dijo en tono provocativo–. Por la voz, imagínate cómo soy. Cuántos años tengo, dónde estoy, cuál es mi aspecto, ese tipo de cosas.

–No lo sé –dije.

–¡Vamos! ¡Inténtalo!

Miré el reloj. Sólo habían transcurrido un minuto y cinco segundos.

–No lo sé –repetí.

–Entonces te lo voy a decir –dijo la mujer–. Estoy en la cama. Acabo de ducharme y no llevo nada.

«¡Vamos! Era de esperar», pensé. «Una llamada erótica.»

–¿Prefieres quizá que me ponga ropa interior? ¿O medias? ¿Qué es lo que más te excita?

–Me da igual. Ponte lo que quieras. Si quieres ponerte algo, te lo pones. Y si prefieres estar desnuda, quédate así. Mira, me sabe mal, pero no tengo ningún interés en hablar de eso por teléfono. Además tengo cosas que hacer y…

–Sólo diez minutos. Dedicarme diez minutos no creo que sea una pérdida de tiempo irreparable en tu vida, ¿no? En fin, responde a mi pregunta. ¿Te gusto más desnuda? ¿O prefieres que me ponga algo? Tengo de todo, ¿sabes? Lencería negra de encaje…

–Ya está bien así –dije.

–Me prefieres así, ¿verdad?

–Sí, así está bien –dije. Habían pasado cuatro minutos.

–Mi vello púbico todavía está húmedo, ¿sabes? –dijo la mujer–. No me lo he secado bien con la toalla. Por eso todavía está húmedo. Húmedo y cálido. Y suave. Tan negro y suave. Acarícialo.

–Oye, lo siento, pero…

–Y debajo, está cálido, cálido. Igual que mantequilla caliente derretida. Así de cálido. En serio.¿Sabes en qué postura me he puesto? Tengo la rodilla derecha levantada y la pierna izquierda separada hacia un lado. Como las agujas del reloj señalando las diez y cinco.

Por su tono de voz comprendí que no mentía. Que verdaderamente tenía las piernas abiertas formando el ángulo de las diez y cinco y que su sexo estaba cálido y húmedo.

–Acaríciame los labios. Despacio. Ábrelos. Así, despacio. Acarícialos con las yemas de los dedos. Sí, así, muy despacio. Y ahora toca con la otra mano mi pecho izquierdo. Acarícialo suavemente, desde abajo, pellizca suavemente los pezones. Otra vez, otra vez, otra vez… Hasta que me corra.

Colgué el teléfono sin decir nada. Me tendí en el sofá y, mirando el reloj, exhalé un profundo suspiro. Había hablado con aquella mujer unos cinco o seis minutos.

Diez minutos más tarde volvió a sonar el teléfono, pero esta vez no respondí. Sonó quince veces y luego se cortó. Cuando cesó, un silencio frío y profundo cayó a mi alrededor.

[1] Cuajada de soja. (N. de los T.)

domingo, marzo 02, 2008

¡¡¡EXIJO ESTE DISCO!!!


Este segmento de la película ochentera MUJERES AMAZONAS DE LA LUNA presenta al personaje de Don "No soul" Simmons, (interpretado por David Alan Grier, quien apareció posteriormente en Jumanji, como el policía del pueblo, Carl Bentley) como un "negro desangelado" quien necesita desesperadamente ayuda, como muchos otros, para volver a tener ese toco que identifica a los hermanos. Como prueba de su desesperada y trágica situación nos presentan escenas de Don "No soul" Simmons interpretando canciones inofensivas y de alto contenido "blanco" con gran emoción. Sin embargo, la mayor parte de los que vimos la película quedamos altamente sorprendidos cuando escuchamos la voz de David Alan Grier. Este tipo es realmente genial y tiene una voz privilegiada. El segundo segmento, que es el que presentamos aquí, es una parodia de los discos que venden por televisión, pero es también una excelente muestra de las capacidades de vocales de este actor. Denle una checada.

viernes, febrero 29, 2008

HORROR BARATO: Monster y 2012

Una ciudad bajo el ataque de un monstruo gigante y cuyo único testigo es una cámara que logra grabar su destructivo paso por esta; el ultimo hombre vivo, solo en la Tierra y enfrentándose a hordas de monstruosos y hambrientos zombies; marcianos invadiendo el planeta en maquinas armadas con rayos de calor; seres extraterrestres que crean duplicados humanos para conquistar nuestro mundo y un dinosaurio que invade una moderna ciudad… ¿Reconocen estás películas?

Yo creo que no, porque no se trata ni de CLOVERFIELD, ni de SOY LEYENDA. Tampoco es LA GUERRA DE LOS MUNDOS, ni LA INVASION DE LOS URSUPADORES DE CUERPOS, mucho PARQUE JURASICO… ellas son:

Los “Rips off” de THE ASYLUM.

Para que me entiendan: son las versiones baratonas de los grandes éxitos cinematográficos, producidos ni más ni menos que por la compañía ASYLUM, una especie de emulo de lo que es (o fue) FULL MOON o la Compañía de Corman, que aprovechan la expectativa de estos proyectos y filman a la velocidad del rayo, versiones al estilo de las medicinas del Dr. Simi.

Ni modo, todos nos ganamos el dinero como podemos y aunque THE ASYLUM no puede presumir de una gran originalidad, ni grandes efectos especiales, ni excelentes actores al menos nos deleitan con el morbo de sus creaciones.

Y raro, de vez en cuando sacan producciones que brincan poquito más allá de su media.

Un ejemplo es su versión de La Guerra de los Mundos: H.G. WELLS´S WAR OF THE WORLDS que aún careciendo de todas las ventajas de un Spielberg, logró una película que para mi gusto esta bien equilibrada, bien actuada y muy bien adaptada. Incluso supera con creces a la versión inglesa que fue un desastre total.

Este post viene a razón de que acabo de conseguir la película 2012 DOMSDAY, una película pésima, mezcla de fanatismo cristiano (fue filmada en conjunto con una compañía llamada FAITH FILMS con sede en Los Angeles, Ca. y enfocada a películas con mensaje cristiano), profecías mayas y desastres apocalípticos, que copia las tramas de bodrios anteriores como LEFT BEHIND y EL DIA DESPUES DE MAÑANA. En ella el planeta Tierra esta a punto de dejar de rotar y eso causa terribles catástrofes en todo el mundo. Solo un grupo de gringos, elegidos por Dios (ajá, efectivamente) son aquellos que pueden poner un alto a esta vorágine de destrucción planetaria formada por mal software y movimientos de cámara vertiginosos para simular terremotos, llevando a Chichen Itza, a una joven y tercermundista india mexicana, que dará a luz a un segundo Jesucristo.

La película, una mezcla inmisericorde de absurdas tonterías bíblicas mileniaristas, mezcladas con new age seudo maya nos llevan por los primitivos caminos de un México selvático (en este caso, la película fue filmada realmente en Belice) y nos recuerdan que en este atrasado país, los pueblos no tienen doctor, los gringos cruzan fácil la frontera y los asentamientos arqueológicos están abiertos las 24 horas del día para quien guste llegar y dormir en el interior de sus pirámides (de hecho, los productores deben pensar que todas las pirámides se mandaron construir en serie porque la supuesta “pirámide de Chichen” que aparece en la película, realmente otro asentamiento maya que no pude reconocer, no se parece pero ni por asomo a la original. Pero bueno, ¿a quien le importa?...

2012 es una película interesante de ver, porque resume interesantemente bien la idea que tiene el norteamericano promedio sobre su vecino del sur. Además, también nos sugiere que Dios puede escoger una india mexicana para el retorno de su hijo, pero jamás escogerá a un autóctono para la misión de proteger y educar a ese niño. Si, los norteamericanos tiene la tecnología y el cerebro, - parece decir la película - pero el tercermundo tiene la fe y eso es algo que los rubios deberán entender cuando regrese Jesucristo.

De cualquier manera, yo no escarmiento y decido autoflagelarme con una película más de The Asylum, a la cual, inocentemente, le tenía gran emoción:

MONSTER, el gemelo de a dólar de CLOVERFIELD resalta entre otras películas de la productora por su interesante mezcla de copia descarada y chafés absoluta. MONSTER es la prueba fehaciente de que incluso un babuino puede hacer películas.

MONSTER relata la historia de dos reporteras que en su viaje a Tokio, son sorprendidas por lo que parece ser un terremoto. Por desgracia para ellas, no lo es. Se trata un terrible monstruo gigante, diseñado para destruir ciudades de Second Life, que arrasa a un sorprendente Tokio mezcla de centro comercial californiano, restaurante de sushi y clip art cinematográfico. Un limitado número de extras japoneses arrancados del barrio chino de Los Angeles, corren aterrorizados para todos lados mientras que las valientes reporteras graban el suceso con una cámara de video que dice ser japonesa, pero que se comporta como cámara web china de bajísima calidad. La cámara se corta sola y tiene extrañas interferencias que desmadran con diferentes estilos de pixeleado escenas claves que nos dejan con el ¡Jesús! en la boca. Va a sonar estúpido, pero MONSTER seria una película divertidísima de no ser tan mortalmente aburrida. Las dos reporteras, perfectamente entrenadas para realizar videos caseros para subir a You Tube, hacen cuestionamientos profundos a un secretario del medio ambiente japonés sobre el calentamiento global, en una oficina de diseño notoriamente minimalista (tres por tres metros, un bandera del Japón recargada en la pared y un escritorio de fino conglomerado adornan un cuarto con leves matices de cuarto de intendencia) cuando son sorprendidas por un extraño terremoto. Las replicas son continuas, mientras que la cámara que siempre las acompaña, será la elocuente testigo de un periplo por el terror, donde continuamente se enfrentaran una a la otra para que: a) apaguen ya la cámara o b) le pase la cámara una a la otra… y así toda la película. El monstruo sale como tres veces y esta compuesto de tres tentáculos y un torso como de árbol, sorprendiéndonos por largos 8 segundos en total. En su escape llegarán a un restaurant de suchi donde se enfrentaran a un japonés loco armado con un cutter. Sorprende su decisión de usar esto como arma, estando en un lugar infestado de palillos para comer.

En fin, MONSTER desilusiona porque teniendo todos los ingredientes para ser una buena comedia involuntaria, se extiende en una aburrida diatriba entre dos malas actrices cuyos diálogos no van más allá de lo mismo en todo el filme, mientras que el desastre, con el pretexto de que se ve a través de la cámara de ambas, se diluye en movimientos esperpénticos que intentan cubrir el bajo presupuesto de esta película.

Es más… el poster de la película está mucho mejor que ella. Con eso les digo todo.

Próximamente: I AM OMEGA y TRANSMORPHERS (se ve que no aprendo).



viernes, febrero 22, 2008

REIVINDICANDO A 2010

Este artículo de Sergio Mars aparecido en la magnífica revista SCIFIWORLD expone exactamente todo lo que yo creo y opino sobre 2010, ODISEA DOS de Peter Hyams. La he pasado directamente de la revista y espero que les sirva para visitar SCIFIWORLD y conocer el excelente blog de Sergio Mars, que está de envidia. De hecho, teniendo blogs como los de RECEPTO, QUINTA DIMENSION, SACRED SCROLLS y todos los que tengo en mi lista de preferidos... ¿Quien necesita CAPITAN QUASAR?
SCIFIWORLD: http://www.scifiworld.es
RECEPTO INDABLOG: http://rescepto.wordpress.com/

REIVINDICANDO 2010: ODISEA 2

POCAS PELÍCULAS PUEDEN ALARDEAR DE HABER SIDO MÁS INJUSTAMENTE VILIPENDIADAS QUE LA CONTINUACIÓN DE LA INCLASIFICABLE ADAPTACIÓN DE KUBRIK DE UN RELATO DE ARTHUR C. CLARKE. POCAS LO MERECEN MENOS, Y EN LAS LÍNEAS SIGUIENTES TRATARÉ DE ARGUMENTARLO.

Habían pasado dieciséis años desde el estreno de "2001" y supongo que nadie se había planteado una continuación hasta que a Clarke le dio por escribirla en 1982 (su primera secuela; después vendrían más). En todo ese tiempo, la cinta había alcanzado una consideración casi mítica, así que no es de extrañar que los estudios se lanzaran sobre la posibilidad de adaptar este nuevo episodio en la historia del Monolito. Sólo había que buscar director. Hoy en día, Peter Hyams ha alcanzado los más profundos abismos de ineptitud cinematográfica (con "El sonido del trueno") y ha desaparecido de la escena cinematográfica, pero por aquel entonces salía de dos grandes proyectos de ciencia ficción: "Capricornio uno" y "Atmósfera cero", por lo que resultaba una muy buena elección para adaptar este libro (el último bueno de la serie).

Con un presupuesto de 28 millones de dólares, la película se estrenó en 1984, obteniendo unos resultados aceptables a nivel económico (40 millones de recaudación en EE.UU.) e incluso crítico (después de todo, fue nominada a cinco Oscars técnicos). Sin embargo, con el correr de los años, se le ha ido colgando el sambenito de constituir una desgracia para el legado de su predecesora, algo así como un niño tonto. ¿Por qué reivindicarla? Pues por dos razones. Primero, resulta una magnífica adaptación, una de las mejores dentro del campo de la ciencia ficción, y de un libro nada fácil de pasar a la gran pantalla. Segundo, es uno de los escasísimos ejemplos de CF hard en el cine (que se suele decantar más bien por el impacto visual del ciberpunk o las aventurillas del space-opera).

Me atrevería incluso a ser tildado de sacrílego afirmando que "2010" es una película de ciencia ficción mejor que "2001". El experimento de Kubrik puede ser muchas cosas, pero resulta completamente (y seguramente a conciencia) incomprensible. Puedes llegar a una interpretación leyendo el libro de Clarke, que se coescribió más o menos a la par que se desarrollaba el guión, pero ésta resulta tan válida como cualquier otra... bueno, un poquito más, pero nada que ver con la de Stanley, si es que existe, pues lo suyo es sobre todo un gran espectáculo estético; un espejo diseñado para reflejar preguntas, no para contestarlas; una indudable obra de arte, y como tal alejada, huyendo incluso, de cualquier barómetro preestablecido, en particular del género en que es encuadrada.

Voy a ir más lejos aun (¿Más?). "2010" es una de las poquísimas películas que han sido capaces de trasladar la ciencia ficción literaria a la gran pantalla, sin tener que transformarse demasiado en el proceso para ajustarse a los cánones cinematográficos.

Tal vez el mensaje anti-guerra fría pueda chocar hoy en día, a casi diecinueve años de distancia de la caída del muro de Berlín, pero desde luego no nos faltan conflictos activos en este planetillo nuestro como para que el sentido último de cura de humildad y unión frente a la grandeza del universo conserve su vigencia. Pero bueno, este aspecto de la película es tal vez el menos literario (Clarke es mucho más optimista en cuanto a las relaciones internacionales).

Centrémonos más bien en los aspectos científicos.

Peter Hyams fue director de fotografía antes que director a secas, y eso se suele notar en sus películas, donde los juegos de luces y sombras juegan un papel fundamental. En una aventura espacial, lógicamente, no podía desaprovechar la oportunidad de jugar con el contraste total entre luz y oscuridad que le ofrece la recreación de objetos iluminados en el vacío. Así pues, por fin, tenemos superficies totalmente negras cuando no están sometidas directamente a una fuente de iluminación (la "Leonov" es una maravillosa estructura repleta de entrantes y salientes para jugar con este concepto).

Otros detalles de los que maravillarnos pueden ser la explicación (y demostración) del concepto de frenado atmosférico, la naturaleza y función del devorador de mundos (máquinas de Von Neumann), la necesidad de emplear ventanas de lanzamiento para los tránsitos (de meses) por el sistema solar (con sistemas de hibernación sorprendentemente verosímiles), el retraso en las comunicaciones provocadas por la distancia, la redención de HAL 9000 (el doctor Chandra es un gran personaje y, si no otras cosas, la película merecería ser recordada por su reflexión acerca de la inteligencia artificial y la responsabilidad de nosotros, sus creadores, para con ella, en un plano de igualdad)... Multitud de temas tratados infinidad de veces en la literatura, pero normalmente desdeñados por el cine en beneficio del espectáculo (que también lo hay).

El guión deja fuera (creo que acertadamente) el destino de la "Tsien" la astronave china que participa en la carrera por alcanzar el monolito (su lugar lo ocupa toda la subtrama prebélica). Por ello, Europa debe explorarse remotamente, sin que se nos explique lo de los ecosistemas primigenios bajo sus superficie helada, simplemente se apunta la presencia de clorofila orgánica. Esta simplificación parece necesaria, ya que una película nunca puede soportar la misma densidad técnica que una novela (bastantes elementos hard soporta ya). Por la misma razón, no se incluye la fauna joviana (además, hubiera sido muy difícil representarla adecuadamente con los medios técnicos de la época).

El principal error quizás lo comete cuando intenta parecerse en exceso a su hermana mayor y opta por una representación de Dave Bowman con varias edades, incluyendo un niño estelar en miniatura. Hubiera sido mucho mejor si se hubieran atenido a lo descrito por Clarke (aunque, una vez más, los medios técnicos no eran los óptimos).

Por último, un comentario: Ha envejecido sorprendentemente bien. No desmerece en ningún aspecto a cualquier producción actual (más bien al contrario) y sólo algunos detalles como la moda pueden distraer la atención del espectador (aunque, ¿quién jura que dentro de dos años no viviremos un surgimiento de dichas tendencias?). Esto lo logra conteniéndose y especulando según una base firme. No está nada mal como proyección a veinte años en el futuro.

Ojalá rodaran más películas como "2010", tal vez entonces no habría que dar tantas explicaciones a un "neófito" sobre lo que ES ciencia ficción.

Firmado: Sergio Mars.

A la memoria de Roy Scheider. Descanse en paz.




domingo, febrero 10, 2008

"MATERIA FANTASMA" ¿LLAVE A OTROS MUNDOS?

Andrés Eloy Martínez Rojas
El Universal

Sábado 09 de febrero de 2008

Si existe un portal que nos conecte a un Universo paralelo o a alguna otra región del espacio, ¿cómo podríamos identificarlo?. Una sugerencia es que éste desviaría de una manera curiosa la luz, según la revista New Scientist.

La existencia de agujeros de gusano conectando diferentes regiones del espacio fue sugerida en 1916 por el físico austriaco, Ludwig Flamm, como una posible solución a las ecuaciones de la relatividad general, que Einstein había publicado ese año.

Desde entonces, han pasado a ser aceptados como una consecuencia natural de la relatividad general que predice que la materia que entra en uno de los extremos de un agujero de gusano podría surgir en algún otro lugar instantáneamente, en tanto, el agujero de gusano se encuentre debidamente abierto.

Aunque no existen evidencias directas de la existencia de agujeros de gusano, esto podría ser debido a que están disfrazados como agujeros negros.

Ahora Alexander Lebedev Shatskiy del Instituto de Física de Moscú, Rusia, sugiere una posible manera de separar ambos objetos.

Su idea asume la existencia de una extraña sustancia llamada "materia fantasma", que ha sido propuesto para explicar cómo los agujeros de gusanos podrían permanecer abiertos. La materia fantasma posee energía y masa negativa, por lo que crea un efecto repulsivo que impide que el agujero de gusano se cierre.

Conexion cósmica

Según los calculos de Shatskiy , la forma en que la materia fantasma desvía la luz proporcionaría la firma del agujero de gusano que los astrónomos pueden buscar.

La gravedad de un objeto con una masa, como un agujero negro normal, concentra los rayos de luz que pasan cerca de el como si fuera una lente cóncava gigante - un efecto conocido como lente gravitacional.

La materia fantasma de masa negativa podría tener el efecto de lente gravitacional opuesto a la materia normal, lo que haría que cualquier luz pasara por el agujero de gusano desde otro universo o punto en el espacio-tiempo divergentes, y emergiera de el como un brillante anillo.

Shatskiy sugiere que su idea puede ofrecer un camino para futuros observatorios espaciales como el proyecto milimetron de Rusia, para buscar agujeros de gusano en el centro de grandes galaxias.

Otros investigadores señalan que la idea se basa en varios supuestos no probados. "Se trata de un interesante intento de pensar en lo que en realidad una verdadera firma de un agujero de gusano sería, pero es más hipotético que observacional", dice Lawrence Krauss, de la universidad de Cleveland, Ohio.

"Sin ninguna idea de lo que es la materia fantasma y su posible interacción con la luz, no está claro si puede proporcionar un argumento general."

Los críticos también señalan que, incluso, si la energía fantasma existe, otros objetos similares podría crear una firma luz.

"El mecanismo básico no distingue agujeros de gusano de la energía negativa de las 'estrellas'", dice Don Marolf de la Universidad de California, en Santa Bárbara.

Lo que es más, el día de hoy los telescopios batallan para ver con suficiente detalle la firma, dice Daniel Holz, astrónomo de la Universidad de Chicago, aunque no rechaza la idea Shatskiy.

"Es una asunto interesante en que pensar, tal vez después de unas pocas cervezas".

viernes, febrero 08, 2008

PERSÉPOLIS



Por: Aisling (Visita el Blog LA CASA DE AISLING) de ahí me robo cosas

Lo bueno: Es una lectura amena e interesante; muestra una cara del viejo oriente que desconoce gran parte de occidente.


Lo malo: Es difícil de conseguir en inglés, aún más difícil en español, y la obra completa no es barata.

Calificación: * * * *

No conozco a muchas “moneras” (es una pena), y muy pocas de las que conozco me agradan; la excepción sería, casi siempre, mujeres mangaka (habrán de disculpar sus fans, pero yo siempre creí que los cartones de Maitena los hacía un hombre misógino). Cuando yo todavía pensaba que, fuera de Japón, el campo estaba árido, de repente me tropecé con Marjane Satrapi y supe de su primera obra, la serie Persépolis. No fui la única en tomar parte en el descubrimiento, pues, algunos años después, esta historieta ha sido llevada al cine, y me enteré la semana antepasada que está nominada al Oscar como mejor producción animada. Así que antes de que otra cosa suceda (digamos, que la película probablemente pierda contra Ratatouille), aquí tienen una reseña del libro en el que está basada.

Estaba por comenzar década de los 80, y el mundo se preparaba para un ataque sin precedentes de frivolidad, imaginación desbordada, la mal utilizada palabra glamour y la cultura pop en todo su apogeo; la llamada generación X comenzaba a ir a la escuela sin imaginarse, ni mucho menos, lo que estaba por venir. Se veía ya el fin de la guerra fría y al menos en occidente todo parecía paz y felicidad.

En oriente, sin embargo, la situación era muy distintas; Irán (un país jovencísimo, nacido de la antigua Persia apenas en 1925) se acababa de embarcar en su revolución musulmana; se había expulsado al sha, Mohamed Rezah, impuesto por la CIA en 1953, y se esperaba que con ello las cosas cambiaran para bien. De pronto, así nada más, el país se convirtió en la imagen que durante años hemos visto en las películas de Hollywood; las mujeres se cubrieron la cabeza con velos y pañoletas, se prohibió el alcohol, la música y las fiestas; la religión se deformó hasta volverse arma política y en las escuelas no se habló de nada que no estuviera convenientemente censurado por el gobierno.

En ésta, la Persia del siglo XX, vive una niña llamada Marjane. Es descendiente de una familia donde ha habído desde príncipes hasta disidentes políticos, e intenta hacerle honor a su herencia, representada en especial por su influyente, bondadosa y sabia abuela. La rebeldía de Marji y el inicio de la guerra con Irak la empujan fuera de su país, a una Europa continental que parece no tener lugar para ella; sola, tiene que enfrentarse a las lágrimas de la adolescencia y a una búsqueda de identidad sin sentido, en la que va brincando de hippie a darketa y de mujer fatal a diva pop, sin mitigar su tristeza ni conseguir encontrar el camino que su propio hogar perdiera mucho, mucho tiempo atrás.

Con dibujos sencillos pero poderosos, Satrapi, en esta especie de autobiografía en caricatura, nos lleva de la mano primero por la historia de su patria: sus luchas por la libertad, su resistencia a incontables formas de tiranía; sus héroes y convicciones; y después, por su propias andanzas en un mundo a punto de caerse a pedazos, transfondo de su autodescubrimiento. La historia es sobre ella, y también sobre su Irán; y está relatada con una tremenda honestidad no exenta de un peculiar sentido del humor.

La vida de Marjane no es ejemplar ni nada de eso; mucho de lo que hace está motivado sólo por egoísmo y orgullo, y llega a cometer actos bastante horribles (aunque nada demasiado extraordinario si uno vive en un lugar donde ponerse lápiz labial puede convertirse en asunto de vida o muerte), pero lo que permanece en la mente del lector son las conclusiones no dichas por la autora respecto a la existencia (que está hecha de momentos preciosos, y a lo que me refiero es exactamente eso: que tienen un precio), la amistad y la familia. Finalmente, Persépolis trata de libertad e identidad, y es un homenaje, bajita la mano, a quienes protegieron la primera y formaron la segunda de Satrapi: sus padres, y sobre todo su fenomenal abuela.

Recomendaciones: Para amantes del buen comic europeo y para quienes no le corran a una historia de las que en Japón se llamarían shojo (pero con un tinte más dramático y realista).
Abstenerse: Si no les gustan los comics, o si sus gustos por ahí van más hacia el género de superhéroes, mechas o niñas mágicas.

"En la vida encontrarás a muchos imbéciles. Si te hieren, piensa que es su estupidez la que les empuja a hacerte daño. Así evitarás responder a su maldad, porque no hay nada peor en el mundo que el rencor y la venganza... Mantén siempre tu dignidad, tu integridad y la fidelidad a ti misma".
La abuela de Marjane

viernes, febrero 01, 2008

PAR DE ASES: EL PRISIONERO DE ZENDA de Anthony Hope

No se por qué, pero desde hace tiempo tenía ganas de leer EL PRISIONERO DE ZENDA, el clásico de aventuras románticas de Anthony Hope, que sirvió de inspiración para muchas novelas más e inspiró toda una serie de émulos tanto en papel como en celuloide.

Si uno lee la novela se da cuenta de inmediato del por qué de su éxito. Su estructura es la misma que la de los modernos Best-Sellers. Cuando EL PRISIONERO DE ZENDA apareció publicada en 1894, tuvo muchísimo éxito e inició una serie de “aventuras ruritanicas” novelas cuya trama acontecía en países europeos ficticios, con soberbios paisajes románticos, campos verdes, montañas azules y nevadas y fastuosos castillos germanizados que casi parecían arrancados de cuentos de los Hermanos Grimm. De hecho, EL CASTILLO DE CAGLIOSTRO, la aventura de Lupin III en la aventura filmada por Hayao Miyazaki, cae perfectamente en este tipo de tramas.

La historia no era precisamente lo que podemos llamar original, pero la misma situación hacia que la trama sonara terriblemente atractiva: El joven Rodolfo Rasendyll, un júnior frívolo pero simpático decide tomar unas pequeñas vacaciones en el reino de Ruritania, quien está a punto de coronar a quien será su nuevo rey. Por azares del destino, Rodolfo se encuentra con el hombre quien ha de ser coronado y nota con sorpresa que su parecido es asombroso: ambos son como dos gotas de agua. Lo que Rodolfo aún no sabe es que este providencial encuentro lo llevara a envolverse en una telaraña de intrigas, mentiras y sospechas, cuando el soberano caiga en manos de un grupo de asesinos comandados por su hermano, el Duque Negro, con el fin de impedir que llegue al trono. Rodolfo se ve pues, obligado a sustituir al rey en la coronación y delante de todo un pueblo, que siendo francos, no lo ve con buenos ojos.

Peleas de espada, escapes intrépidos, luchas sin cuartel y el romance de este falso rey con una verdadera princesa hacen de esta novela un clásico que guarda todos los ingredientes para ser llevada al cine y que de hecho ha sido llevada en múltiples ocasiones.

Mi interés por esta novela (que de hecho tiene una especie de segunda parte) se deriva de mi gusto por las novelas que cuentan con la temática del doble. Así, Robert Heinlein cuenta con ESTRELLA DOBLE, una aventura de ciencia ficción donde un hombre tiene que sustituir a un diplomático terrestres en un viaje a Marte. También esta el clásico de clásicos de la Space Opera, LOS REYES ESTELARES de Hamilton, donde un simple y sencillo ciudadano de la Tierra cambia de cuerpo con – ni más ni menos – el Gran Soberano Galáctico, en medio de una crisis de guerra de terribles proporciones que lo llevará a desprenderse de la mediocridad para salvar a la galaxia, y por supuesto, a una bella princesa espacial. Y por supuesto, esta EL PRINCIPE Y EL MENDIGO, el clásico de Mark Twain ( y anterior al mismo PRISIONERO DE ZENDA) donde un joven rey cambia su vida con la de un pobre niño mendigo en una aventura como solo puede ser contada por Samuel Clemens.

Si te gusta la acción y la aventura, corre por EL PRISIONERO DE ZENDA. Si eres capaz de aguantar algunos pasajes un poco cursis, de seguro la vas a disfrutar.

EL PRISIONERO DE ZENDA
de Anthony Hope
Editorial Andrés Bello

NO TAN MONSTRUOSO: CLOVERFIELD

Creo que este no va a ser uno de los mejores años en lo que a películas se refiere. Acabo de llegar de ver CLOVERFIELD, la esperadísima película de monstruo gigantes, y siendo sinceros, si no me desagradó, tampoco vi en ella nada del otro mundo.

Como ya todo mundo sabe, esta película es una especie de cruza descarada entre LA BRUJA DE BLAIR y GODZILLA, pero eso al menos le otorga un atractivo y una interesante variante al género: un grupo de jóvenes realiza la fiesta de despedida de uno de sus amigos cuando un sorpresivo sismo deja si luz a una buena parte de Nueva York. Lo que fue considerado como un sismo, pronto tendrá consecuencias. Un nuevo desastre, una gigantesca explosión en los muelles, hace que la fiesta termine de forma impactante. Uno de los chicos, encargado de tomar con una cámara de video casera todo el festejo, grabará entonces los terroríficos sucesos que poco a poco se irán dando en la ciudad, debidos al sorpresivo ataque de un monstruo gigante.

La idea no es nueva, (ni siquiera lo era cuando salio La Bruja de Blair) pero le da credibilidad a tan surrealista situación. De ahí en adelante, si la cámara no estuvo tranquila al principio de la fiesta, ahora menos lo va a estar… y menos cuando un montón de criaturas que vienen pegadas a la bestia mayor como si fueran pulgas, salen a hacer su agosto con las victimas atrapadas en medio de la gran ciudad.

La verdad, los efectos son buenos (si es que puedes verlos), pero en si, no hay nada nuevo ni en historia, ni en nada. El monstruo, por ejemplo, parece haber sido arrancado de PATLABOR 3: LA PELÍCULA y realmente casi nunca se le puede ver bien. Los monstruos pequeños parecen arañas aliens y el final (siento el “spoiler”) era el lógico y esperado que acaba de salir hace una semana atrás en ALIEN vs. DEPREDADOR 2 y en EL RETORNO DE LOS MUERTOS VIVIENTES y en LA MILLA DEL MILAGRO, etc.

Lo que es de agradecerse es que ha su director y su productor (Matt Revees y J.J. Abrams respectivamente) se les nota que les gustan las películas de monstruos gigantes y le tienen respeto al género, algo que por ejemplo, no paso con la porquería filmada en 1998 por Roland Emmerich llamada GODZILLA.

Eso si, CLOVERFIELD esta salpicada de guiños para los eruditos en la materia. Si escuchan la overtura tema de la película, al final del filme (que por cierto, se llama ¡Roar!) notaran que es una especie de homenaje musical al Godzilla japonés, ni más ni menos. Cuando vean la cabeza de la estatua de la libertad caer, notarán de inmediato que esta inspiradísima en el póster de ESCAPE DE NUEVA YORK de John Carpenter. El mismo monstruo, como ya les dije, parece inspirado o es una mezcla de estas tres películas: NAUSSICA de Hayao Miyazaki, PATLABOR 3: THE MOVIE, o GWOEMUL - THE HOST, una película coreana de monstruos gigantes que la verdad es en muchísimos niveles superior a esta producción de CLOVERFIELD.

Siendo sinceros, me gustaba mucho más el diseño del monstruo lanzado en Internet para despistar a los fans: una especie de ballena mutada que verdaderamente se ve de miedo.

Y en lo que respecta a las escenas de desastre, pues realmente están muy bien logradas, tomando en cuenta la dificultad de agregar los efectos digitales a una cámara que parece vivir eternamente pegada a un terremoto de 7.5 en la escala, pero hasta ahora no he visto ninguna película de monstruos que pueda superar la pelea en Tokio de Gamera contra los Giaos en la película GAMERA 3: La Venganza de Iris. Se le acercan mucho las escenas de destrucción de GODZILLA – GIANT MONSTER ALL OUT ATACK (que por cierto, es mi película favorita de kaijus) dirigida por Susuke Kaneko, y si es así es porque es el mismo director que el de la mencionada película de Gamera.

Aún con todo eso y que soy fan de las películas de monstruos gigantes (este año también vi DRAGON WARS que realmente no es mala, sino PÉSIMA, pero de esa experiencia hablaré otro día) CLOVERFIELD no me arrebató el sueño.

Yo se que a pesar de eso, ustedes irán a verla, y hacen bien, no es mala, pero tampoco es lo que he estado esperando. Ni modo. Pero eso si, no se vayan a perder, GWOEMUL - THE HOST…

Ah, y si no sabias por que la película se llama Cloverfield, pues… es por el nombre de la calle donde están las oficinas de la compañía productora: Bad Robot.

CLOVERFIELD
Dirigida por: Matt Revees

jueves, enero 31, 2008

RECUERDOS DEL FUTURO: BLADE RUNNER TRILOGY de Vangelis

BLADE RUNNER no hubiera podido ser lo que fue sin Vangelis. Hay películas que jamás podrán estar separadas de su banda sonora, porque más que solo música es otro personaje más que describe y circunscribe una época, una emoción, una idea. Por el momento llega a mi mente el recuerdo de la música de CONAN EL BARBARO (1982) la película de John Millius que tuvo la gran suerte de contar con Basil Poledouris para su banda sonora. La música de Conan es una obra de arte por si misma.

Lo mismo podemos decir de Vangelis y la música que compuso para BLADE RUNNER, el clásico de ciencia ficción de Ridley Scott que cumplió el año pasado sus 25 años de edad y que celebró con una nueva edición remasterizada y digitalmente modificada. Ahora, siguiendo de cerca la reciente edición en DVD de la película, Vangelis relanza el soundtrack del filme en tres CD de verdadera colección, porque incluyen música totalmente nueva y melodías que no habían aparecido en las dos anteriores ediciones del sountrack de la película que llegaron a México. Me refiero a la edición interpretada por orquesta y a la original, de Vangelis (1994).

El primer disco contiene toda la música del sountrack original de 1994, pero remasterizada. El segundo disco contiene música que no venía en esa edición más dos bonus tracks añadidos. Y el tercero contiene nuevas melodías hechas especialmente para conmemorar este 25 aniversario del filme. Ninguno de estos discos tiene desperdicio y mucho menos el último, que aunque intenta mantenerse en la línea de la música de la película, ofrece realmente una especie de tour de estilo por otros discos del compositor como Direct, The City (el álbum más cercano a Blade Runner de los que había hecho) y Oceanica.

La música de Vangelis, atmosférica, sugerente y muchas veces hasta visual logra en este tercer disco, ofrecernos vistazos del futuro de una forma sorprendente y por supuesto, ligadas a la famosa película gracias a sonidos de fondo y aportaciones vocales de los actores, como es el caso de Edward James Olmos en “No Espectation Boulevard”.

Sin embargo les tengo una mala noticia. Si creen que con esto van a tener ya todo lo referente a la música de Blade Runner en CD están muy equivocados. Pocos lo saben, pero ha habido ya varias ediciones de la música de la película en otros lugares, aparte de las tres ya mencionadas. Existe la Blade Runner Esper Edition (con 18 melodías en total) de dos discos que incluyen música que en esta edición del 25 aniversario, no viene incluida. Hay además una edición de autor que saco el propio Vangelis en una edición limitadísima y cuya música ya viene incluida en la Esper. Y eso no es todo. Para los verdaderos ñoños de la película, hay también un disco cuya gracia es contener todos los sonidos ambientales de la película: LOS ANGELES NOVEMBER 2019

De todas formas esta edición es de verdadera colección y si tu eres fan de la película o de Vangelis, o de las dos cosas, entonces no puedes perdértela.

BLADE RUNNER TRILOGY: 25 Anniversary
Vangelis
Polydor

Nota: Yo la encontré en Mix Up a $195 pesos, aproximadamente. También puede encargarse por Amazon o a estas alturas encontrarse en Mr. CD o lugares afines

viernes, enero 25, 2008

GORO FUJITA EN EL CAPITULO 56

¡Asómense a ver este blog! El amigo es un verdadero artista. Sus trabajos son realmente sorprendentes e inspirados y sus colores son maravillosos, algo que hace mucho no encontraba en las nuevas generaciones de artistas, verdadero Heavy Metal de los 80s hoy. Este tipo va que vuela para ser uno de los más grandes ilustradores europeos, me cae si no…




LO QUE ANTES ERA BASURA: THE GOLDEN AGE OF DC COMICS. 365 DAYS

Antes era basura y hoy es arte. Si no, pregúntenle a Roy Lichtenstein o a Andy Warhole, que usaron el estilo del “Comic Strip” como un medio artístico para conceptualizar y referenciar la cultura popular, el consumismo y el fenómeno de las masas por medio del arte contemporáneo.

A lo mejor debemos aprender a no despreciar cosas como la musica grupera o el regaeeton, porque bien puede llegar el día en que vayamos a un recital de estas maravillas en el Teatro de Bellas Artes. El tiempo transforma todo y el ejemplo perfecto lo tenemos con los comics.

Hubo algún momento en que un niño o adolescente compró en los estados unidos un número de esas revistas de viñetas, baratas y escapistas, que presentaba a un hombre vestido de azul, con capa roja y una S pintada al nivel del pecho, elevando con sus brazos un automóvil y estrellándolo con furia en el suelo. ¿Podía ese niño llegar a imaginar que ese mismo comic que le había costado un centavo se transformaría en el futuro en una pieza de colección tan importante que valdría miles de dólares? ¿Lo habrían imaginado alguna vez sus creadores?

THE GOLDEN AGE OF DC COMICS / 365 DAYS es una estupenda recopilación fotográfica centrada en magnificar interesantes detalles en las historietas de DC, la famosa editorial creadora de Batman, Superman, Linterna Verde, Aquamán, La Mujer Maravilla y demás superhéroes, de la etapa que se conoció como la edad de oro de DC, que se extiende aproximadamente desde 1938, hasta 1945. Les Daniels y Chip Kidd realizaron una búsqueda exhaustiva de las imágenes más significativas de las revistas de este tiempo, mientras que Geoff Spear desarrollo un interesante trabajo fotográfico que no consistía en mostrar toda una historieta o varios cuadros de la historia, sino en captar y magnificar aquellos detalles icnográficos donde se puede percibir el arte, la idea y los conceptos que el comic manejaba entonces, lo que nos ayuda a entender mejor las influencias estilísticas, tecnológicas y culturales que perneaban en aquellos momentos de la historia norteamericana.

Durante 365 paginas de formato francés podemos apreciar de cerca los trazos, colores y personajes del arte secuencial de DC, con una nitidez tal, que es posible notar a simple vista los puntitos causados por la mezcla de colores en la impresión de la revista, lo cual, a mi punto de vista, lo hace sentir más autenticó y atractivo, mientras nos presenta personajes que son conocidos en el mundo entero y muchísimos más que no conocíamos, todos ellos acompañados por acotaciones con detalles interesantes sobre la obra o sus artistas.

Si eres un fan de los comics, o simplemente del arte, este es un libro que vas a atesorar.

THE GOLDEN AGE OF DC COMICS 356 DAYS
Les Daniels, Chio Kidd y Geoff Spear
Harry N. Abrams Inc. Publisher

Nota: Yo lo conseguí en la liberaría Ghandi a un precio de $150 pesos pero también puede encargarse a Amazon.com

Lo que la NASA nos intenta ocultar: ¡BIGFOOTS EN MARTE!

El Universal

Viernes 25 de enero de 2008

La ampliación de una imagen tomada por el vehículo explorador Spirit de la NASA en la superficie de Marte, en noviembre del año pasado, muestra una figura de apariencia humana.

El descubrimiento lo hicieron “astrónomos aficionados”, según una nota de la edición online del tabloide británico Daily Mail colocada el martes, y fue el resultado de un examen minucioso de la fotografía difundida por la NASA el pasado día 2.

Al divulgar la imagen, la agencia espacial estadounidense simplemente señaló que fue capturada por el vehículo de exploración Spirit, del 6 al 9 de noviembre pasados, en la orilla de una meseta a la que ascendió, llamada Home Plate, en la cuenca de las colinas de Columbia, dentro del cráter Gusev.

“¡Sólo es una roca...!”. Dwayne Brown, el responsable de relaciones públicas de la NASA, intentaba navegar ayer a contracorriente de una ilusión que le ha dado la vuelta a todo el mundo para lanzar un mentís contra la teoría —aún sin comprobar—, de la supuesta existencia de vida en Marte. “He recibido llamadas de todo el mundo. Y a todos les estoy diciendo lo mismo: es una roca a la que el viento marciano ha ido dando una forma caprichosa”.

Sin embargo, una nueva fotografía que la NASA había intentado esconder acaba de salir a la luz pública mostrándonos algo aún más sorprendente. La figura no es solo una ser extraterreno sino que además… ¡es un BIGFOOT!

La nueva fotografía muestra otra criatura de su especie, aparentemente un macho que la acompaña en aquel cráter marciano. “Una vez más, el gobierno norteamericano ha intentado ocultar la evidencia, la verdad” declara el prestigiado investigador del fenómeno ovni-extraterrestre, Jaime Maussan. “Los indios Happies de Nebraska ya conocían del origen extraterreno de la criatura y lo mostraban pintado en sus artesanías para la venta al turismo, por tal razón, la NASA ya estaba preparada para un encuentro como este”.

Daniel Muñoz, otro de los prestigiosos investigadores de este fenómeno declara además, que la NASA sabe que el Chupacabras es de Júpiter y que el Monstruo del Lago Ness procede del planeta del Principito y que él tiene los boletos de avión para comprobarlo. ¿Cuántas sorpresas más nos deparará el futuro?