lunes, marzo 22, 2010

LAS 5 PEORES HISTORIAS DE LA CIENCIA FICCIÓN DE TODOS LOS TIEMPOS

LAS 5 PEORES HISTORIAS DE LA CIENCIA FICCIÓN DE TODOS LOS TIEMPOS
Un artículo de Gabriel Benítez.


INTRODUCCION

Existe una mala costumbre en la literatura: Es la mala costumbre de las listas.
Existen cientos de listas que pretenden exhibir en formas jerarquizadas ciertas cualidades (o la falta de ellas) de novelas, cuentos, poesías, etc. Su utilidad es cuestionable. Algunos pueden alegar que ayuda al investigador o interesado en el tema a seleccionar material. Puede ser. Sin embargo cuando a esta lista se le agrega un adjetivo como "mejor" o "peor", entra en juego una calificación que no es otorgada por consenso general (o no la mayoría de la veces) y si por los subjetivos gustos o tendencias de una persona o grupo de personas.
Es frecuente en el cine, escuchar hablar de que la peor película jamás filmada ha sido "Plan 9 del Espacio Exterior" del director Ed Wood. Sin embargo, es posible apostar que hemos visto películas aún peores fuera de Hollywood (o incluso adentro). ¿Dónde esta el "ranking" de estas películas "peores" que la película anteriormente mencionada?
Incluso esta lista, si existiera, seria totalmente subjetiva. Tanto una novela, como una película realmente mala tiende a ser olvidada. Jamás aparecerá en una lista.
A continuación, hago mención de las 5 PEORES HISTORIAS DE CIENCIA FICCIÓN DE TODOS LOS TIEMPOS. Por supuesto, como ya he anunciado, esta lista también será victima del sesgo que ofrece mi percepción de las obras, pero también tiene una virtud. Son historias tan malas que no las veras en otras listas porque pertenecen al selecto grupo de las olvidables. Algunos de los autores han escrito más obras, de otros solo tengo una referencia. Creo que en cierta forma hago justicia al mencionar aquí estos trabajos tan mediocres o anodinos. En cierta forma, un relato es parte de uno. A veces son relatos malos y cuando uno los vuelve a leer, lo acepta. Pero en aquél momento fueron parte del escritor. Abandonarlos es algo que considero cruel.
Antes de comenzar, es importante mencionar que algunas obras son cuentos y otras novelas y que sus fechas pertenecen todas a las décadas que conformaron el siglo 20. Sus autores tampoco son todos norteamericanos. De esa forma pienso otorgarle una dimensión justa a la selección de esta lista.

1. ¡Ave, el Hombre!
por Emilio Grayman (México)

Durante años, la obra fantástica de Francisco Tario ha sido ignorada por la comunidad literaria del país, sin embargo no es tan desconocida como la de su colega jalisciense, Emilio Grayman. Grayman fue un escritor sumamente influido por los pulps norteamericanos de la época de los treintas y cuarentas y su obra nunca tuvo difusión más allá de ediciones de autor que gustaba de regalar a sus amigos y uno que otro relato ofrecido en forma de volante en un poco agraciado proyecto de publicidad que alguna vez se dio en Guadalajara. Los relatos eran impresos al frente de hojas publicitarias con cupones recortables en la parte trasera. La calidad del papel era desastrosa, así como la de la misma impresión, por lo cual el material recuperado se encuentra en muy mal estado o mutilado. De cualquier manera, la obra de Grayman no es una obra de calidad. Muchas de sus historias rayan en lo absurdo y su gusto por escribir de forma afectada y dramática fue tal vez lo que impulsó a que ninguna revista literaria del momento le ofreciera una oportunidad. ¡Ave, el Hombre! es una de esas obras.
En ¡Ave, el Hombre!, la tripulación de una nave espacial humana descubre un planeta cuyos habitantes tiene una ética radicalmente opuesta a la de nuestro planeta. Para lo que para nosotros es bueno, para ellos es malo. Mientras que en nuestro mundo, el asesinar es un acto reprobable y repudiado, para ellos es la forma de expresión más respetable. Golpear a los hijos y causarles dolor intenta ser practicado por todas las familias. Ser enviado a la cárcel en aquél lugar, equivale a una gran distinción. Eso si, son ya la única especie en el planeta pues han destruido a todas las demás, lo cual representa un gran logro ético para su misma especie, pues han podido, después de un gran esfuerzo, trabajar como grupo en la destrucción de todo aquello que rodeaba a su ambiente. Por supuesto, como en todo grupo social, existe el crimen y los medios son un elemento criticado y calificado como "depravado" por la sociedad. Las revistas pornográficas muestran imágenes de tranquilidad y dulzura en sus páginas y la última noticia de escándalo es el descubrimiento de una especie de "comuna" donde sus habitantes conviven en "paz y armonía".
Cuando el consejo del gobierno terrestre obtiene noticias sobre esto, reconoce en los habitantes de aquel planeta un peligro y decide enviar una flota de asalto para destruirlos a todos. La flota de asalto es implacable y directa. Bombardea durante meses las ciudades más importantes de aquel mundo y riega un poderoso veneno en la atmósfera para impedir la posibilidad de que alguno de ellos quede vivo. Los han exterminado cual cucarachas.
Entonces, en una de las pequeñas ciudades apartadas, donde el veneno había llegado casi al último, un grupo de infantería terrestre encuentra algo perturbador. Una estatua de oro puro corona la plaza principal de aquel lugar y muestra la figura inconfundible de un humano con rostro rabioso, ojos desorbitados y dedo acusador. Abajo, en su base, escrito en caracteres propios de aquel planeta dice: AL HOMBRE, EXTERMINADOR SIN IGUAL, DESTRUCTOR DE MUNDOS Y ESTRELLAS. ¡GLORIA ETERNA!
Los habitantes de aquel lugar, maravillados por la ética tan pura y directa de destrucción y muerte de sus atacantes, habían enviado al peor grupo de sus escultores a realizar en un lugar apartado una obra que celebrara, desde lo que era su punto de vista, la sublime misión redentora de los humanos: La destrucción total y calculada de todo el mundo y después, del universo.
El titulo toma sentido en este momento, al recordarnos el saludo que los gladiadores romanos daban al emperador antes de enfrentarse en lucha cruenta y terrible en el coliseo: ¡Ave, César! ¡Los que van a morir, te saludan!.

2.- Nosotros, Los Usurpadores.
por: John Charteris (Estados Unidos)

A la par que Astounding Stories se publicaba en Estados Unidos, otras revistas de baja calidad hicieron su aparición dando oportunidad a algunos escritores de realizar su trabajo. Muchas de estas revistas no duraron más allá de 5 números. Atomic Histories fue una de ellas y John Charteris, un oscuro escritor de Alabama escribió en la número tres (y última) lo que parece ser su única colaboración en el mundo de la ciencia ficción: Nosotros, los Usurpadores.
Un grupo de alienígenas llega a la Tierra con la misión de comenzar una invasión que permitirá a su co-planetarios modificar nuestro mundo para hacerlo habitable para ellos ya que su planeta esta sobrepoblado. Cuentan con una capacidad de metamorfosis tan extraordinaria que es prácticamente imposible diferenciarlos de un humano normal, por lo cual deciden habitar los cuerpos de los seres con más influencia y liderazgo en el planeta. Un estudio de estas condiciones los lleva entonces a descender en Hollywood y apoderarse de los cuerpos de los actores y actrices de moda. La metamorfosis de estos seres es un proceso mortal, pues el cambio obliga a que el original, del cual ellos se convertirán en duplicados, sea desintegrado y transformado en algo parecido al abono de las plantas. Hollywood se transforma entonces en un semillero de extraterrestres que gozan de gran fama y carisma en la nación y el mundo. Sin embargo, la metamorfosis no es estable y varios de los extraterrestres comienzan a experimentar cambios en la pigmentación de la piel y en el cabello. Sin embargo, la mayor parte de los habitantes de la Tierra lo perciben como una moda y comienzan a imitar de la forma que pueden, esta tendencia. Cuando a los extraterrestres se les comienza a caer la piel, los cirujanos plásticos tienen que enfrentarse al sobrecupo de mujeres en sus quirófanos que buscan tener "tiras de piel" como tal o cual estrella.
La situación se torna mucho más drástica cuando a los extraterrestres les empiezan a nacer nuevos brazos y a volver, lentamente, a su estado físico natural...
Cuando la avanzada extraterrestre, que venia en camino, llega a la Tierra, ve que toda ella ha sido ocupada ya por humanos que, gracias a la tecnología cosmética, han sido convertidos prácticamente en "extraterrestres" verdes de cuatro brazos, cola prensil y cinco ojos en la cabeza. La mala noticia es que estos ahora ocupan toda la tierra y la han sobrepoblado, siguiendo los ejemplos de apareamiento de sus estrellas favoritas.
Los usurpadores, para su desgracia, han llegado entonces, a un planeta que sus mismas victimas han acabado por usurpar.

3. Suburbia Motel
de Morris Jacobi (Estados Unidos)

Este es un típico cuento de ciencia ficción de finales de los sesentas, cuando estaba muy de moda la "introspección" en los personajes y se experimentaba literariamente con la New Wave. Jacobi no es precisamente un autor del género, sino una especie de "poetastro" neoyorkino que convivió en el ambiente de ciencia ficción por unos meses. Muy amigo de Van Vogt, aunque un mucho más joven que él, sus relatos son indudablemente influenciados por el famoso autor antes mencionado, que le recomendó escribir una serie de tres cuentos de ciencia ficción para ganar algo de dinero y mantenerse un rato.
Escrito con una prosa seudopoetica y muy afectada, Suburbia Motel trata de un joven poeta de Nueva York que es incomprendido por los críticos de arte y que escapa al desierto en afán de olvidarlo todo. En medio de una carretera con dirección a ninguna parte, el poeta encuentra un motel ruinoso y viejo donde decide quedarse por una temporada. Pero el motel no es un motel normal. En el viven toda una serie de criaturas extraterrestres, a cual de más exótica, que él poeta confunde con visiones arrancadas del viaje de ácido que se provocó la noche anterior. Pasan dos días y el Motel se ha convertido en una suerte de inspiración y experimentación para su creatividad. Bajo la falsa creencia de que realmente va a copular con una humana "disfrazada por su mente y el poder de la droga", el poeta sostiene relaciones sexuales con una "Hebra de Nexon 3" que le quema el pene como lo haría un aguamala.
Durante un rato, le hace gracia convivir con seres "pulpiformes" y hombres verdes sin piernas entre otros muchos más, pero comienza a preocuparse cuando nota que su "viaje" no termina. Desesperado, busca la forma de salir a la realidad y decide que la mejor manera es pegándose un simbólico balazo en la cabeza. De aquel "simbólico" tiro el joven no sale vivo, pero todas sus experiencias en el Motel han sido registradas en su cuaderno de poesía. La historia termina con un editor que de casualidad encuentra aquel diario en uno de sus viajes a Arizona y lo publica con gran éxito de ventas y crítica, terminando así esta insufrible y pretenciosa historia.

4. Vacaciones Todo Pagado en la Isla de la Pirámide
por: Arnold T. Montang (Australia)

Vacaciones Todo Pagado en la Isla de la Pirámide es tal vez la peor historia de ciencia ficción de todo el continente australiano. Arnold Thomas Montang es un escritor canadiense residido en Sydney que vive en su departamento con un perro y dos gatos según comenta el corolario del fanzine "Uther Worlds". Ignoro si ha escrito otras obras, pero Vacaciones Todo Pagado en la Isla de la Pirámide más que un prometedor lanzamiento, parece un epitafio.
Richard Ant, un importante corredor de bolsa de Sydney ha sufrido un colapso nervioso que lo ha puesto al borde de la muerte. Sus médicos, preocupados por su salud le han recomendado unos días de asueto en algún lugar atractivo y lejano que le permita olvidar su ajetreado trabajo. Haciendo caso de estos consejos, Ant acepta un boleto de parte del más extraño de sus doctores: un boleto de ida hacia una isla desconocida a la cual solo se puede llegar en un tourespecial.
De esa manera Ant aborda un avión pequeño donde solo viaja él, una mujer embarazada y un anciano con síndrome de Down. Nunca más volveremos a ver a estos personajes.
El piloto, un tal capitán Navarrez, lleva el avión hacia los dominios antárticos donde se encuentra una isla secreta que lleva el nombre de "Dorada". Sorpresivamente para Ant, la isla goza de un cielo azul y un cálido ambiente antillano que incluye negros jamaiquinos cantando regae y una chica mulata llamada Diáspora que se convertirá en su guía de turistas.
La isla es una bestial mezcolanza de turismo hawaiano, folclore cubano y un toque de Cancún que no acaba por cuajar del todo.
En el centro de la isla se levanta un edificio monolítico impresionante: La pirámide. En aquel lugar se encuentra también un casino de gran lujo donde Ant se dispone a jugar ruleta.
Los otros jugadores son extrañamente una caja negra y grande llamada "Entronicer", que no es otra cosa que una inteligencia artificial creada por los norteamericanos y enviada a la isla después de caer en un pozo depresivo y un pollo "potenciado" por extraterrestres que se ha convertido en una especie de supercerebro altamente evolucionado, capaz de acceder mentalmente a las "n" dimensiones de nuestro universo.
En medio del juego de apuestas, Ant comienza a sentir una apremiante desesperación. Existe algo ahí que no es normal, exceptuando claro está, a "Entronaicer" y el Pollo supraevolucionado.
Logra captar que en ese juego de apuestas no se arriesga solo su dinero, sino la
existencia de la raza humana. Ant tendrá que poner a funcionar toda su capacidad matemática para evaluar las probabilidades, ya que de esto depende que ninguno de los dos siguientes escenarios se conviertan en una terrible realidad: Un universo dominado por maquinas maniaco-depresivas o de seres evolucionados a partir de las especies avícolas. La especie que gane, dominará el universo.
Los juegos de azar duran varios días, en que los diferentes contrincantes van obteniendo uno o más puntos para sus causas. En los tiempos libres, Ant ha logrado mantener una comunicación con "Entronicer" dándose cuenta de que realmente es una inteligencia artificial muy tímida y preocupada por problemas existenciales que le provocan terribles y casi mortales jaquecas.
- "Ustedes son unidades de carbono," declara tristemente un día mientras Ant y él ven el atardecer caer en la playa, "son físicos, existen. ¿Yo que soy? ¿Realmente pienso? ¿O pienso que pienso?"
- "Tal vez tu problema es que no has desarrollado una inteligencia emocional".- declara Ant.
- "¿Inteligencia emocional? Eso no es computable
- Claro que lo es. Compruébalo tú mismo y sigue este consejo: consíguete una novia...
El pollo, por su lado, odia en forma exacerbada a todo aquello que huela a humano. Después de haber sido abducido por extraterrestres y obligado a soportar espantosas intervenciones quirúrgicas que potenciaron su cerebro a niveles insospechados, descubre que él y sus congéneres han sido siempre sojuzgados, utilizados y comidos por los humanos. Después de aquello, su cerebro ya no conoce la piedad.
El juego final entre Ant, la inteligencia "Entronicer" y el pollo potenciado llega a un clímax ridículamente épico donde se descubre que el casino, mejor conocido como la pirámide, es realmente el centro donde se estructura probabilisticamente todo el universo. Cada punto ganado crea las condiciones universales adecuadas para el predominio de una u otra raza, "sintonizando" los niveles de realidad y reestructurando el big bang desde el pasado para crear un universo afín al grupo del ganador.
En el clímax, cuando sólo hace falta una tirada que dará el punto ganador a uno de los tres, "Entronicer" hace lo impensable: falla a propósito para permitir que Ant gane la jugada. El pollo,
rabioso y frustrado ataca telepáticamente a "Entronaicer" y ambos se ven arrastrados a un maelstrom de horror poltergaist que despedaza la Pirámide y hunde en el mar a la isla de Dorada.
- ¿Por qué? - pregunta sorprendido Ant a lo que queda de "Entronaicer" mientras ambos flotan a la deriva en un mar de hielo antártico, muy a la “Moby Dick”.- ¿Por qué? El universo pudo haber sido tuyo. ¡Todo el universo! No lo entiendo ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Qué hicimos los humanos para merecer esa decisión tuya? ¿Qué hice yo?
Entonces, en un último estertor que más parece una risa "Entronaicer" declara:
- Bien. Ahora...las jaquecas... las tendrás tú.
El relato termina con un Richard Ant rescatado por un barco fenicio (¿¿¿???) ya que después de la reestructuración del universo Ant ha dado un salto atrás en el tiempo. Montang nos regala el final con una última y "original" idea de que "Dorada" tal vez no era otra que la misma Atlántida.
Indudablemente Vacaciones Todo Pagado en la Isla de la Pirámide es una perdida tiempo y de tinta impresa en papel.

6. Neanderthalia
por: André Kubón (Francia)

Lo que Anne Rice hizo por los vampiros, André Kubón lo hace por los Neanderthales en esta infame novela corta aparecida en Francia en la colección Anticipación de Fluve Noir.
Nina Kapinsky es una antropóloga del museo de ciencias de parís que encuentra casualmente un cementerio clandestino lleno huesos frescos y limpios que tienen una característica en común: pertenecen a Neandertales, una rama de la especie humana que convivió con los Cro-magniones hace miles de años y que ahora esta extinta. O que se pensaba lo estaba. Los huesos no son de hace 150,000 años ni nada por el estilo. Son actuales y pertenecen al siglo XX.
Nina Kapinsky da a conocer su descubrimiento a la ciencia pero estos la tachan de embaucadora y le retiran toda clase de licencias y condecoraciones que ella poseía. Ahora, así despojada, Nina comenzará una búsqueda que la llevará de los cementerios clandestinos de París al submundo de las drogas y la música metálica. Ahí, abajo, entre toda la basura punk y anarquista de la ciudad luz, descubrirá que los neandertales aún existen. Su extraño aspecto pasa desapercibido por toda una cultura de jóvenes rebeldes e ignorantes, incapaces de ver que los extravagantes vocalistas de ciertos grupos musicales, no solo deben lo extraño de su rostro al fashion de la moda decadente, sino a unos genes que han sobrevivido desde la última era glacial, hasta nuestros tiempos.
En París existe pues, una tribú neanderthal que se ha mimetizado con el ambiente para sobrevivir: Son intelectuales, son músicos y pintores, pero todos ellos tienen algo en común: Su cerebro no ha sido desarrollado para tener altos niveles de creatividad, así que todo lo que hacen es tonto o sin sentido. Por supuesto, en el mundo del arte sub-urbano lo que menos importa es que algo tenga sentido.
Gooxz, el jefe de los neandertales y vocalista principal de un grupo Grunch llamado "Fósil", descubre que Nina se encuentra tras sus pasos, así que decide matarla, pero cuando la ve vestida de negro en uno de los antros decadentes de las cloacas de parís, cae súbitamente enamorado. Nina aprovecha esta situación para filtrarse en el mundo de los neandertales y obtener más datos para su estudio. Por desgracia para Gooxz, Nina obtiene las pruebas que necesitaba y da a conocer la existencia de aquella raza perdida al público mundial. Al saberse la existencia de ellos, estalla el caos.
Apaleados por una muchedumbre enardecida de chicos grunge y nonazis cabezas rapadas, que los consideran monstruos más que hombres, toda la tribu es exterminada pasando definitivamente a la historia de donde nunca debieron salir.
El capitulo final es un dechado de lugares comunes que ya se veían venir desde el principio. Nina obtiene un premio muy importante por su investigación y es retratada sonriente junto a los cadáveres taxidermisados de los neandertales que ella encontró.
- Es una lastima que no haya quedado uno vivo.- comenta tristemente su ayudante, un joven antropólogo recién salido de la universidad. - Hubiéramos podido estudiarlo y experimentar con él hasta cansarnos...
Nina sonríe enigmáticamente mientras se acaricia su aún terso y delgado vientre y declara:
-Pronto lo tendremos. Muy pronto lo tendremos.
Y algo dentro de ella, da su primera patada. Es el fruto que un cantante de rock neandertal llamado Gooxz sembró en ella en una noche
de pasión, ahí, en las cloacas de París.

lunes, marzo 01, 2010

HUXLEY A LA MEXICANA: 2033

Distopía clásica, 2033 (Francisco Laresgoiti, 2009) es hija directa de novelas como 1984 de George Orwell, Un Mundo Feliz de Aldous Huxley, Nosotros de Yevgeni Zamiatin y Farenheit 451 de Ray Bradbury, así como de sus versiones cinematográficas y otras relaciona a estas, como Equilibrium (Kurt Wimmer, 2002), Code 46 (Michael Winterbottom, 2003), Brazil (Terry Gilliam, 1985), The Matrix (Hnos. Wachowski, 1999) y por supuesto Metropolis (Fritz Lang, 1926).

Tanto en cine como en literatura hay montones de ejemplos más sobre distopías y siendo crudamente sinceros, 2033 no se decanta como una versión muy original sobre este tema. Su desarrollo tampoco lo es, pues sigue la estructura clásica de lo que Joseph Campbell definía como “el camino del héroe”, del cual tenemos ejemplos sobrados también: Neo, de The Matrix; Paul Atraides, de Dune; Luke Skywalker, de Star Wars,… y la lista podría continuar.

Si esto es así, ¿Qué hay que nos pueda llevar al cine a ver una película que se adivina tan común y predecible? Podríamos alegar un apoyo al cine mexicano, una oportunidad a nuestra propia producción, pero realmente no es sano acudir al cinematógrafo con esa idea en mente. Apoyar algo que es malo solo porque está hecho en México no ayudará a resolver los problemas de nuestra industria cinematográfica.

Agraciadamente 2033 no cae en ese rubro. Aún con los elementos arriba mencionado en contra, 2033 tiene otras cosas que ofrecer al público más allá de lo que pudieran considerarse clichés.

La trama toma lugar en el año 2033, donde México es controlado por un gobierno militar y fascista que mantiene “dormida” a su población por medio de drogas legales y manipulación de medios. La línea divisoria entre la riqueza y la miseria es ahora más ancha que nunca y la mayor parte de la población solo vive para trabajar y recibir las órdenes del estado.

En ese mundo vive Pablo (Claudio Lafarga), hijastro del General Jamaro (Juan Carlos Rodríguez), cabeza del estado y sucesor de quien implantó el sistema militar en México a raíz del caos reinante por las problemáticas elecciones del 2012. Pablo vive sumido en un mundo frívolo y superficial donde se vive solo por el placer ya que su acomodada posición se lo permite. Al punto de la deshumanización, Pablo no siente el menor remordimiento al ver que un policía le dispara en la pierna a un pobre vagabundo que acaba de pedirle comida.

A Pablo ya no le interesa nada que no sea el mismo y deja su vida a la deriva ignorando sumiendse en drogas de diseño, fiestas y l alcohol. Los espectadores aún no lo saben, pero en cierta manera Pablo está lleno de odio por los “fanáticos”, grupos religiosos cristianos prohibidos por el gobierno (de hecho, cualquier religión está prohibida por el gobierno), quienes mataron a su padre en una intervención guerrillera.

La gota que derramará el vaso en la vida de Pablo se acabará dando en una expedición de cacería desde helicóptero, donde él y su amigo Milo (Luis Ernesto Franco), hijo del diseñador de las drogas para el pueblo, llamado Stam, pasaran de disparar a borregos a dispararles a personas, en una escena realmente perturbadora.

Pablo todavía no lo sabe, pero está a punto de llegar al quiebre. La imagen de su bala haciendo blanco en la espalda de un hombre inocente ya no lo abandonará jamás. En medio de una crisis interna que lo desgarra, llega al colmo cuando por accidente él mismo acaba matando a su abuelo - un pobre anciano atrapado en una silla de ruedas e invadido de tranquilizantes - quien acaba revelándole un secreto antes de morir: el padre de Pablo aún está vivo en algún lugar.

Haciendo caso omiso de aquella información a la que cree una locura, llega a descubrir dentro de la organización donde trabaja a un infiltrado de los “fanáticos” al que sigue para averiguar más. El infiltrado en cuestión no es otro que el Lic. Lozada (Marco Treviño) el abogado de la empresa, quien realmente es un padre- el padre Miguel - que realiza misas secretas, organiza el movimiento de resistencia civil y atiende a los más necesitados en clínicas clandestinas.
El mismo Miguel le confirmara a Pablo que su padre se encuentra vivo, pero para llegar a él antes deberá “hacerle unos favores” a la organización. Pablo comienza entonces, sin el enterarse, un proceso de desintoxicación no solo de las drogas que han dominado su cuerpo, sino una especie de retorno a sí mismo, descubriendo un mundo de miseria a su alrededor, pero también de lealtad y esperanza.

Finalmente llega el momento de conocer la verdad: Su padre está vivo, si. Se trata nada más y nada menos que de Goros, líder guerrillero del movimiento de resistencia quien se encuentra atrapado en una cámara de crio-pausa del gobierno.

De ahí en adelante, Pablo se verá arrojado al mundo de la resistencia, exponiendo su vida en una guerra que casi con seguridad se encuentra perdida, pero recibiendo a su vez, el dominio de sí mismo y de su humanidad.

Comentarios:

Lo primero que la mayor parte del público alaba de esta película es su diseño de producción (realizado por Marec Fritzinger y el mismo director). La ciudad de México del futuro cercano -ahora Cd. Villaparaíso - no nos es presentado como un dechado de maravillas. La tecnología ha avanzado, e incluso la misma ciudad luce algunos portentosos edificios nuevos de diseño vanguardista, pero se puede percibir, bajo una cargada atmósfera de color ocre, que la urbe sigue conteniendo los mismos problemas que la aquejan hoy día.

Me siento tentado a creer que todo esto de la ciudad de México fue algo agregado después. Creo que la película no tenía como base especular sobre el futuro de nuestro país, sino que se tenía planeado que la trama ocurriría en algún país ficticio, sin determinar. De hecho no hay una especulación política real sobre nuestro país en la trama, sino un pretexto para incluir el nombre de México en ella. Mercadotécnicamente resulta un gancho interesante para el espectador la promesa de ver a nuestra patria en el futuro, pero siendo sinceros, pudo haber ocurrido en cualquier otra parte.

Lo interesante de la sociedad y la ciudad presentadas en 2033 es que son coherentes una con la otra, algo muy difícil de representar en una película de ciencia ficción. La ambientación, los escenarios son creíbles y en cierta forma se sienten “naturales” en cuanto el concepto. La arquitectura no muestra saltos estéticos diametralmente opuestos de una escena a la otra y eso le da fluidez a la presentación del mundo. La escena en el bar, es un ejemplo de ello y resulta totalmente atractiva y verosímil.

Esta verosimilitud también vale para las formas de interacción social del futuro. Hay nuevos modismos lingüísticos, formas de saludarse que resultan bien integradas con el ambiente y pienso que mucho de ese éxito se basa en no exagerar este tipo de manifestaciones, que en otras películas resultan elementos que acaban volviéndose ridículos.

Por supuesto, esta verosimilitud no la da de hecho el guión (realizado por Jordi Mariscal) , sino una atinada dirección de esos aspectos y la excelente calidad interpretativa de los actores que esta vez, recayó en los más jóvenes del elenco. Las nuevas caras Pedro, Milo, Lucía y Goros realizaron un trabajo realmente excepcional. La nota mala la vienen a dar – por desgracia - los otros miembros del elenco, cuyas actuaciones, por lo regular resultaron bastante acartonadas, meros clichés de sus personajes dentro de este desarrollo del “camino del héroe”: el villano, el anciano sabio, el “emperador”… aunque, no quisiera incluir en este grupo a Ariane Pellicer, quien interpreta a la madre de Pablo, porque considero que realizó su trabajo bastante bien.

Ha trascendido que la película ha causado controversia en ciertas esferas “intelectuales” del país porque consideran a este filme una especie de promoción a favor de la iglesia católica. El director incluso ha subrayado que la idea se basa en el movimiento cristero que se desarrollo en nuestro país aproximadamente de 1926 a 1929. Con la imagen de intransigente y obtusa que actualmente carga la iglesia católica, pocos creen probable que un nuevo movimiento religioso se haga realmente en nombre de valores loables. Una película que presenta pues, a un grupo cristiano como libertador del pueblo resulta una especie de afrenta a las ideas más “liberales” del país, que por el momento, se hacen pasar por movimientos de izquierda.

Sin embargo, es un hecho que la película no es un panfleto propagandista a una ideología religiosa. Bien hubieran podido ser budistas, musulmanes o cualquier otra religión inventada. Lo importante era resaltar un movimiento guerrillero cuyos fines últimos son humanistas.

Y he ahí otro aspecto de la historia que no me convenció demasiado, pero parece que en todas las películas la libertad solo está garantizada a base de la fuerza de las armas, aunque no debería de quejarme: a final de cuentas los cristeros fueron un movimiento armado. Por supuesto, hay también un montón de referencias religiosas en la película: Jesucristo muere a los 33 años (2033), pero es también la edad de su resurrección y la confirmación de su promesa de libertad; Pablo carga a cuestas con un nombre simbólico, es Saulo de Tarso, más tarde convertido en San Pablo, quien de ser un persecutor y asesino de los cristianos acaba convertido, y no solo eso, sino que será realmente el proclamador más importante de la palabra de Dios a todo el mundo. Me siento tentado a pensar que incluso las drogas que utilizaban los chicos de la película, una especie de gotas para los ojos que remataban en lágrimas de sangre, son un simbolismo de la ceguera espiritual del mundo actual. El Padre Miguel cuenta con el nombre del arcángel guerrero de Dios. De seguro hay muchos más detalles así, pero son más metafóricos que propagandísticos.

2033 no es único escenario de ciencia ficción en presentar un mundo donde la inspiración religiosa y mística se yergue como esperanza de un futuro de libertad. Simple y sencillamente ahora puedo mencionar dos novelas del escritor Phil Dick cuya idea comparte con este filme: SIVAINVI y Radio Libre Albemuth.

Por supuesto, hay elementos en la trama que resultan en cierta forma algo tontos. El padre Miguel trabaja como infiltrado en una empresa muy importante que cuenta con contactos gubernamentales y el trae tatuado en su muñeca el símbolo del pez y la cruz; la gente pobre (en este caso, un tipo) se pone a vender sus chucherías en un sector de la ciudad donde seguro no tendrá clientes, donde casi brilla por su cualidad antiestética y donde por todos es sabido que la policía te va a agarrar. El discurso libertario de Goros acaba convertido en una declaración que más parece rosar con el deseo de una Yihad o "guerra sagrada", que con un mensaje de ánimo y esperanza: etc.

Incluso así debo confesar que la película me gustó. El director tiene ritmo y sabe contar la historia. El guionista le agrego dos interesante giros a la trama que la hacen menos predecible y por lo que supongo la experiencia Yvette Gurza como productora del filme, va más allá de las labores de producción. La música también merece un aplauso (de hecho espero con ansia el soundtrack) y si bien no es la película perfecta (pero ni por asomo) cumple su cometido y a gran parte del público lo deja en la expectativa de acudir a una segunda parte, que espero, sea igual de entretenida, pero esté mejor planeada.

  • En especial, la película y la trama parecen haber sido muy influidas por tres obras: MUNDO FELIZ de Aldous Huxley donde la población vive controlada por las drogas y la genética. En este caso el soma sería el equivalente a el producto de consumo que aparece en la película. METROPOLIS (1926) de Fritz Lang, donde Pablo y el joven Freder Frederson comparten muchos puntos en común y finalmente CODE 46 (Michael Winterbottom, 2003), en su verosímil exposición del mundo futuro.
  • El poster y el eslogan de la película son pésimos.
Página Oficial de la película:

domingo, enero 24, 2010

EXORCISMOS CERCANOS DEL TERCER TIPO: The Fourth Kind



EL CUARTO CONTACTO (The fourth kind, 2009)
Dir. Olatunde Osunsanmi
Guión e historia: Olatunde Osunsanmi

Sinopsis:
La Dra. Abbey Tyler (Milla Jovovich), una psicóloga, cuyo marido fue asesinado a cuchilladas frente a ella y en su propio hogar, después de dos años del deceso continúa atendiendo a unos pacientes de su marido – también psicólogo – que sufren unas extrañas crisis de ansiedad. Con sorpresa descubre que su grupo de pacientes comparten ciertas sintomatologías entre las que destaca la visión de un extraño búho que los asecha por las ventanas de sus cuartos en la noche, además de una extraña clase de amnesia que no pueden explicar.

Para intentar indagar más en todo aquello, la Dra. Tyler aplica el proceso de hipnosis a uno de sus pacientes, con la idea de destrabar aquellos recuerdos reprimidos en su mente. La reacción del hombre frente a aquellos recuerdos es de terror puro. Sin haber podido obtener en claro que ocurre con su paciente, la Dra. Tyler lo deja partir y en la noche recibe una llamada de emergencia: el hombre se encuentra verdaderamente enloquecido y amenaza con matar a toda su familia. Cuando la Dra. Tyler llega es testigo de la locura que comete su paciente al ultimar a su esposa y a su hija. En medio de aquel caos, el hombre alega que no permitirá que lo que le ocurre a él ocurra con su familia. Sin explicar más, acaba volándose la tapa de los sesos frente a la policía y la propia doctora.

La policía indaga con la doctora sobre los métodos que se encontraba usando para tratar al paciente y surge la duda sobre si la sesión de hipnosis no fue el gatillo disparador para esta horrible tragedia, tras lo cual la doctora está señalada como una de las principales sospechosas del suceso.

Con aquel evento fresco en su cabeza, el del asesinato de su marido y problemas familiares con sus dos pequeños hijos, la doctora continua analizando el caso de los dos últimos pacientes con la misma sintomatología. Uno de ellos, conocedor de lo que ocurrió con el paciente enloquecido y aterrado con la posibilidad de que algo así pueda sucederle a él, le pide a la doctora la oportunidad de ser hipnotizado y saber a qué se está enfrentando. La doctora cede y la sesión se hace con el apoyo de otro doctor en psicología (Elias Koteas) como testigo del proceso.

La sesión se graba en video y el grupo es testigo de la misma reacción de terror en este paciente. Sin nada en concreto ahora, la doctora se encuentra entonces con un suceso perturbador que la incluye a ella misma. En una grabación nocturna de su grabadora portátil donde ella misma se escucha desertando sobre la situación de los pacientes, se encuentra también grabada la llegada de algo o alguien a su cuarto. Ella se escucha gritar aterrorizada pero no recuerda nada del suceso. Finalmente, una extraña voz puede escucharse en la grabación. Algo parece decir pero en un extraño idioma que desconoce y que después, gracias a un famoso lingüista que la ayudará en el caso, descubrirá que se trata de sumerio, una lengua muerta de hace casi cuatro mil años atrás.

El escenario con sus pacientes irá empeorando, mientras el extraño fenómeno parece ir creciendo en fuerza a su alrededor y con ella misma como punto focal de la misteriosa situación. Ahora la doctora está convencida: algo o alguien que no es humano está secuestrando a gente de la apartada y escondida ciudad de Nome, Alaska con fines desconocidos y terribles.

Comentarios sobre la producción:

El cuarto contacto es de esos extraños híbridos entre ficción y documental que buscan con ello crear un refuerzo emocional en el espectador que de credibilidad a su historia.

Durante algún tiempo se ha venido dando la discusión sobre los límites entre el documental y la ficción y como se le puede llamar a estos híbridos, que manejan la estructura y las herramientas documentales (entrevistas, testimonios, material filmado de archivo, fotografías, etc.) pero que no son propiamente dicho ni un documental, ni un falso documental cuyo objetivo - por cierto - se centra en apelar a la credibilidad del público, haciendo uso, digamos “engañoso” de todo aquello que conforma a un documental como ocurre hasta cierto punto en The Blair Witch Project (Myrik – Sanchez, 1999).

District 9 (Neill Blomkamp, 2009) es un ejemplo de estos híbridos, donde el film comienza manejando un formato de documental sobre la llegada de un grupo de extraterrestres a Sudáfrica para irse deslizando después a la narrativa convencional de cualquier película de ficción sin un corte esencial que nos indique “de aquí a aquí es el documental, y de aquí a este otro punto, la ficción”. No les podemos llamar falsos documentales porque verdaderamente no lo son. Solo usan las herramientas del documental para fines de crear realismo.

Hay que entender antes algo. Existe la realidad y existe el realismo. Digamos que el objetivo de un documental es plasmar la realidad, o una faceta de ella (debemos tomar en cuenta que todo documental se encuentra impregnado siempre del punto de vista de su o sus creadores), mientras que un falso documental, lo que busca es crear realismo. Este realismo tiene intenciones explicitas de crear credibilidad en el público, para que su reacción sea similar o elabore los mismos procesos de análisis e interpretación que procesaría con un documental.

Así ocurre en el caso de la recientemente estrenada Paranormal Activity (Oren Peli, 2007), una ficción que ha sido filmada en su totalidad como si se tratara de material de archivo: las videograbaciones de una pareja que filma todo lo que les ocurre en una casa que parece estar habitada por una entidad paranormal. La película se exhibe bajo la promesa de estar viendo un hecho real, pero que final y realmente no lo es. Todo ha sido preparado para que lo parezca. De esta manera, bajan las “defensas de credibilidad del público” y lo hacen sentir testigos de un hecho que “sienten” real.

Usar el formato documental crea realismo porque inmediatamente asociamos a esta estructura fílmica con la realidad. De esto intenta asirse también El Cuarto Contacto.

Al principio mismo del filme, aparece la actriz Milla Jovovich y nos indica que lo que estamos por ver, es una dramatización basada en grabaciones documentales (de video y audio) de la experiencia vivida por la Dra. Abbey Tayler en sus sesiones de hipnosis con sus pacientes, y nos advierte que varias de ellas pueden resultar perturbadoras para los espectadores. La película, comenta, ha sido elaborada sobre las entrevistas (también videograbadas) que el director del filme, Olatunde Osunsanmi, ha realizado con la misma doctora Tayler.

De ahí en adelante veremos entonces mezclarse la “dramatización” con los videos “reales” de las sesiones con los pacientes y las entrevistas con la Dra. Tayler. La pantalla se divide en dos y en una de ellas vemos a la doctora real, comentando su experiencia y en la otra a Milla Jovovich dramatizando la misma situación. Sus voces se mezclan y confunden, como una manera de indicarnos el vínculo que ambas tendrán como persona y personificada mientras se desarrolla la trama de la película. Nos quiere indicar también que los actores representaran de la manera más fiel posible todo lo que se escucha en la documentación de audio del caso “real”. Por supuesto, las escenas más perturbadoras deberán ser las que están tomadas de la documentación real y que nos muestran unos sorprendentes casos de levitación en medio de las sesiones de hipnosis, unas extrañas posesiones de los pacientes en medio de estas mismas terapias y una grabación obtenida de la misma policía desde la cámara de una patrulla donde se puede percibir que algo extraño flota sobre la casa de la doctora, mientras escuchamos al policía testigo de todo aquello lanzar exclamaciones de terror y sorpresa.

Por supuesto, todo ello es falso y la mala dirección de la película hace que “la falsedad” detrás de aquella simulación de material de archivo sea obvia. Cuando la Dra. Tayler real aparece en pantalla, vemos la cara demacrada y escuchamos la voz queda y pasiva de una mujer que intenta parecer destruida por una situación límite, pero la actuación no cumple con el objetivo y se ve mecánica y artificial. Nadie piensa que es una mujer apabullada por una experiencia tremenda, sino simple y llanamente una mala actriz.

Un buen detalle es que el director aprovecha las obvias diferencias físicas entre la actriz Milla Jovovich y la Dra. Tayler “real” como una referencia directa a la experiencia que tiene el público sobre las dramatizaciones de hechos reales: los actores pocas veces se parecen físicamente a las personas que interpretan.

A final de cuentas tenemos una película que resulta ser la “dramatización” de otra ficción. Ficción sobre la ficción.

Interesante concepto, pero no lo suficiente para sostener la película que se vuelve muchas veces tediosa y otras veces molesta con el material de archivo que aparece confrontado con su parte dramatizada. La historia se desarrolla de forma lineal, es sumamente predecible y con elementos absurdos que no ayudan a la trama, sino que la cuestionan o que aparecen casi a la fuerza para hacer que la historia avance. Los intérpretes se encuentran en este filme bastante sobreactuados y el director desaprovecha los paisajes y el ambiente de la ciudad donde transcurre la experiencia – Nome, Alaska, un lugar aislado en los preciosos y muchas veces subyugantes paisajes del hemisferio norte - para crear atmósfera: casi todo el film transcurre en interiores que prescinden totalmente del ambiente externo. Y de hecho, el lugar que aparece en pantalla no es realmente Nome...

Finalmente acabamos con un producto cuya mezcla no cumple a ningún nivel: la historia es un desastre, las actuaciones son pésimas y nadie se cree los materiales de archivo de “la realidad”.

Sobre la idea:

El cuarto contacto hace referencia a una serie de puntos que el Dr. J. Allen Hynek estipuló como una manera de clasificar los encuentros OVNI y que van desde la observación cercana de un objeto hasta la comunicación con inteligencias no humanas (entre las cuales se encuentran los posibles ocupantes de una nave extraterrestre) y que Steven Spielberg había usado para nombrar su filme Encuentros Cercanos del Tercer Tipo (Close encounters of the third kind, 1979).

Mientras el tercer tipo se centra en la observación y el encuentro con los ocupantes del aparato o con inteligencias no humanas, el cuarto se centra en los casos de abducción, donde estas inteligencias raptan a los testigos para usarlos para sus determinados fines. La situación podría darse al revés, pero parece que todavía no se ha dado el caso, salvo que fuera cierta la leyenda de los extraterrestres capturados en el Área Militar 51, en los Estados Unidos.

Sin embargo, aunque la película parece sugerir esta premisa de raptos extraterrestres, el director intenta explorar otros aspectos y teorías que se manejan en la casuística ovni y que van un poco más allá que el sobado escenario de los extraterrestres secuestradores, abriendo las puertas a otras interpretaciones.

La película tiene obvias conexiones con dos películas base en la filmografía del cine del fenómeno ovni: Comunión (Communion, Philippe Mora, 1989) y Mensajero de la oscuridad (The Mothman Prophecies, Mark Pellington, 2002), ambas basadas en dos libros de gran éxito. El primero, Communion, está basado en las experiencias supuestamente reales del escritor Whitley Striber en su casa de campo de donde es frecuentemente sustraído por unos extraños seres que no se atreve a calificar directamente de extraterrestres y la segunda, The mothman prophecies, en los extraños casos que ocurrieron alrededor de 1966 en el pueblo y la región cercana a Point Pleasent, en Virginia del Oeste, Estados Unidos, donde las apariciones de una extraña criatura alada (conocido como “el hombre polilla”) comenzaron a aterrorizar a la población, terminando estas apariciones con una horrible tragedia en uno de los puentes de la localidad.

Ambas películas apuntan a una idea común: que tal vez el fenómeno sea de una naturaleza diferente a la que comúnmente pensamos que es. Esta naturaleza no queda del todo explicada en ambos filmes, pero se intuye un componente psíquico o tal vez psicológico en la ecuación de estos casos.

En El cuarto contacto, los pacientes narran la aparición de un búho en sus ventanas o cerca de sus hogares momentos antes de que aparezca la amnesia que los aflige. En la casuística ovni y en especial en los casos de abducción - no vamos a entrar en el problema de si los hechos son o no reales – es muy frecuente que se narre la experiencia de ver o soñar con ciertos animales cuyos ojos tienen la particularidad de ser muy grandes y negros, como los búhos o los venados. Los psicólogos mencionan este comportamiento (en casos que no tienen que ver en absoluto con nada relacionado al fenómeno ovni) como una especie de sustitución del objeto: al no poder el paciente enfrentarse a la memoria del objeto o persona que lo ha dañado, lo acaba sustituyendo por otro ente simbólico, el cual muchas veces acaba convirtiéndose también en centro de una fobia.

Sin embargo todo parece indicar que la imagen del búho en la película no se limita solo a ser un sustituto de los verdaderos entes que “secuestran” a la gente. Los seres alados son una constante simbólica en muchas mitologías del mundo, si no es que casi en todas, en especial con todo aquello que tiene que ver con el espíritu y el alma. Para la simbología cristiana, las alas tienen especial conexión con la luz - con rayos de luz que se irradian desde un punto -, y que representan el conocimiento espiritual.

En ciertas culturas, el búho es considerado un predador nocturno, por lo tanto, un ave de la oscuridad y de la muerte. El diccionario de los símbolos de J. E. Cirlot menciona lo siguiente:

“Buho. En el sistema jeroglífico egipcio, el búho simboliza la muerte, la noche, el frio y la pasividad. Esto lo hace pertenecer al reino del sol muerto, es decir, al lugar donde va el sol que ha descendido tras el horizonte y que se encuentra cruzando el lago o el mar de la oscuridad.” (Cirlot, 247)

Nada mejor que la pequeña ciudad de Nome, Alaska para servir de lugar simbólico a dónde va el sol cuando muere. Apartado del mundo, en un lugar donde la noche dura meses y el clima gélido es casi una constante, podemos encontrar que casi todo lo simbolizado en el búho se cumple: noche, frio y pasividad. Los aterrorizados pacientes de la Dra. Tayler tal vez no están tan equivocado en sustituir al o los entes que los secuestran en forma de esta ave.

Este es también otro punto que conecta a esta película con el film, Mensajero de la oscuridad, donde unos extraños sucesos, casi paranormales, se están dando en el poblado de Point Pleasent y lugares circunvecinos. Una extraña criatura humanoide, provista de grandes alas que le permiten elevarse en las sombras de la noche, hace su aparición frente a diferentes testigos y en diferentes partes. Lo más perturbador de la criatura son, sin embargo, sus ojos; ojos de un rojo intenso de los cuales no se podía apartar la vista. También son los ojos los elementos más destacados en la imagen que adorna la portada del libro de Whitley Strieber, Communion. El rostro mostrado es el típico de los más recientes encuentros con extraterrestres: ojos negros, grandes y de forma almendrada, boca pequeñas y casi sin labios, y una nariz fina y diminuta que casi no parece resaltar de la cara.

El mothman y la imagen del búho parecerían no tener relación directa: mientras los segundos son emisarios de una abducción, el primero parece ser emisario de una catástrofe. Sin embargo, en ambas películas se juega con la idea de que ambos pueden ser emisarios simbólicos de algo que esta gestándose, de un plan a mayor escala de la cual no hay conocimiento. Son tal vez la puerta de entrada para una especie de criaturas, habitantes intermedios entre el mundo de la materia y el mundo de la mente, que encuentran en estas formas un puente para manifestarse en nuestra realidad.

Bajo este razonamiento se sostiene y la película lo expone, aunque nunca de manera clara, que hay una relación entre los fenómenos que llamamos paranormales y el fenómeno ovni. Dioses, ángeles y demonios parecen no estar muy alejados de las experiencias ovni en tanto que ambas pueden ser manifestaciones de otra clase de existencia que realmente no es extraterrestre, pero que depende de nuestros contenidos culturales y de nuestros mismos mitos para revelarse ante nosotros. En El cuarto contacto, la Dra. Tayler es testigo de un fenómeno que se acerca más a los casos de exorcismos que a los casos de abducciones extraterrestres: uno de los pacientes levita en su cama y su boca es usada para que otra conciencia se manifieste a través de ella, una criatura que habla en sumerio y se autoproclama dios.

La cultura sumeria cuenta entre sus divinidades con lo que podemos llamar los antecedentes de los ángeles y que después serán considerados por el zoroastrismo y el judaísmo como espíritus caídos, seres invadidos por la lujuria, esclavos de sus deseos ante las hijas de los hombres, que bajan a la tierra para tener sexo con las criaturas humanas.

En la película Comunión, somos testigos del rapto del personaje principal por un grupo de extraños invasores de alcoba, más similares a duendes que a la imagen que tenemos del extraterrestre común, y su posterior traslado a un lugar no identificado donde es sometido a una serie de pruebas, entre las cuales se cuentan algunas de índole sexual bastante bochornosas. Estas criaturas nunca son identificadas en la película como seres de otros planetas y el mismo escritor nos deja la puerta abierta a que se traten de manifestaciones de esa “otra situación” que trasciende la idea del mero alienígena. Tal vez de algo que se aprovecha de estas imágenes culturales en nuestras mentes para poner pie en nuestro mundo.

La película parece apuntar pues, a que lo que está ocurriendo tiene poco que ver con criaturas del espacio. En una parte del filme, la misma doctora es secuestrada por estas entidades que jamás pueden verse claramente. Son como siluetas fantasmales, tan borrosas y rápidas que no es posible registrar. ¿Extraterrestres o demonios? La doctora no puede contestar la pregunta pero a su memoria llegan las imágenes de unas extrañas maquinas que insertan algo en su hombro.

Finalmente, las mismas criaturas acaban secuestrando a su hija en una escena que nos es solamente sugerida por la visión desde una cámara colocada en una patrulla. Una extraña luz, de la cual no vemos su origen, aparece sobre la casa de la doctora y un patrullero es testigo del fenómeno. Cuando llegan los refuerzos, la luz se ha ido y la doctora a perdido a su hija.

El final del film intenta reforzar la idea de una especie de locura histérica en la doctora, como una forma de hacer dudar al público sobre la estabilidad mental de la misma. ¿Fue cierto o todo fue un engaño de la propia mente de la psicóloga? La realidad es que en el público jamás se hará patente esta idea porque se supone que las pruebas documentales muestran que la mujer no está loca y que varios fenómenos extraños, ocurrieron.

Vean esta interesante investigación en MARCIANITOS VERDES




viernes, noviembre 20, 2009

EL CODIGO BEST-SELLER: El Síbolo Perdido de Dan Brown

Ser escritor de Best-Sellers no debe ser cosa fácil. Despedazado por la crítica literaria por un lado y obligado a que tu siguiente novela sea tan exitosa como la que te llevó a la fama, la mezcla resulta un coctel de esos que no debe dejarte dormir muy bien por las noches. Y es que todos criticamos al fenómeno del Best-Seller, pero es el que permite que otras escritores, “que-si-son-literarios” sigan publicando. ¿Por qué? Porque el éxito comercial de estas obras son las que mantienen a flote a una editorial y le permiten seguir publicando otro tipo de libros.

Primero definamos que consideramos como Best-Seller. Por ejemplo, a nadie en su sano juicio artístico se le ocurría tachar de autor “bestsellero” a, digamos, Milan Kundera. Pero la verdad es que si lo es, al menos en lo referente a lo que best-seller significa en español: lo más vendido.

Pero no, nosotros consideraremos aquí al Best-Seller como aquellas obras de ficción popular que venden millones de libros en casi todo el mundo, se mantienen semanas en las listas de lo más vendido del New York Times o el Washington Post, y cuyos autores frecuentemente son adaptados al cine, como Stephen King, John Le Carré, Ken Follet, J.K. Rowling, Stephenie Meyer, Irving Wallace o el rey midas de la industria editorial, John Grisham.

Por lo general, estos autores son despreciados. Ningún crítico literario que se precie de ser “realmente literario” consideraría que esta literatura valga para nada más que para entretener a la masa. El escritor del Best-Seller tiene entonces el status artístico de un productor o director de cine cuyos filmes son Block-Busters y cuyas películas, también para la masa y cuyo arte no va más allá de una producción realmente fastuosa, pero con fines meramente comerciales.

Así es. El escritor de Best-Seller es considerado pues, un tipo que escribe literatura capaz de ser – básicamente - comercial. Y bueno, siendo sinceros, es cierto.

Dan Brown pertenece a este grupo y por sus libros ha ganado mucho dinero. El Codigo Da Vinci, el libro que lo popularizo, es también quien lo catapulto a una fama de la que por el momento, no podrá escapar. Sin embargo, ya son notorios los estertores de su muerte. ¿A que nos referimos?
Bueno, los autores de Best-Sellers, si no logran un nivel de calidad e interés suficiente para el público, que por lo general siempre tras la novedad, van desapareciendo. ¿Dónde quedaron Irving Wallace y A.J. Cronin? Ya fuera de Estados Unidos son raramente reeditados estos escritores que en su momento vendieron también millones de ejemplares, y seguro algo como EL PREMIO NOBEL (de Irving Wallace) un melodrama ramplón y patriotero, pero eso sí, lleno de sexo y de mórbidas escenas sobre lo que pasa detrás bambalinas del Nobel, no pasará a la posteridad. Por lo general, el escritor de Best-Seller sigue una fórmula que le da resultado. Irving Wallace, por ejemplo, gustaba de sazonar todas sus novelas con sexo explicito y de manejar temas tabús en la sociedad norteamericana.

El problema con Dan Brown es que su formula fue de un momento y va claramente de picada.
Su último libro EL SÍMBOLO PERDIDO trae de regreso al unidimensional Profesor en Simbología, Robert Langdon, para desentramar un nuevo misterio en relación a otro código, esta vez, de los masones. Sin embargo, su público ya no ve con buenos ojos el uso de la formulita que tanta fama le dio con ANGELES Y DEMONIOS y EL CODIGO DA VINCI: Robert Langdon tiene el tiempo contado para descubrir que hay detrás de una intriga que incluye asesinatos, sociedades secretas, “sabiduría ancestral” y símbolos que de una y otra forma han ayudado a cimentar nuestras instituciones actuales. El primer libro, Ángeles y Demonios, atenta – digámosle así - contra la institución vaticana en particular; la segunda, El Código Da Vinci, contra la figura religiosa de Jesucristo y María Magdalena (y por lo tanto, en las creencias fundamentales de varias iglesias) y esta tercera, “descubre” que la creación de Estados Unidos está fundamentada en las creencias esotéricas de los masones.


Lo que hace el escritor de Best-Sellers es acercar esos temas – candentes, interesantes, sorprendentes o tabú – a la persona de “a pie”, de una forma atractiva (la ficción) y fácil de entender (la divulgación de los tópicos del tema en sí). Por ejemplo, la formula de Michael Crichton (PARQUE JURASICO) consistía en investigar los temas más controvertidos o fantásticos de la ciencia y estructurar una ficción sobre ellos. Su punto clave era no alejarse demasiado de nuestra actualidad para ofrecer a la obra un aura de “posibilidad verosímil” a sus planteamientos. Por otro lado, la formula de Arthur Hailey (HOTEL, AEROPUERTO) era la de investigar a fondo como funcionaban las cosas en cierta industria o lugar – desde el trabajador más sencillo, hasta el directivo más alto – y sazonar toda esa información, muchas veces sorprendente, con un melodrama intenso con muchas cosas en juego.

El lector de Best-Seller se alimenta de toda esa información que despierta la curiosidad, la sorpresa y muchas veces, el morbo. En esta nueva novela de Dan Brown seguimos pues el mismo camino de las anteriores, para ver como el personaje principal va corriendo de punto a punto de Washington para descifrar un código y de esa manera salvar de la muerte a un amigo y maestro de él – masón por supuesto – que ha sido secuestrado.

No falta en esta novela el malo clásico, la pareja femenina de Langdon en turno (esta vez es una mujer de casi 50 años, tal vez con alguien ya en mente para la versión cinematográfica), los policías (esta vez la CIA y también con una mujer como jefe) que dificultara y pondrá más trabas a la misión de Langdon, los aliados que parece que lo son pero no son ( o si son, pero esta vez fueron coaccionados) y los personajes con la M de muerte en la frente, escritos únicamente para ser matados.

Por supuesto, también está el atractivo, las clases de simbología masónica que capitulo tras capitulo nos van revelando cosas que no sabíamos sobre Estados Unidos y que nos descubren una especie de “otra realidad” detrás de la realidad que vivimos comúnmente y la popularización de algo que Brown dice se llama “Ciencia Noética” que ciertamente no es más que una mezcla inmisericorde de creencias New Age (de las que aparecen en libros como EL SECRETO y LOS MENSAJES SECRETOS DEL AGUA) que se supone están respaldadas por trabajos verdaderamente científicos y que cambiaran la percepción del mundo porque demuestran la existencia del alma y del poder de la mente para cambiar la realidad.

A final de cuentas, Brown no cumple con nada. La ciencia noética se adivina puras jaladas y realmente es muy poco y muy vago lo que expone sobre ella. Los personajes hacen estupideces para que el guión sigua funcionando (por ejemplo, siempre caen en la misma trampa), Langdon se la pasa diciendo que todo es un mito, o es imposible, para después descubrir que si es posible o que no era un mito y volver a lo mismo en la siguiente fase de la búsqueda.

El libro es fácil de leer porque está escrito en pequeños capítulos que también guardan su fórmula: dejar el descubrimiento o la situación en suspenso. Hace trampa en muchas ocasiones para intentar desviar la atención del lector de suposiciones que son ciertas (y que tienen que ver con la sorpresa final de tal o cual personaje) para que diga: ¡Ah, este tipo no puede ser el asesino por tal razón...” Y resulta que si, si era.

EL SIMBOLO PERDIDO representó para muchos de los fans de Brown una verdadera desilusión porque ya están acostumbrados a su esquema y no han encontrado nada nuevo ni digno de rescate en esta novela. En Amazon, por ejemplo, hay casi 800 críticas negativas contra unas 600 positivas, sin incluir a 345 más que la califican en la mediania. Aquí en México, es notorio que no representó el éxito de ventas que se esperaba.

Se adivina que Brown no estará de plácemes. Esta edición ha sido una de las más caras de la historia (con un tiraje de cinco millones de copias) y su precio ya ha bajado en Amazon.com de 29.95 a 12.25 en su edición de tapa dura. Si a eso le aunamos que sus anteriores novelas DIGITAL FORTRESS y DECEPTION POINT tampoco fueron tan trascendentes más allá de su país de origen, las cosas pintan mal para el futuro de Langdon cuya última aventura – que se adivina con motivos puramente comerciales – no fue pero ni por asomo, lo que se esperaba.

Sinopsis:
EL SÍMBOLO PERDIDO ES UNA CARRERA MORTAL A TRAVÉS DE UN LABERINTO DE CÓDIGOS Y VERDADES OCULTAS QUE SE DESARROLLA BAJO LA VIGILANTE MIRADA DEL VILLANO MAS TERRORÍFICO HASTA AHORA CREADO POR DAN BROWN. UNA TRAMA QUE TRANSCURRE ACELERADAMENTE ENTRE PASADIZOS SECRETOS, TÚNELES Y TEMPLOS DE WASHINGTON, D.C. EL PROFESOR LANGDON ES CONVOCADO PARA DAR UNA CONFERENCIA EN EL CAPITOLIO, INVITADO POR SU QUERIDO AMIGO Y MENTOR, PETER SOLOMON, UN MASON DE ALTO RANGO. POCO TIEMPO DESPUÉS DE SU LLEGADA, LA NOCHE TOMA UN EXTRAÑO CAMINO CUANDO DESCUBRE EN EL EDIFICIO LA MANO CERCENADA DE SOLOMON, TATUADA CON CINCO SÍMBOLOS ANTIGUOS. LANGDON RECONOCE EL SECRETO DETRÁS DEL PERTURBADOR HALLAZGO... UNA ANTIGUA INVITACIÓN DESTINADA A CONDUCIR A QUIEN LA RECIBE AL LEJANO MUNDO PERDIDO DE LA SABIDURÍA ESOTÉRICA.

martes, octubre 13, 2009

PESADILLA EN EL PAIS DE LAS MUJERES: EL CUENTO DE LA CRIADA de Margaret Atwood

Me encuentro leyendo en este momento EL CUENTO DE LA CRIADA (The Handmaid´s Tale) de la escritora canadiense Margeret Atwood. Aunque ya había visto la película ahora me encontré con la oportunidad de leerlo en una edición de Brugera publicada, sin duda alguna, gracias a que en el 2008 la obra ganó el premio Príncipe de Asturas.

La trama retrata un estado fascista del futuro cercano donde gracias a las guerras las mujeres han perdido su capacidad de reproducción. Solamente unas cuantas son capaces de dar a luz, por lo que el estado las ha reclutado para labores de reproducción. Oído así suena sencillo, pero el mundo retratado por Atwood es una verdadera pesadilla, en especial para las mujeres.

El país que nos presenta Atwood, la nación de Gilead, es a todas luces un Estados Unidos donde el fanatismo religioso ha sido convertido en ley y controla desde los medios hasta la escasa producción alimentaria de la que depende el país. Realmente, o al menos en la parte donde yo voy, todavía no conocemos más allá de los territorios donde se refugian las mentes que ostentan el poder. Y es posible que siga así porque la novela habla precisamente de eso, de cómo el poder es perpetuado por un sistema infame que todo acabamos aceptando y además, participando.

Las mujeres que pueden dar a luz son aleccionadas casi de forma militar para aceptar un papel de salvadoras de la patria al poder engendrar hijos, niños que crecerán y poblaran el país que ahora se encuentra asolado por la infertilidad y que tal vez también irán a la guerra y extenderán la palabra de Dios por todo el orbe. El hombre ha convertido a la religión en un monstruo y aunque la novela es una obra de ciencia ficción en toda la tradición de 1984 de Orwell, está mucho más cerca a la realidad de lo que pensamos.

Mientras se le la obra, uno va armando un mundo extraño que realmente se antoja casi fantástico en sus matices de horror. En una parte del libro, incluso, uno se cuestiona si un estado así puede hacerse de un país en pocos años. Suena increíble. Pero si tomamos en cuenta lo que pasó con la Alemania nazi, nos enteramos que es totalmente verosímil. Por supuesto, el mismo relato nos lleva a reflexionar sobre lo que pasó en Irán. De un día para el otro, el islamismo fanático (que no es lo mismo que el islamismo aunque ahora se tienda a pensar que si) se hace de toda una nación y la convierte en otro Gilead. No es ciencia ficción. No es algo creado por Atwood. Existe y se encuentra ahí, en el mapa, frente a nuestros ojos.

En una escena de la novela, un grupo de turistas japoneses (¡oh, gran ironía!) piden a la protagonista y a una acompañante les permitan tomarles una fotografía. Las jóvenes japonesas, vestidas como cualquier occidental de hoy, miran sorprendidas a esas mujeres en hábitos rojos y cubiertas por un velo semitransparente que se niegan a ser fotografiadas porque en los campos de adoctrinamiento se les ha dicho que aquello equivale a una violación. Supongo que algo así debe ocurrir en Irán.

Pero no nos alegremos. Un país como el nuestro no está exento de una posibilidad así. Ahí tenemos Venezuela. Hubiera podido creerlo de Nicaragua ¿Pero de Venezuela? Una multitud de camisas rojas se aprieta en una plaza pública apoyando una ley que le permitirá al gobierno saber quiénes son los traidores antirevolucionarios. En Estados Unidos tenemos una ley patriota que es lo mismo que Chávez propondría, bajo el pretexto de que son amenazados por el terrorismo.

EL CUENTO DE LA CRIADA al igual que la novela de Orwell (1984) o la de Zamiatin (Nosotros), no descubre el hilo negro pero nos lo muestra con toda su crudeza y nos obliga a reflexionar.

Realmente no es una novela feminista como muchos han dado en calificar. Su idea no es que las mujeres son el centro de todas las injusticias humanas sino de cómo el poder se vale del miedo y las situaciones críticas para imponer sistemas totalitarios y fosilizantes que la masa acepta de inmediato como la resolución a sus males, y que acaban convirtiéndose en formas de vida bestiales y degradantes. Hay una parte del libro que en especial me pareció verdaderamente horrible. Dice sencillamente así:

- Si las ven – si las ven – es como si las penetran, añadía con voz temblorosa (Tia Lydia). Y vosotras, niñas, deben ser impenetrables. Nos llamaban niñas.

Niñas como una palabra que refuerza el poder. Para el estado, ellas serán eso, criaturas a las que se les ha de educar, a las cuales se les dirá como pensar, lo que deben hacer y decir. No estarán maduras para el estado hasta que asimilen la ideología, hasta que piensen y actúen como este… hasta que sean “el sistema”. Niñas es la palabra de la despersonalización, y se toma de su concepto solo las partes que le dan al estado el pretexto para perpetuar su poder totalitario. Ya no son mujeres. Son niñas. Y deben ser educadas o castigadas dependiendo de esta categorización. Es verdaderamente espeluznante. Y lo peor es que ese horror está aquí, a la vuelta de la esquina. En el país de al lado. En la comunidad más cercana.

Existe una versión para cine, THE HANDMAID´S TALE (Volker Schlöndorff, 1990) con Faye Dunawey, Natasha Richardson y Robert Duvall de esta obra y también una ópera que tuve la oportunidad de conseguir hace ya bastante tiempo. Vale la pena conseguirlas.

EL CUENTO DE LA CRIADA (Película completa)

sábado, octubre 03, 2009

LA ORILLA DEL FIN DEL MUNDO: The Forbidden Quest de Peter Delpeut

22 de Marzo. – La oscuridad era todavía más densa y sólo la aliviaba el resplandor del agua que nacía de aquella blanca cortina (de algo parecido al vapor) alzada sobre nosotros. Muchas aves gigantescas, de una blancura fantasmal, venían continuamente del otro lado del velo blanco, y su grito, mientras se perdían de vista, era el eterno ¡Takeli –li! Vimos que Un-un se estremecía en el fondo de la canoa, pero al tocarlo descubrimos que su alma lo había abandonado. Y de pronto nos vimos precipitados en las entrañas de la catarata, y una sima se abrió en ella para recibirnos. Pero a nuestro paso surgió una figura humana, velada, con unas dimensiones mucho más grandes que las de cualquier habitante de la tierra, y con una piel tan blanca como la nieve…

Este es prácticamente el silencioso y terrorífico fin de la novela de Edgar Allan Poe, LA NARRACIÓN DE ARTHUR GORDON PYM DE NANTUCKET, un clásico inolvidable y verdaderamente espeluznante del cual ya hemos tenido oportunidad de platicar. La historia es tan poderosa y sorprendente que ha inspirado una serie de obras más a partir de su enigmático final. Prácticamente dos maestros de la literatura fantástica no pudieron evitar el escribir sendas continuaciones a este relato: Julio Verne con LA ESFINGE DE LOS HIELOS y Howard Philips Lovecraft con EN LAS MONTAÑAS DE LA LOCURA.

Ahora, me ha tocado ver una continuación más pero en formato de cine. Me refiero a LA ORILLA DEL FIN DEL MUNDO (The Forbidden Quest 1993) del director Holandés Peter Delpeut, un filme narrado en clave de documental, donde el último sobreviviente de una expedición al antártico (o sea, el Polo Sur) relata las vicisitudes y horrores a las que se tienen que enfrentar los marineros de una nave cuya misión parece arrancada de la locura.

El director relata esta historia usando el metraje real de diferentes expediciones al helado continente realizadas a principios del siglo XX, muchas entintadas, otras en blanco y negro, que le otorgan a la trama una interesante sensación de verosimilitud. El actor Joseph O'Conor interpreta al sobreviviente de la expedición de 1914, un ahora avejentado carpintero llamado J. C. Sullivan quien sentado frente a una cámara de un realizador documental, va platicando su terrible y pesadillesca odisea. Enrolado en el Hollandia, el carpintero se ve enfilado junto con toda la tripulación al polo sur. Tomados por sorpresa e ignorantes de la verdadera misión de la nave, los marineros aceptan dirigirse hacia allá mientras el camarógrafo de la expedición va tomando registro de todo el viaje: Un pueblo ballenero, las hermosas tomas de los mares helados, la embarcación de docenas de perros de trineo, los icebergs flotantes que parecen islas y las diversiones de la gente de la tripulación.

El barco, comandado por el capitán Van Dyck, lleva además de toda esta carga humana y perruna a un extraño personaje, un oscuro y misterioso italiano que ha pagado el costo de esta expedición y cuyo objetivo es un misterio. Y entonces, cuando el Hollandia entra de lleno a los mares de hielo del polo, se encuentran con la primera sorpresa: un gigantesco oso polar, habitante solo de las llanuras heladas del norte, nada majestuoso en las frías aguas del océano. ¿Qué hace un oso polar ahí? El italiano ordena su caza y los marineros se enfrascan en una cacería salvaje y desalmada que deja aterrados a muchos de los hombres de la tripulación.

La muerte del oso es el principio de una serie de oscuros presagios, cada vez más extraños y aterradores que llevaran a la muerte a la expedición entera, a los marineros y a la filmación de un lugar de pesadilla, oculto en el centro mismo del polo.

Una mezcla de historia de tierras perdidas, la leyenda de la tierra hueca, criaturas misteriosas, fantasmas y el ojo documental de la cámara de cine se conjugan en un film que es de esas extrañas joyas perdidas del fantástico que no han logrado volverse de culto, precisamente por su dificultad para encontrarlas. No es una película perfecta y la mirada atenta podrá darse cuenta sin dificultad que mucho del material corresponde a diferentes filmes, que se han agregado algunos detalles de animación y que muchas veces la historia tiene que adaptarse al material utilizado más que al revés, pero lo verdaderamente interesante es que todo ello ha quedado muy bien armado con la lógica de la historia.

En lo personal, esta clase de relatos me fascinan. Películas como LA ISLA EN LA CIMA DEL MUNDO (The island in the top of the world, Robert Stevenson, 1974), la fabulosa producción de Walt Disney donde un millonario se interna en el polo norte en un dirigible para buscar a su hijo perdido, encontrándose poco después por una isla donde aún viven vikingos, marcaron prácticamente mi gusto por este tipo de cuentos, muy frecuentes en la mítica revista Weird Tales.

Finalmente y aunque la película no lo tome en cuenta (en los créditos menciona que su inspiración directa han sido la novela de Poe y de Verne y el poema LAS TIERRAS BALDÍAS de Elliot) hay una gran similitud con otra obra maestra del fantástico: LA BALADA DEL VIEJO MARINERO, la poesía de Samuel Taylor Coleridge que narra una odisea al helado polo sur tan terrorífica como la ya comentada. Ahí también, un anciano marinero cuenta su terrible historia a un joven de un pueblo pesquero quien sorprendido – al igual que los documentalistas de este film – escucha la trágica y sobrenatural trama de la aventura. El libro de Coleridge cuenta con las hermosas y oscuras ilustraciones de Gustave Doré que logran complementar de forma sublime esta gran obra de la literatura universal… y extrañamente, en una de sus viñetas vemos al barco condenado pasar al lado de un grupo de oso polares en los hielos del sur.

LA ORILLA DEL FIN DEL MUNDO aparece ahora en México en DVD bajo el de Arhouse Movies y es de esas pocas oportunidades que tenemos de acceder a obras realmente hermosas y originales. Si tienen la ocasión de adquirir esta versión, háganlo, porque puedo garantizar que es una obra imprescindible para todo amante del buen cine fantástico.

LA ORILLA DEL FIN DEL MUNDO
  • The Forbidden Quest
  • Peter Delpeut 1993
  • Arthouse Movies, DVD

martes, septiembre 29, 2009

CLICHÉS DE LAS TINIEBLAS: NOCTURNA de Hogan y Del Toro

En un mercado literario actualmente infestado por vampiritos románticos y adolecentes, Guillermo del Toro y su co-autor, Chuck Hogan prometían en NOCTURNA su novela de terror, un regreso a los vampiros de en serio: muertos vivientes que no tienen nada de tiernos y si de bestiales. Y siendo sinceros, la novela lo cumple pero…

Primero. Dejemos bien asentado que la novela es entretenida. No se sí Guillermo del Toro escribió parte del libro o el encargado de eso fue Hogan, pero lo cierto es que como blockbuster literario es efectivo. Sin embargo puede notarse a miles de kilómetros que lo que estamos leyendo es una trasposición a texto novelado de una película para televisión que aún no se ha realizado. Su esquema es totalmente ese y casi podemos ver los lugares donde se insertarán los anuncios comerciales. Casi podemos sentir que NOCTURNA es el primer DVD que viene en forma de libro.

Segundo. Si quisiéramos resumir esta novela – la primera parte de una trilogía – la realidad es que sería sumamente fácil. No es otra cosa que un CSI vs. Drácula.

La cosa va así: Un avión de pasajeros que desciende en el aeropuerto de Nueva York se vuelve un foco rojo al descubrirse que todos – o casi todos – sus pasajeros están muertos. Se presume que una especie de mortal virus contagió a la tripulación y a los viajeros matándolos en sus asientos. Ephraim Goodweather, encargado del equipo de crisis para situaciones biológicas es llamado para investigar el caso y se encuentra con una gran morgue improvisada en uno de los hangares del aeropuerto. Sin embargo hay una noticia: tres personas entre las que se cuenta un famoso cantante de rock, una abogada y un piloto aviador han sobrevivido y se convierten en uno de los puntos clave de la investigación.

La situación real es un enigma para Ephraim, pero no para un anciano, Abraham Setrakian quien reconoce en los síntomas de los cadáveres presentados por televisión la nefasta influencia de un monstruoso ser que ha perseguido por años. Setrakian lo enfrentó un campo de concentración nazi y conoce de lo que es capaz. Sabe a lo que ha venido.

Esa noche, Nueva York comenzará su descenso a los infiernos cuando un grupo de hambrientos vampiros comience a alimentarse en la ciudad y convertir a sus víctimas en nuevos soldados de un ejército de muertos vivientes imparables.

Como podemos ver la trama no es cosa del otro mundo y eso se va dejando sentir cada vez más profundamente mientras la historia avanza. Realmente poco o nada de lo que vamos a leer en esta historia es original y su desarrollo está infestado tanto de vampiros como de clichés televisivos.

El principio del libro no es otra cosa que la llegada de Drácula a Londres, solo que esta vez, se convierte en Nueva York. Hay hasta una escena donde vemos al vampiro cargar su ataúd. Los demás personajes es lo que nos esperábamos de la más clásica película de chupadores de sangre, con guiños y homenajes a otros personajes del fantástico.

Abraham Setrakian, el cazavampiros no es otro que Abraham Van Helsing, el némesis de Drácula. De hecho, la descripción de este calza totalmente con la del actor que lo encarnaba en las películas de la Hammer, Peter Cushing. El Reinfield de Drácula – su sirviente – es ahora un millonario norteamericano llamado Eldritch Palmer, en una clara alusión al personaje de Palmer Eldritch de la novela de Phil Dick, una especie de vampiro psíquico que se adueña de las realidades de sus víctimas a través de una droga. Los vampiros de la novela parecen ser primos de los vampiros presentados por Brian Lumley en su novela NECROSCOPIO y sus subsecuentes secuelas, parásitos que invaden el cuerpo humano y se desarrollan en el interior para acabar controlando los cuerpos muertos muy al estilo de LOS AMOS DE TITERES de Robert Heinlein. Hay momentos incluso en que su desarrollo nos recuerda tremendamente a los “cruciformes” de la novela HYPERION de Dan Simmons. El vampiro jefe no es otro que el NOSFERATU. Si pensábamos que la idea de un vampiro en un campo de concentración era al menos, algo original, pues bien, tampoco es así. No recuerdo ahora el titulo del cuento o la novela, pero ya se había manejado antes esto mismo. Finalmente el resultado final es algo que se puede comparar fácilmente con cualquiera de las miles de películas de muertos vivientes al estilo de George Romero y donde se puede notar un olor, por supuesto, a esa obra maestra de la literatura fantástica llamada SOY LEYENDA de Richard Mathson.

Por su parte, los personajes del lado del “bien” resultan totalmente planos, carentes de personalidad, unidimensionales y fabricados para el papel que deben desarrollar en la película: el científico-investigador, la compañera el científico-investigador, su amigo que morirá, su pequeño hijo y un divorcio que lo mantiene bajo presión la manera más Hollywoodesca posible.

La historia carga también con una falta de originalidad que solo se puede esperar de las producciones del Sci Fi Channel (que por cierto, las veo todas) y están presentes las situaciones más prefabricadas posibles. Tenemos montón de ejemplos: el anciano que sabe lo que está pasando logra llegar con Eprhaim y en lugar de comentarle de manera tranquila y sosegada lo que sabe, llega hablando de pactos sagrados antiguos y de hombres que no son humanos, sino abominaciones. ¡Deben detenerlo! grita mientras los policías se lo llevan por loco.

Hogan o del Toro deben odiar a los niños, porque si hay alguien con los que se ensañan en esta novela es con ellos y otro ejemplo de la “lógica increíble del cine” se da aquí: Un hombre que perdió a su hija en la masacre del avión y que vio su cuerpo en la morgue la encuentra pálida y de pie al poco tiempo y en la misma puerta de su casa. La niña respira con dificultad y parece estar en estado catatónico, pero el hombre decide no llevarla al hospital porque decide que “ya jamás podrán arrebatársela de su lado”. El pequeño detalle de haberla visto muerta no lo afecta en absoluto y ahora su adolorida mente de padre amoroso no le permite ver que, hay algo raro en una niña muerta que llega a pie desde quien sabe donde hasta su domicilio.

Con dos de los sobrevivientes del avión pasa algo similar. Son metidos en el hospital pero deciden que se encuentran bien y que no quieren permanecer más tiempo en el hospital, por lo que gracias a acciones legales, son regresados rápidamente a sus casas. Sonaría lógico que nadie que haya viajado en un avión infestado de muertos donde se presume hay un virus de alta peligrosidad puede salir de ningún hospital bajo ninguna influencia legal de nada, pero perece que en el fabuloso mundo de Hollywood si es posible. Además, dudo que gente que haya pasado por esta experiencia quiera regresar a su casa con sus familiares y gente querida cuando sabe que puede portar un virus mortal que arrasó con todo el aeroplano donde viajaba.

En fin, NOCTURNA está plagada de lugares comunes por este estilo, clichés básicos de las series televisivas y una historia que realmente no ofrece nada nuevo ni original. Tal vez sea el soporte de esta novela lo que es verdaderamente interesante. En internet podemos encontrar su sitio oficial que promociona el libro como si de una película se tratara, cosa que siento muy atractiva. Incluso hay cortos de algunas escenas que van a ser del gusto del público lector, porque se nos muestra a los vampiros y a los personajes de la historia.

Casi me arriesgaría a decir que la trama fue preparada para cine o televisión y que Del Toro decidió acabar convirtiéndola en un libro por alguna oscura razón que puede ir desde su trivialidad como película de horror hasta la idea de un experimento multimedia que a mi punto de vista ofrece nuevas posibilidades al mercado editorial.

No creo que se convierta en un hito para los verdaderos fans del horror, pero como ya dije, si son capaces– como yo – de aguantar una película de bajo presupuesto del Sci Fi Channel, pues este es su libro…

NOCTURNA EN LA RED: http://www.thestraintrilogy.com/

NOCTURNA
Guillermo Del Toro y Chuck Hogan
Ed. Suma de Letras, México, 2009

sábado, agosto 15, 2009

LOS NIÑOS DE PAJA de Bernardo Esquinca

Dicen sobre la crítica de libros: Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada.

Ya he aplicado la máxima con algunos libros que quería comentar y LOS NIÑOS DE PAJA de Bernardo Esquinca hubiera caído en esa categoría de no ser porque tiene un elemento que me pareció muy original e interesante.

Pero vamos por el principio:

El libro es una recopilación de relatos de horror cuya particularidad es que casi parecen gritar el nombre del autor en que están inspirados. Cuando vemos la portada y observamos la figura de un maíz junto al título de LOS NIÑOS DE PAJA inmediatamente nos remontamos al famoso cuento de Stephen King, LOS NIÑOS DEL MAIZ (que por cierto, tampoco es muy original en su planteamiento que digamos). Esto llevó a una de mis referencias a catalogar sus relatos como “cuentos sthepenkignianos”, pero realmente no es así. Por supuesto, es el tema y no el estilo el que configura esta visión. Sin embargo cuando leemos todo el libro nos damos cuenta de que la mayor parte de sus relatos cargan más con una marcada influencia de Jimmy Ballard que de Stephen King. De hecho hay un cuento que hacer referencia directa al apellido de este autor.

En LA VIDA SECRETA DE LOS INSECTOS, un forense debe indagar por si mismo las causas de la muerte de su esposa. Los insectos que se han desarrollado en su cuerpo dan pistas de un secreto más profundo que no será revelado.

En LA SEÑORA BALLARD ES LA SEÑORA BALLARD visitamos junto con un detective duro - muy a lo cine negro, - un elegante hotel, tras la pista de lo que se supone es una infidelidad. Sin embargo un secreto de extrañas perversiones parece esconderse tras las puertas.

En MIENTRAS SIGAN VOLANDO LOS AVIONES, la industria aeronáutica le debe mucho a un anónimo tipo que sueña con accidentes fatales.

En EL CORAZON MARINO, un psicólogo es perseguido por intrusiones cada vez menos sutiles de un extraño poder en su vida y de su relación con un centro psiquiátrico.

PABELLON 27 es el cuento bastante predecible sobre una chica obsesionada por el fuego e y con un padecimiento que no le permite sentir.

ESPANTAPAJAROS, este también muy en deuda con King y Lovecraft, visitamos el rancho de unos primos donde el espantapájaros es la figura que recibe las dadivas de un grupo de niños.

En EL DIOS DE LA PICINA (el único cuento del libro que realmente me gustó) un grupo de parejas yuppies se aleja a la tranquilidad de unos bongalows frente a la playa. La fraternal reunión comienza a volverse poco a poco en una bomba de tiempo que acabará manifestándose en un sacrificio brutal. Es fácil adivinar en este relato la influencia de Ballard, en especial de su novela RASCACIELOS, incluido un bouquet muy sutil a los mitos lovecrafianos a los que ha referencia el magnífico titulo de El Dios de la Piscina

En EL AMOR NO TIENE CURA, un hombre intenta por medio de la superchería recuperar a su esposa, mientras extraños signos ocultos se manifiestan en el edificio de departamentos donde vive.

Finalmente LOS NIÑOS DE PAJA, una novela corta donde una guerra entre dos pueblos en las montañas, uno de gringos viejos y el otro de niños terminará en una masacre digna de película del SCI FI Channel (que por cierto, las veo todas)

Esquinca puede dejar extrañados a muchos con sus finales anti climáticos y fuera de lugar. Parecen no tener nada que ver con el desarrollo del cuento o finalmente no terminan explicando nada. En sí, los relatos no están bien escritos, les falla el ritmo y en el caso de Los Niños de Paja los tiempos son muy forzados. Sin embargo, lo verdaderamente genial de estos relatos es que el terror jamás es mostrado. El miedo no está en lo que Esquinca describe en el relato, sino en todo aquello que jamás menciona. Son precisamente en las preguntas y las especulaciones que el lector se hace después de leer el relato donde se encuentra ese elemento que invita a temblar: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Quién?

En la mayor parte de los relatos de Esquinca parece haber un poder o una fuerza sobrenatural que sutilmente va invadiendo algo más profundo que la vida de sus víctimas. Nunca lo describe, nunca lo menciona pero hace una referencia directa a él en el titulo de EL DIOS DE LA PISCINA (y que parece ser primo de EL-QUE-MARCHA-DETRÁS-DE-LAS-HILERAS). Un poder igual o tal vez el mismo parece manifestarse en EL CORAZON MARINO y EL ESPANTAPAJAROS. Tal vez por eso, la novela corta de Los Niños de Paja no es efectiva, porque es un referencial directo al cuento de King y eso demerita tremendamente la de por si poca fuerza que tiene el relato (la cosa que controla a los niños se hace llamar EL-QUE-NO-NOS-DESAMPARA-NI-DE-NOCHE-NI-DE-DIA). Vamos, es una novela corta sumamente amateur.

Me gustó la formula que desarrolla Esquinca en sus cuentos, pero a los lectores menos avezados, los relatos les parecerán faltos de lógica, absurdos o con finales inentendibles. Y, bueno, siendo sincero, es que no son muy buenos. Su idea potencial es más fuerte que el relato mismo.

Pero no importa. Los autores van aprendiendo y se van superando. Seguro llegará en el futuro material mucho mejor. Si hay algo que tiene este libro es que bajo cierta óptica, promete.

LOS NIÑOS DE PAJA
por Bernardo Esquinca
Ed. Almadía, México 2008

jueves, agosto 06, 2009

UN MUNDO NOS VACILA: OVNIS de Laura Castellanos

El tema de los OVNIS siempre ha sido controversial y me sorprende en mi propia experiencia como ha ido ganando adeptos y creyentes con el transcurso del tiempo. Digo en mi propia experiencia porque en mi etapa de adolecente (incluso de niño) leí mucho sobre el tema. Durante mucho tiempo, los lectores de este tipo de información fuimos tachados de loquitos o sobre-imaginativos, y ahora, que mi visión sobre el caso está muchísimo más depurado y bastante más escéptica, los que se reían de ello han hecho suyo el lema de que “es arrogante pensar que en este universo solo existamos nosotros”.

Conozco casos de gente no dada a bromear que ha tenido encuentros que a cualquier investigador le parecerían sorprendentes, pero precisamente para no pasar por locos, los callan. Incluso a mi familia y a mí nos ocurrió un sobrecogedor caso en la carretera Parral – Durango, cuando una gran esfera de luz anaranjada con el centro amarillo nos siguió de lado a nuestra misma velocidad y a cercana distancia. Lástima, mi papá no quiso detenerse a tomarle una foto. Ahora, después de tener acceso a más información y otras lecturas me doy cuenta que lo más probable es que hayamos sido testigos de un hecho físico igual de raro que ver un “objeto extraterrestre”: vimos un plasma electromagnético, una especie de burbuja eléctrica de los cuales hay incluso registros medievales.

Por ahora, he visto un descenso notorio en los contactos y las observaciones ovni. No ocurren las oleadas de antes y no hay un testigo cada quince minutos, pero igual, así aparece en el mercado el nuevo libro de la periodista Laura Castellanos: OVNIS: Historia y pasiones de los avistamientos en México (Grijalbo, 2009).

Laura Castellanos no es una periodista ligada al fenómeno ovni. Su interés surgió de un perfil que la revista Gatopardo le encargó sobre el “investigador ovni” Jaime Maussan. Después de ello y de darse cuenta como el fenómeno permeaba en la sociedad provocando idea y pasiones, decidió hacer este librito que retrata el panorama mexicano del fenómeno, sus protagonistas y la influencia social de estos mitos.

De esta manera damos un rápido tour por la historia de la ovnilogia en México pero sin caer en el aburrido “cronolinealismo” descriptivo. Cada capítulo nos cuenta un aspecto del fenómeno en nuestro país.

En Un mundo nos vigila, tenemos el resumen de la historia ovni en México, las ideas y teorías de las visitas extraterrestres a nuestro país que van desde el pasado más remoto hasta el presente actual y la entrevista a quien es tal vez el personaje más importante del fenómeno en el territorio nacional: Pedro Ferriz, el famoso periodista y conductor del programa Un mundo nos vigila.

En Entre ovnipensadores y E.T.latras, recorremos el espectro de creyentes y escépticos del fenómeno, conocemos sus posturas (muchas veces rabiosas) y nos enteramos de sus enemistades. Aquí entrevista al famoso escéptico (al que Gilberto Quintero y yo tuvimos el agrado de conocer en un Samborns de la ciudad de México donde permanecimos platicando toda la madrugada) Héctor Chavarría, quien fue uno de los conductores de la revista Contactos Extraterrestres, aquí en México y si no me equivoco, también fue editor de Editorial Posada. Aparte es escritor de ciencia ficción.

En Es un complot, una entrevista a Rubén Uriarte, escritor e investigador del fenómeno, nos enteramos de los Roswells mexicanos y la historia de dos naves que supuestamente cayeron en nuestro territorio y se toca el tema de las posibles causas de la presencia extraterrestre en el planeta.

En Ovnis y aviación expone experiencias de los encuentros de aviones mexicanos con objetos misteriosos y habla al respecto con el experimentado controlador de tráfico aéreo, Enrique Kolbeck, quien tiene interesantes datos que aportar.

En Casos Sonados, el protagonista es Jaime Maussan donde conoceremos su negocio mediático desde adentro, sus ideas y (a mi punto de ver) sus gastados pretextos para no declararse ante todo mundo como el farsante que es (al igual que otros tipos como el supuesto “investigador” Daniel Muñoz quien sostiene que ha realizado todas sus “investigaciones” y que para probarlo tiene los boletos de avión).

En Los marcianos llegaron ya, entrevista a Ana Luisa Cid, ufóloga mexicana y se desprende un poco de nuestro país para hablar de las repercusiones del fenómeno ovni en la ONU y el Vaticano.

OVNIS: Historia y pasiones de los avistamientos en México, es un libro corto pero bien fundamentado, muy interesante, entretenido e informativo para todos aquellos que querían conocer el desarrollo de lo que fue, es y representa la ovnilogia en territorio nacional.

Una entrevista a la autora en La Jornada:
http://www.jornada.unam.mx/2009/08/05/index.php?section=cultura&article=a04n1cul